Microsoft ha anunciado la disponibilidad de DirectX Dump Files, una nueva herramienta de diagnóstico que permite investigar los fallos de GPU en videojuegos de Windows 11. La tecnología, desarrollada en colaboración con AMD, Intel, NVIDIA y Qualcomm, traslada a los ordenadores parte de las capacidades de depuración utilizadas por los desarrolladores de Xbox.
La función llega con DirectX Agility SDK 1.620 y PIX 2610.28, permitiendo recopilar información del estado de Direct3D, los controladores gráficos y el hardware cuando se produce un fallo. Su principal objetivo es facilitar la identificación de errores difíciles de reproducir, especialmente aquellos que aparecen únicamente en determinadas combinaciones de GPU, drivers y videojuegos.
DirectX Dump Files registra el estado de la GPU antes de que Windows la reinicie
Cuando una GPU deja de responder durante una operación gráfica, Windows puede activar Timeout Detection and Recovery (TDR), un mecanismo que intenta recuperar el funcionamiento del controlador sin reiniciar todo el ordenador. Hasta ahora, investigar estos incidentes podía resultar complicado, especialmente cuando el fallo desaparecía después del reinicio de la GPU y no podía reproducirse fácilmente.
Con DirectX Dump Files, Direct3D genera un archivo de diagnóstico con extensión .dxdmp antes de que Windows reinicie el dispositivo gráfico. Este archivo conserva información sobre el estado de ejecución, los controladores, los recursos utilizados y las operaciones pendientes, además de permitir incorporar hasta 2 MB de datos adicionales proporcionados por el desarrollador.
La principal ventaja es que el análisis no depende exclusivamente de volver a provocar el mismo error. En lugar de intentar reproducir un bloqueo durante horas, los equipos de desarrollo pueden examinar el estado registrado en el momento del incidente. Sin embargo, el archivo no identifica automáticamente la causa definitiva, ya que un bloqueo puede tener diferentes orígenes relacionados con el software o el hardware.
PIX 2610.28 permite investigar shaders y recursos sin disponer de la GPU afectada
Los archivos generados pueden analizarse mediante PIX 2610.28, la herramienta de Microsoft destinada a la depuración y optimización de aplicaciones DirectX 12. Su nueva interfaz incorpora una clasificación de bloqueos, información sobre los shaders implicados y detalles de los recursos gráficos, facilitando la localización de operaciones que podrían haber provocado el incidente.
Uno de los avances más relevantes es que el desarrollador no necesita disponer de la misma tarjeta gráfica en la que se produjo el fallo. PIX puede interpretar los datos mediante complementos específicos de los fabricantes, permitiendo investigar problemas registrados en diferentes arquitecturas. No obstante, la cantidad de información disponible depende del controlador y del soporte implementado por cada fabricante.
Esta posibilidad resulta especialmente útil para estudios que desarrollan videojuegos destinados a numerosas configuraciones de PC. Un bloqueo registrado únicamente en una determinada GPU puede analizarse desde otro equipo, sin necesidad de reproducir exactamente las condiciones originales. La herramienta también permite automatizar parte del diagnóstico mediante la API de PIX y herramientas de análisis asistidas por IA.
En los ordenadores de los jugadores, los archivos no se conservan automáticamente de forma permanente. Los desarrolladores deben implementar un sistema que permita recuperar y enviar los datos cuando se produce un fallo. Esto significa que DirectX Dump Files no constituye una aplicación de reparación para el usuario, sino una infraestructura que los estudios pueden integrar para mejorar el mantenimiento de sus juegos.
Tres niveles de diagnóstico con diferentes consecuencias para el rendimiento
Microsoft ha establecido tres modos de funcionamiento: NO_OVERHEAD, MEDIUM_OVERHEAD y HIGH_OVERHEAD. El primero está pensado para videojuegos comerciales y permite obtener información básica sin añadir una carga de procesamiento durante la ejecución. Se encuentra activado de forma predeterminada, aunque la disponibilidad de datos adicionales depende del soporte específico del controlador gráfico.
Los otros dos modos recopilan información progresivamente más detallada sobre las operaciones de la GPU, pero introducen un coste adicional. Microsoft advierte de que pueden reducir los FPS o incrementar el consumo de memoria, por lo que recomienda utilizarlos principalmente durante el desarrollo, las pruebas de calidad o la investigación puntual de errores difíciles de reproducir.
Esta diferenciación evita que las funciones de diagnóstico más exigentes afecten constantemente al rendimiento de los jugadores. Para un estudio, disponer de registros más completos puede compensar una pérdida temporal de rendimiento durante las pruebas. Sin embargo, mantener permanentemente el modo de máxima captura en un videojuego comercial no sería una solución adecuada para investigar fallos ocasionales.
Compatibilidad con Radeon RX 7000, RX 9000 y GeForce RTX 20 en adelante
El soporte inicial incluye las AMD Radeon RX 7000 y RX 9000, aunque sus controladores ofrecen por ahora los modos MEDIUM_OVERHEAD y HIGH_OVERHEAD. En el caso de NVIDIA, la compatibilidad comienza con las GPU basadas en Turing, incluidas las GeForce RTX 20, y requiere controladores de la rama R620 o posteriores.
NVIDIA admite los tres niveles de diagnóstico, mientras que Qualcomm contempla la plataforma Snapdragon X2, aunque sus opciones avanzadas todavía están pendientes de implementación. Intel también participa en el desarrollo, pero el soporte específico de sus GPU llegará posteriormente. En cualquier caso, DirectX puede registrar información básica de Direct3D incluso cuando el controlador no ofrece datos adicionales del hardware.
Para generar estos archivos se necesita Windows 11 24H2 o 25H2, con las compilaciones 26100.8524 o 26200.8524, respectivamente, o posteriores, además de Agility SDK 1.620. Microsoft también ha eliminado la necesidad de activar el modo de desarrollador, permitiendo utilizar la función en versiones comerciales de videojuegos, siempre que se cumplan los requisitos de integración.
La llegada de DirectX Dump Files puede mejorar especialmente la investigación de bloqueos gráficos que solo afectan a una parte de los jugadores, donde reproducir el problema suele ser una de las mayores dificultades. Su eficacia dependerá de la calidad de los datos proporcionados por cada fabricante y de cómo los utilicen los estudios. No evita que una GPU falle, pero ofrece herramientas más precisas para identificar las causas y desarrollar correcciones.
Vía: TechPowerUp












