Los sustratos ABF se han convertido en una pieza crítica para los servidores de IA de próxima generación, especialmente en GPUs, ASICs y chips avanzados con encapsulado de alto rendimiento. La demanda estaría provocando nuevas subidas de precio, con incrementos generales del 5-10% y alzas puntuales de hasta 30% en el mercado spot.
La presión llega en plena expansión del superciclo de IA, donde cada acelerador necesita más interconexión, más capas, mayor integridad de señal y más capacidad de encapsulado. El problema es que la oferta de materiales ABF y sustratos avanzados ya estaba tensionada, por lo que el aumento de pedidos está alargando plazos y elevando costes.
Los sustratos ABF son una base crítica para GPUs y ASICs de IA
El Ajinomoto Build-up Film, conocido como ABF, es una película aislante de alto rendimiento usada en sustratos FCBGA para semiconductores avanzados. Su función es permitir interconexiones de alta densidad entre el silicio y la placa base, manteniendo integridad de señal en chips con muchos pines, gran ancho de banda y consumo elevado.
En la práctica, los sustratos ABF actúan como una capa crítica entre el chip y el sistema completo. Sin ellos, no se pueden escalar con facilidad GPUs de IA, ASICs personalizados, CPUs de servidor y aceleradores complejos. Por eso, aunque sean menos visibles que HBM o GPUs, forman parte del cuello de botella industrial.
La demanda de IA está absorbiendo la capacidad disponible
La demanda ya no procede solo de PCs o servidores convencionales. Los centros de datos de IA necesitan aceleradores con encapsulados más grandes, más capas de sustrato y conexiones mucho más densas. Ese cambio está empujando a fabricantes como Unimicron, Kinsus y Nan Ya PCB a operar con mayor utilización de capacidad.
La tensión se nota especialmente en los plazos de entrega. Los proveedores de ABF estarían elevando precios spot, trasladando costes de materiales a sus clientes y operando prácticamente al límite. En un mercado donde la capacidad adicional tarda tiempo en llegar, los grandes compradores intentan reservar suministro antes de que la escasez se prolongue.
Según las previsiones del sector, el desequilibrio entre oferta y demanda podría extenderse hasta finales de 2027. Esto implicaría un mercado de sustratos muy ajustado durante varios trimestres, con subidas de precio en la segunda mitad de 2026 y presión adicional sobre fabricantes de GPUs, ASICs y plataformas de IA.
Ajinomoto podría encarecer el material base de la cadena ABF
La presión no afecta solo a los fabricantes de sustratos. Ajinomoto, proveedor clave de la película ABF, también estaría valorando una subida de al menos 30% en el material base. Esa decisión tendría impacto directo en toda la cadena, porque los fabricantes de sustratos terminarían trasladando parte del incremento a sus clientes.
El efecto completo sobre el sustrato sería menor que la subida del material. Una subida de 30% en la película ABF podría traducirse en un aumento aproximado del 3-6% en el coste final del sustrato para GPUs y ASICs de IA. En productos de alto volumen, esa diferencia puede mover millones.
Los fabricantes de sustratos recuperan margen tras años difíciles
El mercado de ABF viene de una etapa complicada, marcada por exceso de inventario en algunos segmentos y menor demanda de hardware de consumo. Ahora, la IA está cambiando por completo la situación. Los fabricantes taiwaneses de sustratos estarían entrando en una fase de recuperación con precios más altos, utilización elevada y pedidos más sólidos.
Las previsiones apuntan a márgenes brutos de 22-30% en 2026 y de 30-35% en 2027 para fabricantes de sustratos avanzados. Este cambio muestra cómo un componente poco visible puede convertirse en una pieza estratégica dentro de la cadena de IA cuando la demanda supera la capacidad disponible.
Para proveedores como Unimicron, Kinsus y Nan Ya PCB, la nueva demanda supone una oportunidad clara, pero también un reto operativo. Aumentar capacidad en sustratos ABF no es inmediato, porque exige equipamiento especializado, validación de clientes, control de calidad y procesos estables para chips con requisitos cada vez más estrictos.
CPO y servidores de nueva generación añadirán más presión
La llegada de tecnologías como CPO, u óptica coempaquetada, puede intensificar todavía más la presión sobre la cadena. Los servidores de IA futuros necesitarán empaquetados más complejos, enlaces ópticos más cercanos al silicio y sustratos capaces de soportar señales de alta velocidad con menor pérdida y más densidad.
Esto significa que la demanda de ABF no depende solo de la generación actual de aceleradores. Las próximas plataformas de IA, con más GPU por rack, ASICs personalizados y redes internas más rápidas, podrían aumentar la necesidad de sustratos avanzados, materiales de alta calidad y capacidad de encapsulado especializada durante varios años.
El coste de la IA también sube por componentes invisibles
La lectura de fondo es clara: el coste de la infraestructura de IA no sube solo por GPUs, HBM o energía. También aumenta por componentes menos conocidos, como los sustratos ABF, que permiten fabricar chips enormes, complejos y con miles de conexiones. Sin ellos, el escalado físico de los aceleradores se vuelve mucho más difícil.
Para los grandes fabricantes de hardware, esta subida añade otra capa de presión. Aunque un aumento del 3-6% en el sustrato parezca moderado, se suma a memoria cara, encapsulado avanzado, obleas, refrigeración y redes. En servidores de IA, cada componente crítico puede convertirse en un factor de coste y disponibilidad.
Si la demanda continúa al ritmo actual, los sustratos ABF seguirán siendo un cuello de botella estratégico hasta que llegue nueva capacidad. Esto beneficiará a proveedores especializados, pero también encarecerá la cadena de suministro de IA. El resultado probable será más presión sobre aceleradores, servidores y plataformas completas de centro de datos.
Vía: Wccftech










