Logitech ya estaría preparando una nueva versión del G Pro X2 Superstrike, apenas unos meses después de la llegada del modelo original. La filtración procede del servidor de Discord Pericord y fue compartida en X por @jakeufps, quien sitúa su posible presentación durante Logitech G PLAY en septiembre de 2026.
La lectura importante es que no estaríamos ante una renovación completa del ratón, sino frente a una revisión centrada en perfeccionar la electrónica y el funcionamiento de los botones principales. El cambio más relevante sería un nuevo microcontrolador, acompañado por ajustes en el sistema háptico HITS y la distancia de actuación configurable.
El nuevo modelo podría presentarse en septiembre
El mensaje filtrado únicamente asegura que el supuesto Superstrike 2 será presentado durante Logitech G PLAY. Logitech no ha confirmado todavía el producto, su nombre comercial o la fecha del evento, por lo que toda la información debe mantenerse dentro del terreno del rumor.
El calendario resulta especialmente llamativo porque el G Pro X2 Superstrike original llegó comercialmente en febrero de 2026. Una presentación en septiembre dejaría solo siete meses entre el lanzamiento del primer modelo y el anuncio de su posible sucesor, un ciclo extremadamente corto para un periférico de gama alta.
Tampoco está confirmado que Logitech utilice finalmente la denominación Superstrike 2. Si conserva el sensor, la carcasa y buena parte de la plataforma actual, el producto podría comercializarse como una revisión electrónica, una variante actualizada o una nueva versión dentro de la misma familia.
Un nuevo MCU controlaría sensor, clics y respuesta háptica
La principal novedad técnica mencionada por la filtración sería la incorporación de un microcontrolador actualizado. El MCU coordina el sensor óptico, los botones, la comunicación inalámbrica, la tasa de sondeo, los perfiles internos y la generación de la respuesta háptica.
Un microcontrolador más rápido podría reducir el tiempo necesario para interpretar los sensores inductivos y transmitir cada pulsación al ordenador. También permitiría sincronizar con mayor precisión el punto de actuación eléctrico y la vibración generada por HITS, evitando diferencias entre el clic registrado y la sensación recibida por el dedo.
El cambio podría mejorar igualmente el consumo, la estabilidad del sondeo a 8.000 Hz y el almacenamiento de configuraciones avanzadas. Sin embargo, la filtración no identifica el fabricante, la arquitectura o la frecuencia del nuevo MCU, por lo que todavía no puede cuantificarse ninguna reducción concreta de latencia.
El beneficio tampoco dependerá únicamente de disponer de un chip más potente. El firmware, los filtros aplicados a la señal y la comunicación LIGHTSPEED determinarán la latencia final, especialmente cuando el ratón funcione con su tasa de sondeo inalámbrica máxima.
HITS elimina los microinterruptores mecánicos tradicionales
El Superstrike actual utiliza HITS, siglas de Haptic Inductive Trigger System. Esta tecnología sustituye los microinterruptores principales por sensores inductivos capaces de medir la posición de cada botón, mientras pequeños actuadores generan una respuesta táctil configurable.
El sistema no se limita a detectar un estado abierto o cerrado. HITS conoce la profundidad recorrida por el botón y permite ajustar el punto exacto donde se registra la pulsación y la distancia necesaria para restablecerla, replicando parcialmente el comportamiento de los teclados magnéticos.
La configuración actual ofrece:
- Punto de actuación: 10 niveles configurables
- Reinicio rápido: 5 niveles de sensibilidad
- Respuesta háptica: 6 niveles de intensidad
- Ajuste independiente: botones izquierdo y derecho
- Perfiles: configuración mediante Logitech G HUB
Un punto de actuación corto reduce el recorrido necesario para disparar, mientras una distancia mayor ayuda a evitar clics accidentales. Cada botón puede adaptarse a armas, personajes o géneros distintos, aunque una sensibilidad demasiado elevada también puede aumentar las pulsaciones involuntarias.
Logitech revisaría la actuación y el reinicio rápido
La filtración menciona cambios en HITS, pero no explica qué parámetros concretos serán modificados. Logitech podría ampliar los niveles disponibles o mejorar la correspondencia entre la distancia seleccionada en G HUB y el punto físico donde se registra el clic.
Otra posibilidad sería ajustar el reinicio rápido para evitar que pequeñas variaciones de presión sean interpretadas como una liberación completa. Un restablecimiento excesivamente sensible puede interrumpir acciones mantenidas o generar clics repetidos, especialmente cuando el usuario deja el dedo apoyado sobre el botón.
El nuevo MCU permitiría introducir filtros más precisos sin añadir una latencia perceptible. El objetivo no tendría que ser reducir todavía más el recorrido, sino mantener una actuación rápida mientras se eliminan activaciones accidentales e inconsistencias entre unidades.
Logitech atribuye al sistema actual una reducción de entre 9 y 30 ms frente a determinados diseños tradicionales. La ventaja procede principalmente de eliminar parte del recorrido mecánico previo a la actuación del interruptor, aunque el resultado varía según la forma de pulsar de cada jugador.
El clic háptico también podría ganar definición
HITS genera la sensación del clic mediante actuadores independientes, en lugar de depender del mecanismo interno de un microinterruptor. Esto permite modificar la intensidad de la respuesta táctil sin alterar el punto eléctrico de actuación, separando completamente sensación y registro.
Una revisión del sistema podría mejorar la nitidez del golpe háptico o reducir vibraciones residuales dentro de la carcasa. La respuesta debe sentirse inmediata y localizada bajo cada dedo, evitando que el usuario perciba una vibración difusa o posterior al registro real del clic.
El reto está en mantener una sensación convincente sin aumentar consumo o peso. Un actuador más potente puede ofrecer un clic más definido, pero también necesita más energía y puede desplazar el centro de gravedad hacia la parte delantera.
Logitech podría optar por actuadores más pequeños y eficientes, acompañados por una señal mejor controlada desde el nuevo MCU. La calidad del clic dependería así tanto del hardware háptico como de la forma de onda utilizada para activarlo.
No recibiría una renovación completa al sensor HERO 3
La fuente asegura que el nuevo ratón no incorporará, al menos, una actualización completa al supuesto sensor HERO 3. La frase deja abierta la posibilidad de mantener HERO 2, utilizar una revisión interna o adoptar algunas funciones nuevas sin cambiar oficialmente la denominación.
El sensor actual alcanza 44.000 DPI, 888 IPS, una aceleración máxima de 88G y sondeo inalámbrico a 8.000 Hz. Estas cifras ya superan ampliamente las necesidades prácticas de la mayoría de jugadores, incluso dentro del entorno competitivo.
Un sensor completamente nuevo podría elevar resolución o velocidad máxima, pero estas cifras tendrían poco impacto real durante una partida. Resultarían más relevantes la estabilidad del seguimiento, el consumo, la distancia de despegue y la latencia de extremo a extremo.
Mantener HERO 2 tampoco implica conservar exactamente el mismo comportamiento. Un MCU revisado y un firmware actualizado podrían mejorar la gestión de movimiento, el filtrado y la estabilidad a 8.000 Hz, aunque el captor óptico continúe siendo el mismo.
La tasa de sondeo de 8.000 Hz exige mucha estabilidad
El G Pro X2 Superstrike transmite hasta 8.000 informes por segundo mediante LIGHTSPEED, reduciendo el intervalo teórico entre actualizaciones hasta 0,125 ms. Sin embargo, mantener esa frecuencia de forma estable requiere más procesamiento, ancho de banda y consumo.
Una tasa de sondeo tan elevada también incrementa la carga sobre la CPU del ordenador, especialmente en juegos o sistemas mal optimizados. La mejora respecto a 1.000 o 2.000 Hz depende del monitor, los FPS y la latencia total del equipo, no únicamente del ratón.
El nuevo MCU podría estabilizar los intervalos entre informes y reducir variaciones temporales. Un sondeo uniforme resulta más importante que alcanzar picos ocasionales de 8.000 Hz, porque las irregularidades pueden introducir una sensación de movimiento menos consistente.
Logitech también podría mejorar la autonomía mediante perfiles dinámicos. El ratón podría reducir su frecuencia en escritorio o reposo y recuperar los 8.000 Hz únicamente durante movimientos rápidos o aplicaciones configuradas, evitando mantener el consumo máximo de forma constante.
El cuerpo podría permanecer prácticamente intacto
La filtración no aporta datos sobre dimensiones, materiales o número de botones. Todo apunta a que Logitech podría conservar la conocida carcasa simétrica de la familia G Pro, manteniendo compatibilidad con agarres de palma, garra y punta de dedos.
El modelo actual pesa aproximadamente 60 gramos y mide 125 × 63,5 × 40 mm. Integrar sensores inductivos y actuadores hápticos dentro de ese formato ya obligó a Logitech a reducir progresivamente el peso desde prototipos iniciales más pesados.
Parte de la comunidad considera que el ratón se siente demasiado cargado en la zona frontal. El reparto de masas puede influir tanto como el peso total, porque un centro de gravedad adelantado aumenta la inercia percibida durante flicks y correcciones rápidas.
Logitech podría redistribuir batería, actuadores y placa sin alterar externamente la carcasa. Sin embargo, mover el sistema háptico puede modificar la intensidad y precisión del clic, obligando a equilibrar ergonomía, autonomía y sensación táctil.
Reducir peso sería complicado sin modificar HITS
Bajar de los 60 gramos actuales requeriría reducir materiales, batería o componentes internos. El problema es que HITS añade sensores, actuadores y electrónica que un ratón mecánico convencional no necesita, limitando el margen disponible para adelgazar el conjunto.
Una carcasa perforada parece poco probable dentro de la familia Pro, donde Logitech suele priorizar una estructura cerrada. La alternativa sería emplear paredes internas más finas, una batería de mayor densidad o una placa más compacta, manteniendo la rigidez externa.
Reducir demasiado el grosor puede aumentar flexiones o crujidos durante pulsaciones intensas. En un ratón competitivo de gama alta, la estabilidad de los botones y la ausencia de movimiento lateral resultan más importantes que ahorrar uno o dos gramos.
El objetivo más realista podría ser mantener el peso y corregir su distribución. Un equilibrio central haría que los 60 gramos se percibieran más ligeros, sin comprometer batería, resistencia o intensidad háptica.
Los patines aparecen entre las mejoras más solicitadas
Los usuarios también reclaman unos patines más rápidos y consistentes. El Superstrike actual utiliza superficies deslizantes orientadas al control, pero el material, el grosor y la superficie de contacto determinan la fricción sobre la alfombrilla.
Logitech podría ampliar el área de PTFE, redondear mejor los bordes o utilizar un compuesto con menor rozamiento. Estas modificaciones mejorarían el deslizamiento inicial, aunque un ratón más rápido también puede reducir el control durante microajustes y sensibilidades elevadas.
El grosor de los patines debe mantenerse dentro de unas tolerancias muy concretas. Cambiar la altura puede modificar la distancia entre el sensor y la alfombrilla, la distancia de despegue y la lectura durante movimientos inclinados.
Unos patines nuevos también tendrían que conservar su comportamiento durante meses. El desgaste desigual puede alterar la estabilidad y cambiar la altura efectiva del sensor, especialmente cuando el usuario aplica más presión sobre la parte delantera.
Logitech afronta más competencia en interruptores configurables
Cuando Logitech presentó HITS, los botones con actuación regulable todavía eran poco habituales en ratones. Desde entonces, otros fabricantes han comenzado a utilizar interruptores magnéticos, sensores Hall y sistemas de reinicio rápido, trasladando al ratón funciones popularizadas por los teclados competitivos.
HITS no funciona exactamente como un interruptor Hall convencional. Logitech combina detección inductiva para medir el recorrido y actuadores independientes para generar la respuesta táctil, permitiendo ajustar sensación y actuación de forma separada.
Esta arquitectura también permite reducir el ruido cuando la respuesta háptica se configura al mínimo. No obstante, más componentes implican mayor complejidad, consumo y dificultad para reducir peso, frente a sistemas magnéticos más sencillos.
La ventaja de Logitech continúa estando en la integración entre HITS, LIGHTSPEED y G HUB. Sin embargo, la precisión del sistema y su consistencia durante miles de pulsaciones serán más importantes que la exclusividad tecnológica cuando existan alternativas más económicas.
G HUB será fundamental para justificar el hardware
La actuación configurable depende directamente de Logitech G HUB, donde se seleccionan los niveles de recorrido, reinicio e intensidad háptica. Una interfaz clara y perfiles fáciles de intercambiar resultan esenciales, porque la tecnología pierde valor si su configuración es lenta o confusa.
Logitech permite compartir códigos HITS, facilitando que jugadores profesionales o creadores distribuyan sus ajustes. Una segunda generación podría ampliar el número de perfiles internos o la asignación automática según el juego ejecutado.
También sería útil incorporar una representación visual más precisa del recorrido. Mostrar en tiempo real la posición del botón, el punto de actuación y el reinicio ayudaría a entender cómo responde cada nivel antes de entrar en una partida.
La dependencia del software también plantea dudas sobre las mejoras exclusivas del nuevo modelo. Logitech deberá explicar qué cambios requieren realmente el nuevo MCU y cuáles podrían llegar al ratón actual mediante firmware, evitando que la revisión parezca una actualización artificial.
El precio actual aumenta la presión sobre la segunda versión
El G Pro X2 Superstrike se comercializa en España por 179,99€, situándose entre los ratones competitivos más caros. Su precio se apoya principalmente en HITS, la conectividad LIGHTSPEED y la posibilidad de configurar la actuación.
Logitech todavía no ha fijado el precio del supuesto sucesor. Una subida sería difícil de justificar sin una carcasa revisada, mejor reparto de masas, nuevos patines o una reducción de peso, especialmente si el sensor permanece prácticamente intacto.
Mantener los 179,99€ también podría devaluar rápidamente el modelo original. Los compradores que lo adquirieron durante sus primeros meses podrían ver una revisión mejorada presentada antes de completar siquiera un año de vida comercial.
Existe además la posibilidad de que Logitech lo anuncie en septiembre y retrase su lanzamiento hasta 2027. Presentación y disponibilidad no tienen por qué producirse simultáneamente, especialmente en un producto cuyo hardware todavía podría encontrarse en fase de validación.
Podría ser una revisión electrónica, no una segunda generación
Con la información disponible, el supuesto Superstrike 2 parece más cercano a una actualización del MCU, el firmware y el sistema HITS que a una reconstrucción completa del ratón.
La percepción cambiaría si Logitech modifica carcasa, patines, peso o distribución interna. Esos elementos afectan a cada movimiento realizado, mientras una mejora exclusivamente electrónica será menos evidente para quienes ya estén satisfechos con el primer modelo.
La compañía también deberá evitar que el producto parezca una corrección prematura. Si las mejoras resuelven limitaciones imposibles de solucionar mediante software, el nuevo hardware tendrá una justificación técnica clara, especialmente en precisión háptica y estabilidad de actuación.
Por ahora, únicamente puede considerarse consistente el rumor sobre un nuevo microcontrolador, ajustes en HITS y una presentación en septiembre. Sensor, peso, autonomía, diseño, precio y disponibilidad continúan completamente abiertos.
Vía: TechPowerUp










