LG afronta nuevas críticas por las condiciones de privacidad aplicadas a sus televisores inteligentes y por la instalación automática de software asociada a determinados monitores. Sus documentos contemplan la recopilación de información de voz para prestar y mejorar servicios de inteligencia artificial, mientras Windows puede descargar LG Monitor App Installer al detectar una pantalla compatible.
Ambos casos necesitan contexto. Las condiciones no demuestran que todos los televisores graben permanentemente cualquier conversación, y la aplicación para monitores se descarga mediante una función de Windows vinculada a los metadatos del dispositivo. Aun así, la amplitud de los permisos y la ausencia de una autorización clara durante la instalación plantean dudas razonables sobre privacidad y control del usuario.
Las funciones de voz permiten procesar audio y transcripciones
La política global de privacidad de la compañía contempla, entre los datos proporcionados por el usuario, la voz del hablante y el texto generado al transcribirla. También incluye la posible recopilación de información audiovisual, registros de uso, direcciones IP, ubicación e interacciones con dispositivos conectados.
Para los televisores y productos multimedia existe una política específica. Cuando el usuario acepta el acuerdo relacionado con la información de voz, los comandos hablados pueden recopilarse y asociarse a su cuenta, permitiendo que los servicios de reconocimiento e inteligencia artificial interpreten las peticiones realizadas desde el televisor.
Las condiciones revisadas también establecen que el responsable de activar las funciones de voz debe respetar las leyes sobre escuchas, vigilancia y protección de datos. El propietario tendría que informar a familiares e invitados cuando sus conversaciones puedan ser captadas y desactivar el micrófono si alguna persona se opone.
Esta redacción resulta especialmente agresiva porque traslada parte de la responsabilidad legal al propietario del televisor, pese a que es el fabricante quien diseña el servicio, establece los permisos y determina cómo se procesan los datos. Su alcance puede variar entre países, modelos y versiones de webOS.
Las condiciones no prueban una escucha permanente
El hecho de que LG pueda recopilar información de voz no significa que el televisor almacene continuamente todo lo que ocurre en la habitación. En muchos modelos, el micrófono principal se integra en el mando Magic Remote y solo comienza a escuchar al pulsar el botón correspondiente.
Determinados televisores también permiten activar el reconocimiento de voz manos libres, lo que exige mantener algún sistema pendiente de una palabra de activación. Este funcionamiento puede implicar procesamiento local previo, pero las peticiones completas podrían enviarse posteriormente a servidores externos para interpretarlas.
La cuestión crítica reside en qué fragmentos de audio se transmiten, cuánto tiempo se conservan y con qué terceros pueden compartirse. La política permite transferir información dentro del grupo, a proveedores tecnológicos, empresas de análisis, socios publicitarios y otros colaboradores vinculados con la prestación de los servicios.
LG indica que el usuario puede retirar determinados consentimientos, pero rechazar los acuerdos puede desactivar el control por voz, las recomendaciones personalizadas y otros servicios conectados. La elección no siempre se limita a aceptar o rechazar una función aislada, porque algunas características dependen de varios permisos relacionados.
En televisores antiguos podría evitarse la aparición de nuevas condiciones renunciando a futuras actualizaciones de webOS. El problema es que mantener un firmware anterior también impide recibir correcciones posteriores de seguridad y compatibilidad, obligando al usuario a elegir entre conservar las condiciones existentes o proteger un dispositivo conectado a Internet.
El reconocimiento de contenidos funciona de manera independiente
La información de voz no debe confundirse con el reconocimiento automático de contenidos o ACR, una tecnología integrada en numerosos televisores que identifica lo mostrado en pantalla. El sistema genera huellas del contenido reproducido y las compara con una base de datos para determinar qué programa, anuncio, película o juego está viendo el usuario.
Investigaciones anteriores sobre televisores LG y Samsung detectaron tráfico relacionado con ACR durante emisiones convencionales y al utilizar entradas HDMI. Esto significa que el seguimiento puede continuar aunque el televisor se utilice únicamente como pantalla para un ordenador, una consola o un receptor externo.
El mismo análisis comprobó que desactivar expresamente el reconocimiento de contenidos detenía las comunicaciones con sus servidores. Sin embargo, el ajuste puede aparecer bajo nombres como información de visualización, recomendaciones personalizadas, publicidad o servicios Live Plus, dependiendo de la región y la versión de webOS.
Un usuario preocupado por su privacidad debe revisar por separado los acuerdos de voz, el reconocimiento de contenidos, la publicidad personalizada y el seguimiento de uso. Desactivar únicamente el micrófono no impide que el televisor identifique lo reproducido mediante HDMI si ACR continúa habilitado.
Algunos monitores activan una instalación automática en Windows
Gamers Nexus detectó el problema al probar un LG UltraGear 34GX900A-B conectado a un ordenador con Windows. El sistema descargó LG Monitor App Installer mediante Microsoft Store sin mostrar previamente una solicitud convencional de instalación.
El mecanismo utilizado es Windows Device Setup Manager, que compara los identificadores y metadatos del hardware con aplicaciones complementarias publicadas en Microsoft Store. Cuando encuentra una coincidencia, Windows puede descargar automáticamente el paquete asociado al monitor.
Esto significa que LG no introduce directamente la aplicación, saltándose por sí sola las protecciones de Windows. Microsoft proporciona el canal de instalación automática, mientras el fabricante asocia su pantalla con el paquete publicado en la tienda.
La falta de transparencia aparece porque el usuario puede descubrir el programa cuando ya está instalado y ejecutándose en segundo plano. Conectar una pantalla no debería equivaler automáticamente a aceptar una herramienta adicional, especialmente cuando sus funciones no resultan necesarias para mostrar imagen.
El fenómeno tampoco se limitaría necesariamente a los modelos más recientes. Algunos propietarios han comunicado que la aplicación apareció después de actualizaciones de firmware o de Windows, aunque LG no ha publicado una lista completa de monitores afectados.
La aplicación promociona McAfee Scam Detector
La primera acción visible de LG Monitor App Installer fue mostrar una oferta de 30 días para McAfee Scam Detector, un producto que no resulta necesario para utilizar las funciones básicas del monitor. Las pruebas apuntan a una promoción para instalar o activar McAfee, no necesariamente a la instalación automática del antivirus completo.
La diferencia resulta importante. Lo que Windows descarga inicialmente es la utilidad vinculada al monitor, mientras el producto de McAfee se presenta después como una oferta comercial. Aun así, emplear una aplicación instalada sin una autorización clara para promocionar una suscripción externa acerca su comportamiento al software publicitario no solicitado.
La ficha de Microsoft Store declara que LG Monitor App Installer puede utilizar todos los recursos del sistema, una categoría amplia utilizada por determinadas aplicaciones Win32 empaquetadas. También aparecen referencias a información relacionada con ubicación, hardware, actividad en línea, inicios de sesión y contactos.
Disponer técnicamente de esas capacidades no demuestra que la aplicación recopile todos esos datos en cada instalación. Sin embargo, unos permisos tan amplios exigen una explicación clara sobre qué información se utiliza, con qué finalidad, durante cuánto tiempo se conserva y si se comparte con terceros.
El problema principal no es únicamente la existencia de una herramienta de administración. El usuario debería decidir expresamente si quiere instalarla, conocer qué funciones aporta al monitor y rechazar cualquier promoción adicional antes de que el paquete se descargue y comience a ejecutarse.
Windows permite bloquear estas descargas asociadas al hardware
Los usuarios pueden desinstalar LG Monitor App Installer desde el apartado de aplicaciones de Windows y desactivarla dentro de las aplicaciones de inicio. El monitor seguirá ofreciendo imagen, frecuencia de actualización, HDR y sincronización adaptativa mediante sus controladores estándar.
Eliminar la utilidad puede impedir el acceso a determinadas opciones de administración desde el escritorio, pero no debería afectar al funcionamiento esencial de la pantalla. Los ajustes principales continuarían disponibles mediante los controles físicos y el menú integrado del monitor.
Windows Pro también incluye una directiva para impedir la descarga automática de aplicaciones asociadas a los metadatos del dispositivo. Este ajuste bloquea el canal utilizado para relacionar automáticamente un componente de hardware con aplicaciones publicadas en Microsoft Store.
Deshabilitar completamente Microsoft Store constituye una medida mucho más drástica y puede afectar a actualizaciones o aplicaciones legítimas. La solución más razonable sería que Windows solicitara permiso antes de descargar cualquier utilidad complementaria y explicara qué fabricante la proporciona.
LG también debería separar claramente las funciones necesarias para administrar el monitor de las promociones comerciales ajenas al producto. Una herramienta destinada a controlar brillo, perfiles o actualizaciones no necesita convertir su primera ejecución en un escaparate para servicios de terceros.
La controversia reúne dos problemas diferentes con una raíz común: el usuario pierde control sobre qué datos entrega y qué software entra en sus dispositivos. Los servicios de voz pueden desactivarse y ACR admite exclusión, pero las decisiones deberían mostrarse antes de activar la recopilación o instalar aplicaciones, no después.
Vía: NotebookCheck











