Intel 14A avanza 3-4 trimestres por delante de 18A y podría estar listo en el segundo trimestre de 2028

Intel 14A avanza 3-4 trimestres por delante de 18A y podría estar listo en el segundo trimestre de 2028

El proceso Intel 14A estaría progresando entre tres y cuatro trimestres por delante de la trayectoria seguida anteriormente por Intel 18A al comparar niveles equivalentes de densidad de defectos. Según datos atribuidos al filtrador The Inteller, el nodo alcanzó un D0 de 0,5 en junio de 2026, mientras Intel tendría como objetivo reducirlo hasta entre 0,1 y 0,2 durante el primer trimestre de 2027.

Si 14A mantiene a partir de ahora una evolución similar a la registrada por 18A, el nodo podría estar preparado para su introducción comercial durante el segundo trimestre de 2028, adelantándose a la previsión actual que sitúa su comercialización en la segunda mitad de ese año. La evolución coincide además con recientes declaraciones de David Zinsner, quien aseguró que 14A está mejorando al ritmo más rápido observado por Intel desde al menos la generación de 22 nm de 2012.

Intel 14A habría alcanzado una densidad de defectos D0 de 0,5

La densidad de defectos o D0 mide el número medio de defectos microscópicos encontrados dentro de una determinada superficie de la oblea. Su reducción es uno de los indicadores utilizados para seguir la madurez de un proceso de fabricación, ya que menos defectos permiten obtener una mayor proporción de chips funcionales por oblea y mejorar los rendimientos de producción.

Según la información publicada por The Inteller, Intel 14A alcanzó un D0 de aproximadamente 0,5 en junio de 2026. El siguiente objetivo sería reducir esa cifra hasta un intervalo situado entre 0,1 y 0,2 durante el primer trimestre de 2027, un nivel mucho más cercano al necesario para preparar una fabricación comercial competitiva.

Lo particularmente relevante no sería únicamente el valor absoluto, sino la velocidad a la que Intel está reduciendo esos defectos. Comparando puntos equivalentes de las curvas de aprendizaje de 14A y 18A, el nuevo proceso estaría aproximadamente tres o cuatro trimestres adelantado, lo que apuntaría a un aprendizaje de rendimiento considerablemente más rápido.

La evolución podría adelantar su disponibilidad al segundo trimestre de 2028

La previsión de un posible estreno durante el segundo trimestre de 2028 no procede de un calendario oficial actualizado por Intel, sino de extrapolar la trayectoria actual de reducción de defectos utilizando como referencia la evolución seguida por Intel 18A.

Si 14A continuase desde este punto reproduciendo aproximadamente el mismo ritmo que 18A, podría alcanzar un nivel de madurez suficiente varios meses antes de la ventana actualmente prevista para la segunda mitad de 2028. Se trata, por tanto, de una estimación basada en el comportamiento observado hasta ahora y no de una nueva fecha de lanzamiento confirmada por la compañía.

La tendencia resulta aun así significativa porque Intel Foundry necesita demostrar que 14A puede cumplir calendarios y alcanzar buenos rendimientos para convencer a clientes externos. En fabricación por contrato, disponer de una arquitectura avanzada no es suficiente: el coste final depende directamente de la cantidad de chips funcionales que pueden obtenerse de cada oblea.

Intel ya resolvió con 18A varios de los grandes retos tecnológicos

Parte de la ventaja de 14A puede explicarse porque Intel no comienza desde cero con algunas de sus tecnologías más complejas. El desarrollo de 18A obligó a resolver dificultades relacionadas con transistores Gate-All-Around y distribución de alimentación desde la cara posterior de la oblea, tecnologías que ahora sirven como base para la siguiente generación.

El proceso 18A necesitó varios intentos de integración y atravesó problemas que incluso afectaron a determinados productos durante su desarrollo. Ese aprendizaje puede trasladarse directamente a 14A, reduciendo la cantidad de obstáculos desconocidos que Intel debe superar antes de alcanzar niveles aceptables de rendimiento.

Esto ayuda a explicar por qué la curva de reducción de defectos puede avanzar con mayor rapidez. Una parte importante de la ingeniería fundamental ya fue validada previamente con 18A, permitiendo que los esfuerzos sobre 14A se concentren en perfeccionar y evolucionar tecnologías existentes en lugar de introducir simultáneamente todos los cambios desde cero.

RibbonFET 2 y PowerDirect serán dos pilares del proceso Intel 14A

Intel define 14A como un proceso de clase 1,4 nm y utilizará una segunda generación de su arquitectura Gate-All-Around mediante transistores RibbonFET 2. Este diseño permite ejercer un control electrostático más preciso sobre canales cada vez más pequeños, buscando mejorar la corriente de conducción y reducir las fugas eléctricas.

El segundo cambio importante será PowerDirect, la evolución del sistema de alimentación posterior introducido previamente por Intel. Esta tecnología traslada la distribución eléctrica a la parte posterior de la oblea, liberando espacio en las capas frontales para las interconexiones destinadas a señales de datos.

La separación entre alimentación y señales puede contribuir a reducir resistencia eléctrica, aumentar densidad y simplificar determinadas rutas internas del chip. Combinada con RibbonFET 2, constituye una de las principales herramientas con las que Intel pretende mejorar rendimiento por vatio y densidad frente a 18A.

El avance de 14A también es crítico para el futuro de Intel Foundry

La evolución técnica adquiere todavía más importancia debido a la estrategia financiera de Intel. Durante agosto, la compañía preparó inicialmente una ampliación destinada a captar alrededor de 15.000 millones de dólares, cifra que posteriormente habría aumentado hasta 20.000 millones de dólares, con el objetivo declarado de reforzar su capacidad para aprovechar nuevas oportunidades de crecimiento manteniendo un balance sólido.

El consejero delegado Lip-Bu Tan ha insistido anteriormente en que Intel no realizará una expansión masiva de su capacidad de fabricación avanzada sin disponer antes de compromisos comerciales suficientes para 14A. Una inversión de semejante magnitud solamente tendría sentido si existe una cartera de pedidos capaz de justificar nuevas fábricas y equipamiento.

Por eso, la mejora de la densidad de defectos es algo más que un indicador técnico. Intel necesita que 14A resulte atractivo tanto tecnológica como económicamente para clientes externos, especialmente si quiere convertir Intel Foundry en una alternativa real frente al dominio de TSMC en los procesos más avanzados.

Si la actual ventaja de tres o cuatro trimestres respecto a la curva seguida por 18A se mantiene, Intel podría llegar a 2028 con un proceso considerablemente más maduro de lo previsto inicialmente. Sin embargo, todavía quedan casi dos años de desarrollo y alcanzar un buen D0 no garantiza por sí solo rendimiento comercial, costes competitivos ni contratos de gran volumen, por lo que la evolución durante 2027 será especialmente importante.

Vía: Wccftech

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