Epomaker continúa ampliando su catálogo más allá de los teclados mecánicos y analógicos con el nuevo EM3, un ratón gaming inalámbrico que apuesta por un peso contenido de 56 g, triple conectividad y una base de carga que también funciona como receptor de 2,4 GHz.
La compañía todavía no ha confirmado el precio de lanzamiento, aunque las características elegidas apuntan hacia un posicionamiento más asequible que el de los ratones competitivos equipados con sensores de gama alta y polling rates de varios kilohercios.
Un diseño simétrico de 56 g con compuesto de ABS y fibra de carbono
El EM3 utiliza una carcasa fabricada mediante un compuesto de ABS y fibra de carbono, buscando reducir el peso sin recurrir a una estructura extremadamente perforada. Sus dimensiones son de 121,2 × 63,9 × 37,3 mm, con una forma simétrica que debería adaptarse principalmente a agarres claw y fingertip, dependiendo del tamaño de la mano.
Durante una retransmisión oficial, Epomaker describió el acabado superficial como ligeramente rugoso para mejorar el agarre, una característica relevante en sesiones prolongadas donde una superficie demasiado lisa puede facilitar pequeños desplazamientos de la mano.
Con sus 56 g, no pretende competir directamente con los modelos ultraligeros que ya rondan o incluso bajan de 40 g. A cambio, mantiene una estructura más convencional y deja espacio para una batería relativamente grande, por lo que el equilibrio parece centrarse más en precio, autonomía y versatilidad que en perseguir el mínimo peso posible.
El PixArt PAW3315 lo sitúa lejos de los ratones de 8 kHz
Epomaker ha elegido el PixArt PAW3315 como sensor para el EM3, una solución capaz de alcanzar hasta 16.000 DPI y soportar aceleraciones de 30G.
Su principal limitación frente a propuestas más caras está en un polling rate máximo de 1.000 Hz, lejos de los 4 u 8 kHz que empiezan a aparecer con frecuencia en ratones orientados al juego competitivo.
Eso no convierte automáticamente al EM3 en una mala opción. 1.000 Hz continúa siendo suficiente para la enorme mayoría de usuarios y juegos, especialmente fuera de configuraciones con monitores de frecuencia de refresco extremadamente elevada, donde las diferencias entre cada actualización del ratón pueden resultar algo más apreciables.
La elección tiene además una consecuencia positiva: reduce consumo, exigencias sobre la CPU y probablemente también el coste del producto, algo coherente con el posicionamiento que parece buscar Epomaker.
Huano para los botones principales y dos controles laterales programables
Los clics principales utilizarán interruptores Huano Blue Shell White Dot, una combinación bastante conocida dentro del mercado de periféricos y que suele apostar por una pulsación definida frente a mecanismos excesivamente ligeros.
El lateral incorpora dos botones programables, manteniendo una configuración convencional pensada principalmente para shooters, juegos competitivos y uso general. Para la rueda, Epomaker ha optado por un encoder F-switch.
No hay aquí una búsqueda de funciones especialmente exóticas. La compañía parece haber priorizado componentes conocidos y una distribución sencilla, algo que puede beneficiar al EM3 si finalmente llega con un precio agresivo.
La calidad definitiva dependerá igualmente de la implementación de los interruptores, posibles holguras, consistencia entre botones y comportamiento de la rueda, aspectos que no pueden determinarse únicamente mediante la ficha técnica.
La base de carga también funciona como receptor de 2,4 GHz
Uno de los elementos más diferenciadores está en la estación de carga incluida, que incorpora iluminación RGB personalizable alrededor de sus bordes y actúa al mismo tiempo como receptor inalámbrico de 2,4 GHz.
La solución permite mantener el receptor más cerca del ratón y separado de posibles interferencias detrás del PC, además de proporcionar un lugar fijo donde dejar el periférico cuando termina la sesión.
El EM3 también será compatible con Bluetooth, por lo que puede alternar entre una conexión de baja latencia para jugar y otra más apropiada para portátiles, tablets u otros dispositivos donde no resulte necesario utilizar el receptor dedicado.
Esa combinación amplía considerablemente su utilidad fuera del escritorio gaming tradicional. Un único ratón puede permanecer conectado a varios tipos de dispositivos sin obligar al usuario a mover continuamente el dongle, algo especialmente cómodo para quienes alternan entre un PC principal y un equipo portátil.
La batería de 600 mAh no se traduce en una autonomía especialmente elevada
Epomaker instala una batería de 600 mAh, una capacidad generosa para un ratón de este peso. Sin embargo, la autonomía oficial anunciada resulta más contenida de lo que esa cifra podría hacer pensar.
La compañía estima hasta 50 horas con la iluminación RGB activa y 55 horas con ella desactivada, una diferencia sorprendentemente pequeña teniendo en cuenta que la iluminación suele representar un consumo adicional fácilmente perceptible en dispositivos inalámbricos.
También llama la atención que un ratón limitado a 1.000 Hz no alcance autonomías de cientos de horas como algunos competidores modernos, aunque disponer de la base de carga puede hacer que esa limitación resulte menos problemática en el uso cotidiano.
Será necesario comprobar en pruebas independientes cómo se han medido esas cifras y cuánto dura realmente mediante 2,4 GHz y Bluetooth, ya que ambas conexiones pueden presentar comportamientos de consumo muy diferentes.
El precio determinará buena parte del atractivo del EM3
El EM3 no busca competir mediante el sensor más avanzado, el peso más bajo o el polling rate más elevado, y precisamente por eso su precio será especialmente importante.
Su combinación de 56 g, conectividad inalámbrica dual, base de carga RGB y componentes relativamente conocidos puede resultar interesante dentro de una gama económica o media si Epomaker mantiene una tarifa ajustada.
En cambio, si se acerca demasiado a modelos equipados con sensores superiores, mayor autonomía o frecuencias de sondeo más altas, el PAW3315 y el límite de 1 kHz podrían convertirse en desventajas difíciles de justificar.
Epomaker todavía no ha comunicado cuándo comenzarán las ventas ni cuál será el precio definitivo, de modo que esos dos datos terminarán decidiendo si el EM3 destaca realmente por su relación entre prestaciones y coste o simplemente amplía el catálogo de periféricos de la marca.
Vía: TechPowerUp















