El reciente GeForce Game Ready 616.56 WHQL está provocando problemas de imagen en determinados equipos, con usuarios reportando flickering, breves pantallazos negros y cambios inesperados de brillo. Los fallos comenzaron a aparecer tras el lanzamiento del controlador el 26 de agosto y parecen concentrarse especialmente en monitores configurados con salida de color de 8 bpc.
Los reportes no se limitan a videojuegos. El problema también puede aparecer en el escritorio de Windows y aplicaciones basadas en Chromium, lo que apunta más hacia una regresión dentro del pipeline de vídeo del controlador que hacia un fallo específico de un motor gráfico. NVIDIA ya tendría constancia de la incidencia y estaría probando una corrección.
Cambiar de 8 bpc a 10 bpc elimina el flickering en muchos casos
La solución temporal que está funcionando con mayor consistencia resulta sorprendentemente sencilla: cambiar la profundidad de color desde 8 bpc hasta 10 bpc dentro del Panel de Control de NVIDIA o la NVIDIA App. Varios usuarios afectados aseguran que el flickering desaparece inmediatamente después de aplicar esta modificación.
Ese comportamiento refuerza la hipótesis de que la incidencia está relacionada directamente con la ruta de salida de color a 8 bits, aunque NVIDIA todavía no ha explicado públicamente qué parte concreta del controlador está provocando la regresión ni por qué solamente determinadas configuraciones terminan manifestando el problema.
Otra alternativa que también habría funcionado en algunos equipos es activar Windows Automatic Color Management (ACM). Su efectividad no parece tan consistente como el cambio a 10 bpc, pero puede servir como prueba adicional cuando aparecen parpadeos, flashes negros o variaciones repentinas de brillo después de instalar el nuevo controlador.
No todos los monitores pueden utilizar 10 bits a máxima frecuencia
El principal inconveniente aparece con pantallas que no admiten 10 bpc a su resolución y frecuencia de actualización actuales. Algunos monitores gaming de alta frecuencia solamente habilitan esta profundidad de color cuando se reduce ligeramente la tasa de refresco, normalmente debido al ancho de banda disponible mediante la conexión utilizada.
En esos casos, disminuir temporalmente la frecuencia puede permitir seleccionar 10 bpc y comprobar si desaparece el problema. Sin embargo, sacrificar refresco únicamente para compensar un fallo del driver no resulta una solución razonable a largo plazo, especialmente en monitores adquiridos precisamente para funcionar a frecuencias elevadas.
Los usuarios con pantallas limitadas completamente a 8 bits tienen todavía menos margen. Si el flickering comenzó inmediatamente después de actualizar a 616.56, la opción más fiable por ahora parece ser regresar al GeForce 610.88 o a otro controlador anterior de la serie 610 conocido como estable.
Una instalación limpia del 616.56 no parece solucionar el fallo
Otro dato relevante es que reinstalar GeForce 616.56 desde cero no parece corregir la incidencia en los sistemas afectados. Esto reduce la probabilidad de que el origen esté en archivos dañados o restos de una instalación previa y apunta nuevamente hacia una regresión introducida directamente por esta versión del controlador.
Tampoco significa que todos los usuarios deban eliminarlo. Los reportes se concentran alrededor de configuraciones con salida de 8 bpc, pero no todos los monitores que funcionan de esta forma presentan flickering y el driver continúa operando con normalidad en una gran cantidad de equipos.
Por tanto, si 616.56 permanece estable, no existe ningún motivo para retroceder. La recomendación cambia cuando los parpadeos o flashes negros aparecen justo después de actualizar, especialmente si también pueden reproducirse fuera de los juegos, como en Windows o durante la navegación mediante aplicaciones Chromium.
NVIDIA ya estaría probando una solución
NVIDIA tendría conocimiento de los reportes y estaría trabajando en una corrección, que podría distribuirse mediante un hotfix o integrarse directamente dentro de un próximo Game Ready Driver. Por ahora, la compañía no ha confirmado una fecha concreta para solucionar esta regresión.
El calendario resulta especialmente interesante porque NVIDIA ya tiene previsto publicar otro controlador Game Ready el 3 de septiembre, coincidiendo con el estreno de DLSS 5 en NBA 2K27. Existe, por tanto, la posibilidad de que la corrección llegue dentro de esa actualización, aunque todavía no existe ninguna confirmación oficial.
Hasta entonces, las soluciones prácticas continúan siendo cambiar a 10 bpc, probar Windows ACM o regresar temporalmente a un controlador anterior. Ninguna resulta ideal, pero permiten distinguir rápidamente si el flickering está relacionado con el nuevo driver y mantener el equipo operativo mientras NVIDIA prepara una solución definitiva.
El 616.56 llegó con soporte para varios lanzamientos importantes
GeForce 616.56 no fue una actualización menor. NVIDIA lo publicó con soporte Game Ready para STAR WARS Zero Company, Resonance: A Plague Tale Legacy y Hell Let Loose: Vietnam, además de incorporar compatibilidad adicional con diferentes tecnologías DLSS y optimizaciones para nuevos lanzamientos.
El problema no convierte al controlador en inutilizable de forma generalizada, pero sí obliga a prestar especial atención a equipos con monitores SDR configurados a 8 bpc, donde los reportes parecen concentrarse con mayor frecuencia. La incidencia, además, puede manifestarse fuera de los videojuegos, haciendo que resulte especialmente molesta durante el uso cotidiano.
Si 616.56 funciona correctamente, lo más sensato es mantenerlo. Si el flickering comenzó justo después de instalarlo, cambiar temporalmente a 10 bpc es actualmente la prueba más rápida, seguida de ACM o de una vuelta al driver anterior mientras NVIDIA termina de validar su corrección.
Vía: Guru3D










