Apple presiona a la administración Trump para comprar memoria a la china CXMT y aliviar la crisis de DRAM

Apple presiona a la administración Trump para comprar memoria a la china CXMT y aliviar la crisis de DRAM

Apple estaría dando un paso políticamente delicado para aliviar la crisis de memoria que golpea a iPhone, Mac y iPad. Según Financial Times, la compañía está presionando a la administración Trump para obtener autorización política y comprar DRAM a CXMT, fabricante chino incluido en la lista del Pentágono.

La maniobra muestra hasta qué punto se ha tensado el mercado. Apple busca una vía alternativa frente al dominio de Samsung, SK hynix y Micron, cuyos precios se han disparado por la demanda de IA, HBM, servidores y contratos de gran volumen que dejan menos margen al consumo.

Apple necesita una salida al dominio de los tres grandes

El mercado global de DRAM sigue controlado por Samsung, SK hynix y Micron, pero la presión de la IA ha cambiado las reglas. Apple compra volúmenes enormes, pero incluso su poder de negociación queda debilitado cuando los proveedores priorizan HBM, centros de datos y clientes con contratos estratégicos.

Financial Times afirma que Apple ha contactado con el Departamento de Comercio de Estados Unidos y que también está moviéndose entre otros cargos de la administración y aliados en Washington. La compañía no busca solo comprar chips, sino evitar un golpe político o regulatorio por usar memoria china.

El matiz legal es importante. CXMT está en la lista del Pentágono de compañías militares chinas, pero eso no implica una prohibición comercial automática. Apple podría comprar técnicamente, aunque el riesgo reputacional, político y de futuras restricciones sería enorme, especialmente con China y semiconductores en el centro del debate estadounidense.

La memoria se ha convertido en un problema directo para los precios

La presión no es teórica. Tim Cook ya defendió ante The Wall Street Journal que las subidas de precios de Apple eran “inevitables” por el encarecimiento de memoria y almacenamiento. El CEO habló de una situación insostenible y de un mercado de DRAM tensionado como no había visto en décadas.

La cifra de componentes explica el movimiento. Según los datos citados en la noticia original, la LPDDR5X de 12 GB habría pasado de unos 120$ hacia finales del primer trimestre a alrededor de 145$ recientemente, con un aumento de 68,8$ desde comienzos de año.

Ese cambio altera por completo la estructura de costes. Memoria y almacenamiento ya no son partidas menores dentro del coste de fabricación, sino componentes capaces de forzar subidas en Mac, iPad, iPhone y cualquier producto con RAM soldada o NAND de alta capacidad.

El iPhone 18 Pro puede ser el gran afectado

La tensión llega justo antes de una generación clave. El iPhone 18 Pro necesitará más memoria, más almacenamiento y más ancho de banda para IA local, pero esos mismos componentes son los que más se están encareciendo por la demanda de servidores y aceleradores de inteligencia artificial.

La noticia original apunta a que memoria y NAND pasaron de representar en torno al 9% del coste de materiales del iPhone 17 Pro de 256 GB a poder alcanzar cerca del 27% en el iPhone 18 Pro equivalente. Aunque sea una estimación, muestra el cambio brutal de peso dentro del BOM.

Apple puede absorber parte del golpe, subir precios o buscar nuevos proveedores. La vía CXMT encaja con la tercera opción: introducir un actor alternativo para reducir dependencia y presionar a los tres grandes, incluso si CXMT no cubre toda la demanda de Apple desde el primer día.

CXMT es atractiva por capacidad, no por neutralidad política

CXMT se ha convertido en una pieza incómoda porque China está ampliando su capacidad de DRAM con mucha agresividad. Digitimes ya recogía que la compañía pasó de unas 100.000 obleas mensuales a comienzos de 2024 a unas 200.000 en 2025, con previsiones de 300.000 obleas mensuales en 2026.

Ese volumen no convierte automáticamente a CXMT en sustituto completo de Samsung, SK hynix o Micron. Calidad, rendimiento, nodo, validación, compatibilidad con estándares móviles y estabilidad de suministro siguen siendo barreras enormes, sobre todo para un cliente tan exigente como Apple.

Pero Apple no necesita que CXMT lo resuelva todo. Solo con introducir un cuarto proveedor creíble, la compañía ganaría una palanca de negociación frente a los grandes fabricantes actuales, que hoy tienen muy poca presión para bajar precios en un mercado dominado por la demanda de IA.

Apple presiona a la administración Trump para comprar memoria a la china CXMT y aliviar la crisis de DRAM

La jugada puede abrir una tormenta política en Washington

El riesgo está en el contexto. Una autorización a Apple para comprar memoria a CXMT podría interpretarse como una excepción a medida para una de las empresas más poderosas de Estados Unidos, justo cuando Washington intenta reducir dependencia tecnológica de China.

The Verge recoge que el congresista John Moolenaar advirtió contra asociarse con una compañía vinculada al aparato militar chino, señalando que sería un error grave para la seguridad de la cadena de suministro. Apple puede presentar el movimiento como necesidad industrial, pero sus críticos lo verán como contradicción estratégica.

También habría efecto dominó. Si Apple obtiene margen para trabajar con CXMT, el debate podría trasladarse a YMTC en NAND, otro proveedor chino sensible para Estados Unidos. No sería solo una compra puntual de DRAM, sino una posible puerta de regreso para memoria china dentro de la cadena logística de Apple.

Apple intenta evitar que la IA encarezca todo su catálogo

La paradoja es que Apple no es quien más ha acelerado la construcción masiva de centros de datos de IA, pero sí está pagando la factura de ese mercado. OpenAI, Google, Microsoft, Amazon, Tesla y otros grandes compradores compiten por memoria, y el consumo doméstico queda desplazado.

Esto afecta justo al modelo de negocio de Apple. La compañía necesita más memoria para Apple Intelligence, modelos locales, fotografía computacional, vídeo, multitarea y dispositivos más longevos, pero el coste de esa memoria amenaza con encarecer productos que ya estaban en zonas muy altas.

Buscar a CXMT no es una decisión cómoda, sino una señal de presión extrema. Cuando Apple acepta asumir riesgo político para diversificar DRAM, está reconociendo que la dependencia actual de Samsung, SK hynix y Micron ya no le da suficiente control sobre costes y suministro.

Una solución posible, pero no inmediata ni limpia

La lectura final es que Apple busca comprar tiempo y poder de negociación, no resolver de golpe la crisis de memoria. CXMT puede aportar capacidad adicional y presión competitiva, pero la validación técnica, la política estadounidense y la percepción pública pueden complicar cualquier acuerdo.

Si la administración Trump concede esa luz verde, Apple ganaría margen frente a la subida de precios y podría negociar con más fuerza. Si se bloquea, la compañía seguirá atrapada entre proveedores caros, presión de IA y productos que necesitan cada vez más RAM y NAND para justificar sus nuevas funciones.

El movimiento deja una conclusión clara: la memoria se ha convertido en una cuestión estratégica para Apple, no en una simple partida de coste. El iPhone, el Mac y el iPad dependen cada vez más de DRAM y almacenamiento, y la guerra por esos chips ya ha saltado del mercado al terreno político.

Vía: Wccftech

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