La futura serie iPhone 18 vuelve a situarse en el centro del debate sobre precios. Aunque Apple estaría intentando evitar una subida generalizada, distintos indicios apuntan a que el incremento del coste de la memoria NAND podría terminar trasladándose, al menos parcialmente, al consumidor. La estrategia más probable pasaría por mantener sin cambios los modelos base y aplicar el ajuste a las configuraciones con mayor capacidad interna.
El detonante sería un acuerdo renovado con Kioxia, uno de los principales proveedores de memoria flash, que obligaría a Apple a pagar hasta el doble por el almacenamiento. Un movimiento que, aunque permitiría asegurar el suministro, tensiona de forma directa la estructura de costes de la compañía.
Contratos trimestrales y presión continua en la memoria
La información procede del usuario @jukan05 en X, que apunta a que los precios actuales del NAND corresponden al trimestre de enero a marzo, con previsión de cambios para el periodo de abril a junio. Esto refuerza la idea de que los contratos ya no ofrecen estabilidad anual, sino que se renegocian trimestre a trimestre en función del mercado.
Ni siquiera un gigante como Apple queda al margen de esta volatilidad. Durante la generación iPhone 17, la compañía llegó a trabajar con hasta cinco proveedores distintos de DRAM y NAND, diversificando riesgos y asegurando volumen. Sin embargo, el contexto actual demuestra que ni una cadena de suministro amplia garantiza inmunidad frente a subidas generalizadas.
Servicios como colchón para absorber costes
Uno de los factores diferenciales de Apple sigue siendo su división de Servicios, un área que genera ingresos multimillonarios y actúa como amortiguador financiero en momentos de presión sobre el hardware. El analista Ming-Chi Kuo ha señalado que la compañía debería asumir internamente estas subidas para reforzar su popularidad en un mercado cada vez más sensible al precio.
Según Kuo, los 30.013 millones de dólares ingresados por Servicios durante el Q1 de 2026, el mejor trimestre de la historia de Apple en este segmento, ofrecen margen suficiente para compensar el sobrecoste de DRAM y NAND en múltiples productos, incluidos los iPhone.
El riesgo se concentra en las versiones de mayor capacidad
Pagar el doble por el NAND no implica necesariamente que todas las versiones del iPhone 18 suban de precio. De hecho, la vía más lógica sería repercutir el aumento en los modelos con más almacenamiento, donde el impacto del coste por unidad es mayor y el comprador suele estar más dispuesto a asumir un sobreprecio.
Este enfoque permitiría a Apple preservar precios de entrada atractivos, mientras ajusta márgenes en configuraciones premium, una estrategia ya vista en generaciones anteriores.
Una posible vía alternativa desde China
Como nota positiva, el panorama podría cambiar a medio plazo. Los fabricantes chinos CXMT y YMTC han sido retirados de la lista de restricciones del Pentágono, lo que abre la puerta a futuros acuerdos comerciales. Si Apple decide explorar esta vía, podría diversificar aún más su suministro y negociar contratos más favorables en un mercado especialmente tensionado.
Por ahora, todo apunta a que la serie iPhone 18 se lanzará en un contexto complejo, con precios de componentes al alza y decisiones estratégicas que marcarán la percepción del producto. La clave estará en saber qué parte del sobrecoste absorbe Apple… y cuál acaba llegando al usuario final.
Vía: Wccftech










