AMD llevará FSR 4 a las APUs con gráficos integrados antes de terminar 2026

AMD ampliará oficialmente FSR 4 a las APUs con gráficos integrados antes de terminar 2026, llevando su tecnología de reescalado mediante aprendizaje automático más allá de las tarjetas gráficas Radeon dedicadas. Jack Huynh, responsable del grupo de computación y gráficos, confirmó además que portátiles gaming y dispositivos portátiles forman parte de esta expansión.

El movimiento resulta especialmente interesante para plataformas como Ryzen AI Max “Strix Halo” con gráficos RDNA 3.5, que hasta ahora habían quedado fuera del soporte oficial pese a disponer de GPU integradas considerablemente potentes. AMD necesita adaptar el modelo porque RDNA 3.5 no dispone del mismo soporte FP8 que RDNA 4, obligando a optimizar la ejecución para capacidades diferentes.

Jack Huynh confirma FSR 4 para APUs antes de terminar el año

Durante unas declaraciones realizadas a medios surcoreanos en Seúl, Jack Huynh confirmó que AMD ampliará FSR 4 a más productos antes de finalizar 2026. La hoja de ruta mencionada expresamente incluye APUs, portátiles gaming y dispositivos portátiles, aunque todavía faltan modelos concretos y una fecha exacta para el despliegue.

FSR 4 debutó inicialmente como una característica ligada a las Radeon RX 9000 basadas en RDNA 4, aprovechando las capacidades específicas de esta arquitectura para ejecutar el modelo de reconstrucción mediante aprendizaje automático. Posteriormente, AMD extendió FSR Upscaling 4.1 a las Radeon RX 7000 con RDNA 3, demostrando que la tecnología podía adaptarse a hardware anterior.

Las APUs con gráficos integrados RDNA 3.5, como las utilizadas en Strix Halo, continuaban siendo una excepción. La confirmación de Huynh indica que esa situación será temporal y que AMD está trabajando específicamente en optimizar su pila de software para gráficos integrados.

Todavía no está claro qué APUs serán compatibles desde el primer día. La referencia a una expansión general de producto sugiere un alcance amplio, pero AMD no ha publicado una lista oficial de modelos compatibles, por lo que no conviene asumir que cualquier APU Ryzen con gráficos Radeon vaya a recibir FSR 4.

RDNA 3.5 necesita una adaptación diferente a RDNA 4

La diferencia técnica está en cómo cada arquitectura procesa el modelo. RDNA 4 puede trabajar nativamente con datos FP8, utilizados por la implementación correspondiente de FSR 4.1 para reducir el coste computacional de la red neuronal manteniendo suficiente precisión.

En RDNA 3, AMD tuvo que adaptar ese procesamiento hacia operaciones INT8, ya que la arquitectura no dispone del mismo soporte nativo FP8. Todo apunta a que RDNA 3.5 necesitará un trabajo similar o incluso una variante específicamente optimizada del modelo, algo especialmente importante cuando la GPU dispone de mucha menos potencia que una Radeon RX dedicada.

Strix Halo puede ser uno de los grandes beneficiados

Sistemas basados en Ryzen AI Max y sus gráficos integrados RDNA 3.5 son candidatos especialmente interesantes porque combinan una iGPU muy potente con memoria compartida de gran capacidad. Añadir FSR 4 permitiría elevar rendimiento sin depender únicamente de reducir resolución o recurrir a versiones anteriores del reescalado de AMD.

La mejora podría tener todavía más valor en ordenadores portátiles y dispositivos compactos, donde consumo y temperatura limitan cuánto puede escalar la GPU. Un reescalador neuronal eficiente permite renderizar internamente menos píxeles y reconstruir una imagen de mayor resolución, trasladando parte del trabajo hacia las unidades capaces de acelerar el modelo de aprendizaje automático.

Eso no significa que FSR 4 vaya a ofrecer exactamente la misma calidad o rendimiento en RDNA 3.5 que en RDNA 4. Las diferencias arquitectónicas obligan a utilizar rutas distintas, por lo que serán necesarias comparativas independientes para comprobar calidad temporal, coste por fotograma y posibles diferencias entre modelos.

Los dispositivos portátiles pueden ser incluso más importantes que los portátiles gaming

La confirmación de soporte para dispositivos portátiles resulta particularmente relevante. En este formato, una GPU integrada suele trabajar con presupuestos energéticos mucho más bajos, haciendo que cada milisegundo de renderizado tenga mayor impacto sobre rendimiento y autonomía.

FSR 4 puede permitir que futuros sistemas portátiles mantengan una resolución de salida elevada partiendo de una resolución interna inferior, pero el beneficio dependerá de que el coste de ejecutar el modelo no consuma una parte excesiva de los recursos gráficos disponibles.

RDNA 2 tendrá que esperar hasta 2027

Las Radeon basadas en RDNA 2 quedarían para una fase posterior, con la llegada de FSR 4 prevista para 2027 según la información conocida hasta ahora. Esto situaría actualmente a las APUs más modernas por delante en las prioridades de desarrollo de AMD.

Tiene sentido desde el punto de vista técnico. Adaptar primero FSR 4 a RDNA 3.5 y productos móviles recientes permite cubrir hardware donde el reescalado puede tener un impacto especialmente grande, mientras AMD continúa trabajando en arquitecturas todavía más antiguas y con capacidades de cálculo diferentes.

La expansión también puede aumentar considerablemente la base instalada compatible con FSR 4. Hasta ahora, limitar la mejor versión del reescalado a una cantidad relativamente pequeña de GPU reducía su alcance frente a tecnologías disponibles en varias generaciones de hardware.

El anuncio de Huynh resuelve, por tanto, una de las principales incógnitas para los usuarios de Ryzen con gráficos potentes: FSR 4 llegará oficialmente a las APUs durante 2026. Lo que todavía queda por conocer es qué modelos serán compatibles, qué variante del algoritmo utilizarán y cuánto rendimiento perderá o ganará la implementación adaptada a RDNA 3.5 frente a la versión diseñada originalmente para RDNA 4.

Vía: TechPowerUp

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