AMD estaría investigando un nuevo problema con sus controladores Radeon en Windows 10. Varios usuarios aseguran que Adrenalin desactiva Smart Access Memory aunque Resizable BAR siga activo en BIOS, provocando pérdidas de rendimiento, comportamiento irregular e incluso cierres inesperados en algunos juegos.
El fallo llega después de otra incidencia donde Windows 10 dejaba de detectar correctamente algunas gráficas Radeon tras actualizar controladores. El problema no parece estar en la configuración de la placa base, sino en una interacción inestable entre AMD Adrenalin, Windows 10 y la detección de hardware.
Smart Access Memory no es un ajuste menor para jugar
Smart Access Memory, conocido también como SAM, permite que el procesador acceda a toda la memoria VRAM de la tarjeta gráfica. La tecnología se apoya en Resizable BAR y Above 4G Decoding, dos opciones de BIOS que eliminan parte del cuello de botella clásico entre CPU y GPU.
Cuando funciona correctamente, SAM puede mejorar el rendimiento en juegos compatibles, aunque el impacto depende mucho del título, resolución y motor gráfico. No es una mejora mágica ni universal, pero desactivarla sin que el usuario lo sepa puede provocar caídas de FPS y peor consistencia.
Por eso el fallo es más importante de lo que parece. Adrenalin estaría mostrando Smart Access Memory como desactivado o no disponible, incluso cuando la BIOS mantiene Resizable BAR y Above 4G Decoding activados. Esa contradicción apunta directamente al controlador o a la capa de detección.
El conflicto aparece tras instalaciones limpias con DDU
Según los reportes comunitarios, muchos usuarios recurrieron a DDU en modo seguro para eliminar el controlador AMD tras problemas previos de detección. La instalación limpia offline solucionaba parte del conflicto inicial, pero en algunos equipos introducía un efecto secundario inesperado con Smart Access Memory.
La situación resulta especialmente frustrante porque el usuario cree haber corregido el sistema. La GPU vuelve a detectarse, Adrenalin se instala y la BIOS conserva los ajustes correctos, pero SAM aparece desactivado dentro del software, dejando al equipo en un estado incoherente y difícil de diagnosticar.
También se mencionan notificaciones persistentes de Windows 10 sobre cambios de hardware. Ese comportamiento sugiere una pelea entre el sistema operativo y el paquete Adrenalin, donde cada reinicio puede volver a validar dispositivos, perfiles, refresco de pantalla y funciones avanzadas de Radeon.
Windows 10 vuelve a ser el punto débil del ecosistema Radeon
El caso encaja con una tendencia más amplia: Windows 10 empieza a quedar en una posición incómoda para usuarios Radeon. AMD ya ha tenido problemas recientes de compatibilidad entre Adrenalin y Windows 10, especialmente en versiones nuevas orientadas a RX 7000 y funciones gráficas modernas.
Esto no significa que Windows 10 sea inutilizable para jugar, pero sí que el margen de soporte se estrecha. Cada nuevo controlador prioriza funciones recientes, FSR, optimizaciones y hardware más moderno, mientras los sistemas antiguos quedan más expuestos a regresiones, conflictos y soluciones temporales.
El problema para AMD es de confianza. Un usuario que actualiza drivers espera mejoras, no perder SAM, FreeSync, VRR o estabilidad, y cada fallo de este tipo refuerza la sensación de que Adrenalin necesita más control de calidad antes de llegar al canal público.
Además, Windows Update puede complicar todavía más el diagnóstico. Si el sistema instala o pisa componentes del controlador gráfico, el usuario puede quedarse con una mezcla de versiones que funciona a medias, aunque el paquete de AMD parezca instalado correctamente desde fuera.
Las soluciones temporales no sirven igual para todos
Algunos usuarios aseguran que revisar la tasa de refresco del monitor y volver a activar Variable Refresh Rate en Radeon Software ha recuperado el comportamiento correcto. Otros hablan de varios reinicios consecutivos como solución parcial, una señal de que el fallo puede depender del orden de detección del hardware.
También hay casos donde desactivar y reactivar Resizable BAR en BIOS ha servido para forzar una nueva lectura del sistema. No es una solución limpia ni garantizada, pero encaja con errores donde Windows, BIOS y Adrenalin no sincronizan bien el estado real de la plataforma.
Lo prudente es no presentar estos pasos como reparación oficial. AMD todavía tendría que publicar un controlador corregido o una nota técnica clara, porque los apaños comunitarios pueden funcionar en un equipo y fallar en otro, especialmente con placas, BIOS y generaciones Radeon distintas.
El impacto real dependerá mucho del juego
La pérdida de SAM no siempre se nota igual, pero puede afectar más en juegos sensibles al tráfico entre CPU y GPU. Mundos abiertos, motores con mucho streaming y escenarios CPU-dependientes pueden acusar peor la pérdida de acceso completo a la VRAM que títulos más cerrados.
También puede aparecer inestabilidad si el controlador queda en un estado híbrido. No hablamos solo de menos FPS, sino de tirones, cierres, perfiles que no cargan bien y detección errática, justo el tipo de problema que el usuario asocia rápidamente a un driver roto.
La lectura final es sencilla: AMD necesita cerrar rápido esta cadena de regresiones. Smart Access Memory forma parte del valor del ecosistema Ryzen + Radeon, y si Adrenalin lo desactiva en Windows 10 sin tocar la BIOS, el problema golpea directamente a una función clave de rendimiento.
Vía: Wccftech











