AMD ha cerrado el primer trimestre de 2026 con un avance muy sólido dentro del mercado x86, especialmente en servidores. Los últimos datos de Mercury Research sitúan a la compañía en un 46,2% de cuota por ingresos en CPUs de servidor, un récord impulsado por la adopción sostenida de EPYC en cloud, empresa e infraestructura de IA.
El crecimiento también se refleja en el mercado total de procesadores, donde AMD alcanza un 30% de cuota por unidades y un 38,1% de cuota por ingresos. La lectura de fondo apunta a una mejora clara frente a Intel en segmentos clave, aunque el escritorio queda más condicionado por el encarecimiento de memoria y tarjetas gráficas.
EPYC se acerca a la mitad del mercado servidor por ingresos
El dato más importante está en servidores. AMD sube hasta un 46,2% de cuota por ingresos, con una mejora de 6,8 puntos interanuales y 4,9 puntos frente al trimestre anterior. En unidades, la compañía llega al 33,2% del mercado, señal de que EPYC no solo vende más, sino que captura configuraciones de mayor valor.
Este avance refleja la fuerza de las familias EPYC Genoa y EPYC Turin en centros de datos, especialmente en despliegues donde pesan densidad de núcleos, eficiencia energética, ancho de banda de memoria y coste total de propiedad. Para proveedores cloud y empresas, AMD sigue resultando atractiva cuando el objetivo es maximizar cómputo por rack.
La tendencia encaja con la expansión de la IA. A medida que crecen los despliegues de inferencia, entrenamiento, bases de datos y flujos agénticos, las CPUs de servidor recuperan protagonismo junto a GPUs y aceleradores. En ese escenario, EPYC se beneficia de más demanda de infraestructura general para centros de datos de nueva generación.
El mercado cliente mejora, pero el escritorio pierde impulso
En el segmento cliente, AMD también mejora, aunque con una lectura más desigual. La cuota total por ingresos sube hasta el 31,4%, mientras que la cuota por unidades alcanza el 29,6%. Es una mejora ligera frente al trimestre anterior, pero mucho más clara frente al mismo periodo del año pasado.
El escritorio muestra más presión. AMD alcanza un 37,6% de cuota por ingresos en CPUs desktop, mejor que hace un año, pero con una caída trimestral de 5 puntos. La explicación pasa por un mercado de PC más cauto, condicionado por memoria más cara, GPU infladas y menor interés por actualizar equipos completos.
Esta debilidad no implica una pérdida estructural, pero sí refleja un entorno menos favorable para renovaciones domésticas. Muchos usuarios pueden retrasar compras si la plataforma completa se encarece, especialmente cuando cambiar CPU obliga a revisar placa, RAM, GPU o fuente. Ahí el ciclo desktop queda más expuesto que el portátil al coste total del sistema.
Ryzen AI impulsa el crecimiento en portátiles
El segmento móvil deja una lectura más positiva. AMD alcanza un 28,3% de cuota por unidades y un 28,9% de cuota por ingresos en portátiles, con avances notables frente al trimestre anterior y al año pasado. La familia Ryzen AI está ayudando a reforzar la presencia de AMD en equipos premium y ultraligeros.
El buen comportamiento viene apoyado por mejor eficiencia, rendimiento integrado y capacidades de IA local. Las actualizaciones de Ryzen XDNA también refuerzan el atractivo de las plataformas con NPU, especialmente en un mercado donde los portátiles con IA empiezan a diferenciarse por autonomía, aceleración local y experiencia diaria.
La gama Ryzen AI MAX añade otra capa interesante, porque permite a AMD cubrir equipos con más ambición gráfica y de cómputo integrado. No sustituye a una GPU dedicada en todos los casos, pero sí refuerza una zona de portátiles compactos con potencia elevada y gráficos integrados más capaces.
Instinct, MI400 y Helios amplían la lectura de centro de datos
El avance de AMD en servidores no puede separarse de su hoja de ruta para IA. La compañía prepara nuevas generaciones como Venice, Verano, MI400 Series y plataformas Helios, diseñadas para combinar CPU, aceleradores y sistemas de rack en despliegues de alto rendimiento.
La adopción de Instinct en hiperescaladores y clientes empresariales también aporta contexto. Si AMD consigue unir EPYC, Instinct y plataformas completas, puede capturar una parte mayor del gasto en IA y computación de alto rendimiento. El objetivo ya no es vender solo CPUs, sino participar en toda la infraestructura del centro de datos.
La compañía habría elevado su previsión total para CPUs de servidor hasta 120.000 millones de dólares (~102.480 millones de euros), una cifra que refleja el tamaño del mercado al que aspira. En un entorno donde cada gran tecnológica diseña o compra más chips, el margen de crecimiento sigue siendo enorme.
TSMC puede marcar el ritmo de los próximos trimestres
El principal riesgo está en la capacidad de fabricación. La demanda de IA ha convertido a TSMC en un cuello de botella para CPUs, aceleradores y diseños propios de grandes tecnológicas. AMD necesita obleas avanzadas para sus familias actuales y futuras, incluidas soluciones de 4 nm, 3 nm y próximos nodos de 2 nm.
Si la capacidad de TSMC sigue tensionada, AMD podría tener demanda suficiente, pero no siempre suministro suficiente para cubrirla al ritmo deseado. Esa situación afectaría especialmente al segmento servidor, donde EPYC, Instinct y plataformas de IA compiten por nodos avanzados con otros gigantes del sector.
Aun así, el Q1 2026 confirma una tendencia muy favorable. AMD gana cuota en servidores, mejora en portátiles y mantiene una posición fuerte en cliente, aunque el escritorio atraviese una fase más lenta. La gran oportunidad pasa por convertir el impulso de EPYC e Instinct en una posición más sólida dentro del superciclo de IA.
Vía: Wccftech










