Sony ha presentado una solicitud de patente que propone utilizar el mando de PlayStation como intermediario para transferir información de pago desde un dispositivo electrónico hasta la consola. Según informó Patentlyze, la solicitud fue presentada en marzo de 2025 y publicada el 17 de septiembre de 2026.
El documento, identificado como US20260273403A1, contempla datos de tarjetas, cuentas bancarias, tarjetas regalo, carteras digitales e incluso identificadores de monederos de criptomonedas. La comunicación podría realizarse mediante NFC, Bluetooth o proximidad física, aunque la patente no confirma su llegada a PS5, DualSense o una futura PS6.
El mando actuaría como puente entre el móvil y la consola
El funcionamiento descrito utiliza el controlador como un relay temporal entre el dispositivo que almacena la información financiera y PlayStation. Cuando la consola inicia una compra, el mando podría detectar un teléfono u otro dispositivo autorizado situado dentro de una distancia determinada.
A partir de ahí se producirían dos intercambios. El dispositivo enviaría primero al mando la información del método de pago asociada al jugador, y el controlador transmitiría posteriormente esos datos a la consola, evitando introducir manualmente números de tarjeta o credenciales mediante teclado virtual.
La diferencia frente a almacenar directamente una tarjeta en la consola está en dónde reside originalmente la información. El mando no tendría que conservar permanentemente las credenciales, sino utilizarlas durante la operación y reenviarlas hacia PlayStation.
Esto permitiría aprovechar métodos de pago ya configurados en el smartphone y reducir uno de los puntos de fricción habituales en una interfaz pensada para televisión y mando, donde introducir datos largos resulta mucho menos cómodo que autorizar una operación desde el móvil.
NFC, Bluetooth y contacto físico para detectar el dispositivo
La patente contempla NFC, Bluetooth e incluso contacto físico como mecanismos para determinar que el dispositivo autorizado se encuentra suficientemente cerca del controlador antes de comenzar la comunicación.
Una vez detectado, el mando podría utilizar vibración, iluminación, sonido o una combinación de estos elementos para avisar al usuario de que el teléfono está preparado para transferir la información.
El documento deja abierta la implementación concreta. NFC proporcionaría un alcance muy reducido, mientras Bluetooth permitiría mayor flexibilidad, pero la patente no define todavía qué sistema utilizaría finalmente un producto comercial ni cómo se combinaría con la autenticación del usuario.
Sony contempla tarjetas, cuentas bancarias y monederos digitales
La documentación menciona expresamente información de crédito, cuentas bancarias, tarjetas regalo, identificadores de carteras digitales y credenciales asociadas para facilitar compras de videojuegos, créditos virtuales, contenido dentro de aplicaciones y otras transacciones.
También aparecen referencias a identificadores de monederos de criptomonedas, señal de que Sony intenta proteger una arquitectura suficientemente amplia como para no depender de un único método de pago.
El interés técnico está precisamente ahí: el sistema se centra en transportar credenciales desde un dispositivo autorizado, no en definir cómo debe funcionar cada proveedor financiero. Eso permitiría adaptar la misma idea a diferentes servicios si algún día llega al mercado.
Desde el punto de vista comercial, reducir pasos también tiene una consecuencia evidente. Cuanto más sencillo resulte completar una compra, menor será la posibilidad de que el usuario abandone el proceso, algo especialmente relevante en DLC, monedas virtuales o compras digitales rápidas.
Puede reducir la exposición de datos, pero no demuestra ser más seguro
Una posible ventaja sería mantener determinadas credenciales en el teléfono y transferirlas únicamente cuando se realiza una compra, en lugar de dejarlas permanentemente asociadas a una cuenta de PlayStation.
La fuente original relaciona esta posibilidad con los problemas de seguridad y accesos no autorizados denunciados alrededor de cuentas de PlayStation Network. Sin embargo, Sony no ha confirmado que esta patente haya sido creada como respuesta a esos incidentes.
Tampoco puede asumirse que el nuevo planteamiento sea automáticamente más seguro. La comunicación teléfono-mando-consola añade otra cadena que necesita autenticación, cifrado y protección frente a dispositivos no autorizados, por lo que la seguridad dependería de cómo se implemente finalmente.
La patente describe principalmente cómo transportar la información de pago entre dispositivos, no un sistema comercial completo con biometría, confirmación bancaria o mecanismos antifraude ya definidos.
La patente encaja con unas ventas cada vez más digitales
La idea aparece en un contexto donde las ventas digitales representan ya una parte importante del negocio de los videojuegos, aunque el formato físico sigue manteniendo presencia y valor para muchos usuarios.
La fuente original relaciona además esta patente con informaciones que apuntan hacia una mayor apuesta digital de PlayStation en futuras generaciones y con la imposibilidad de revender contenido comprado digitalmente. Esas cuestiones, sin embargo, no están demostradas por esta solicitud.
La patente no confirma que PlayStation 6 vaya a prescindir del lector de discos ni demuestra que Sony haya decidido abandonar el formato físico. El sistema tendría exactamente la misma utilidad en una consola capaz de utilizar tanto juegos físicos como digitales.
Lo que sí resulta coherente es simplificar una parte del ecosistema que ya concentra millones de transacciones. Facilitar las compras digitales puede beneficiar a Sony independientemente de cómo evolucione finalmente el hardware de PS6.
Una patente no significa que vaya a llegar al DualSense
Según Patentlyze, la solicitud fue presentada en marzo de 2025 y publicada el 17 de septiembre de 2026. Por ahora describe una posible arquitectura y no una función anunciada para PlayStation.
Tampoco existe confirmación de que vaya a utilizarse específicamente un DualSense. Aunque el concepto encaja con sus sistemas de iluminación, sonido y respuesta háptica, la patente habla de forma general de un controlador de videojuegos conectado a una consola.
Sony podría integrar la tecnología en hardware actual, reservarla para una generación futura, modificarla sustancialmente o no comercializarla nunca. Una patente protege una posible implementación; no constituye una hoja de ruta de producto.
Por ahora, la idea central es bastante concreta: utilizar el mando como puente temporal entre el móvil y PlayStation para transferir credenciales de pago sin introducirlas manualmente en la consola. Si acaba materializándose, su principal atractivo estaría en combinar comodidad, proximidad física y métodos de pago que el usuario ya tenga configurados en su dispositivo personal.
Vía: Wccftech










