AMD ha vuelto a ampliar la familia Ryzen 5000 con el Ryzen 5 5500F, un procesador Zen 3 basado en silicio Vermeer que llega con un precio oficial de 99$ (~86€). RandomGamingHD ya lo ha enfrentado al Ryzen 5 5500 en varios juegos, encontrando diferencias que van desde prácticamente cero hasta alrededor del 16%, dependiendo del título.
La comparación resulta especialmente interesante porque ambos procesadores ocupan una posición muy próxima dentro de AM4. El Ryzen 5 5500F eleva el boost hasta 4,4 GHz frente a los 4,2 GHz del Ryzen 5 5500, mantiene 16 MB de caché L3 e incorpora PCIe 4.0. El cambio más profundo está en el propio silicio: Vermeer sustituye al Cezanne utilizado por el Ryzen 5 5500.
Battlefield 6 deja la mayor diferencia de toda la comparativa
RandomGamingHD realizó los benchmarks utilizando una Radeon RX 9060 XT de 16 GB para acompañar a ambos procesadores, una elección bastante más representativa para una CPU económica que recurrir a una tarjeta gráfica entusiasta. De esta forma, la comparativa se acerca más al tipo de configuración en la que podría terminar utilizándose el Ryzen 5 5500F.
Battlefield 6 ofrece el resultado más favorable al nuevo modelo. El Ryzen 5 5500F alcanza 106,9 FPS de media frente a 92,1 FPS del Ryzen 5 5500, unas cifras que equivalen a aproximadamente un 16,1% más de rendimiento en esta prueba concreta.
Counter-Strike 2 también establece una separación clara, aunque bastante menor. El nuevo procesador registra 200,5 FPS frente a 185,6 FPS, alrededor de un 8% más. En este título también mejora los 1% lows, por lo que la ventaja no queda limitada únicamente al promedio de fotogramas.
GTA V Enhanced y Cyberpunk 2077 vuelven a colocar al Ryzen 5 5500F por delante. Las diferencias son inferiores a las observadas en Battlefield 6, pero siguen mostrando que el cambio desde Cezanne hacia Vermeer puede aportar una ventaja apreciable en determinadas cargas de juego.
El escenario cambia bastante con Red Dead Redemption 2 y Crimson Desert. En ambos casos, la mejora se reduce aproximadamente al 2-3% frente al Ryzen 5 5500, dejando nuevamente a los dos procesadores muy próximos pese a sus diferencias internas.
Forza Horizon 6 lleva esa igualdad todavía más lejos, con un rendimiento prácticamente idéntico entre ambos Ryzen 5. La misma comparativa pasa así desde un empate técnico hasta una ventaja superior al 15%, demostrando que el resultado de Battlefield 6 no puede extrapolarse al rendimiento general del procesador.
Los 1% lows también siguen una tendencia irregular. El Ryzen 5 5500F mejora este apartado en varias pruebas, pero no existe una ventaja uniforme en la consistencia del rendimiento, de modo que unos FPS medios superiores no implican necesariamente una mejora equivalente en todos los momentos de mayor carga.
Los 200 MHz adicionales no explican por sí solos una ventaja del 16%
Una lectura rápida podría atribuir buena parte de las mejoras a los 200 MHz adicionales de frecuencia boost, pero las propias cifras hacen que esa explicación resulte insuficiente. Pasar de 4,2 a 4,4 GHz supone alrededor de un 4,8% más de frecuencia máxima, muy lejos del 16,1% registrado en Battlefield 6.
La frecuencia sí puede contribuir cuando el juego está especialmente limitado por CPU, pero RandomGamingHD compara dos procesadores completos y no el mismo chip funcionando a dos frecuencias diferentes. Por tanto, estos benchmarks no permiten determinar qué parte exacta de la mejora procede de esos 200 MHz.
Algo parecido ocurre con PCIe 4.0. El Ryzen 5 5500F elimina la limitación a PCIe 3.0 presente en su hermano, pero las pruebas no aíslan cuánto aporta PCIe 4.0 respecto al cambio de silicio y de frecuencia. Sería necesario repetir la comparación bajo condiciones específicamente diseñadas para separar cada variable.
La enorme diferencia entre juegos resulta mucho más reveladora. Si el aumento de frecuencia fuese el factor dominante, sería razonable esperar márgenes relativamente similares entre los diferentes títulos. Sin embargo, pasar de prácticamente cero en Forza Horizon 6 a más del 15% en Battlefield 6 demuestra que cada motor responde de manera distinta a la configuración del procesador.
También influye cuánto trabajo descarga cada juego sobre la CPU. Algunos motores pueden reaccionar especialmente bien a determinadas características del procesador, mientras otros quedan principalmente limitados por la GPU. Por ello, estos benchmarks deben interpretarse juego por juego y no mediante un único porcentaje promedio, especialmente cuando hablamos de dos CPU Zen 3 tan cercanas.
Vermeer llega recortado a 16 MB de caché L3
Aunque el Ryzen 5 5500F utiliza Vermeer, AMD no conserva toda la configuración disponible en otros procesadores basados en este silicio. El nuevo modelo mantiene 16 MB de caché L3, exactamente la mitad de los 32 MB disponibles en el Ryzen 5 5600, una diferencia importante dentro de la propia familia Ryzen 5000.
Una caché mayor puede permitir que los núcleos tengan disponibles más datos sin recurrir con tanta frecuencia a memoria más lenta. Eso no significa que duplicar la L3 duplique los FPS, pero sí permite entender por qué compartir Vermeer no coloca automáticamente al Ryzen 5 5500F al nivel del Ryzen 5 5600 en juegos.
De hecho, esa configuración ayuda a definir con bastante claridad dónde ha querido colocar AMD este modelo. El 5500F incorpora PCIe 4.0 y un boost de 4,4 GHz, pero conserva solo 16 MB de caché L3, manteniendo una separación técnica respecto a los Vermeer superiores.
El resultado es una CPU que puede alejarse bastante del Ryzen 5 5500 cuando el motor responde favorablemente a sus cambios, pero que en otras cargas continúa prácticamente pegada a él. Vermeer mejora el punto de partida, pero la caché recortada evita que el 5500F se convierta simplemente en un Ryzen 5 5600 económico.
El precio de 99$ puede ser más importante que el pico de rendimiento
AMD ha fijado oficialmente el Ryzen 5 5500F en 99$ (~86€), pero el dato realmente importante será cómo quede colocado respecto a los otros Ryzen 5000 disponibles en las tiendas. Su atractivo dependerá especialmente de la diferencia real de precio frente al Ryzen 5 5500 y el Ryzen 5 5600, dos modelos que llevan tiempo sujetos a numerosas ofertas.
Si el Ryzen 5 5500F aparece prácticamente al mismo precio que el 5500, PCIe 4.0, los 200 MHz adicionales y las mejoras observadas en varios juegos inclinan claramente la balanza hacia el nuevo modelo. La elección resulta menos evidente cuando un Ryzen 5 5600 queda suficientemente cerca, debido principalmente a sus 32 MB de caché L3.
Por eso, los 99$ (~86€) no deben analizarse de forma aislada como si fueran su única ventaja competitiva. En una plataforma tan madura como AM4, donde existe una enorme cantidad de procesadores nuevos y usados, la relación entre precio y rendimiento puede variar considerablemente de una tienda o mercado a otro.
Estos primeros benchmarks tampoco convierten automáticamente al nuevo procesador en una recomendación universal. La ventaja frente al Ryzen 5 5500 puede ir desde prácticamente cero hasta alrededor del 16% dependiendo del juego, haciendo que el precio final tenga tanto peso como las diferencias de rendimiento.
Lo que sí deja claro esta primera comparativa es que AMD ha conseguido extraer algo más de rendimiento de la gama económica de AM4 sin abandonar Zen 3. El Ryzen 5 5500F no transforma una plataforma veterana, pero Vermeer, PCIe 4.0 y los 4,4 GHz de boost permiten que una CPU de 99$ pueda separarse claramente del Ryzen 5 5500 cuando el juego aprovecha esas diferencias.
Vía: Wccftech
















