ASUS y Galax han aplicado nuevas subidas de precio a varias GeForce RTX 50 en China desde el 1 de septiembre, concentrándose esta vez principalmente en las RTX 5070, RTX 5070 Ti y RTX 5080. Los incrementos llegan después de meses de presión sobre los costes de GDDR7 y los kits GPU + memoria suministrados por NVIDIA.
La RTX 5070 de ASUS aumenta entre 150 y 300 yuanes (~19-39€), mientras Galax añade 200 yuanes (~26€) al mismo modelo. En su catálogo, la RTX 5070 Ti sube 300 yuanes (~39€) y la RTX 5080 recibe el mayor incremento, con 500 yuanes (~64€).
La RTX 5080 de Galax recibe la subida más fuerte
La nueva ronda no afecta por igual a toda la gama. Galax concentra los mayores ajustes en los modelos de mayor precio, con 300 yuanes adicionales para la RTX 5070 Ti y 500 yuanes para la RTX 5080, mientras la RTX 5070 se encarece en una cantidad bastante más contenida.
ASUS, por su parte, aplica a la RTX 5070 incrementos variables de entre 150 y 300 yuanes, dependiendo del modelo. La diferencia apunta a que cada ensamblador está trasladando el aumento de costes de forma distinta según PCB, refrigeración, posicionamiento comercial y margen disponible en cada tarjeta.
En esta ocasión quedarían fuera las RTX 5050, RTX 5060 y RTX 5090, al menos según la información disponible. No significa que estos modelos estén protegidos frente a futuras revisiones: simplemente no forman parte de esta ronda concreta de ajustes anunciada por los fabricantes.
La situación afecta especialmente a la RTX 5070 y RTX 5070 Ti, precisamente dos tarjetas que deberían ocupar una zona de precio más accesible dentro de Blackwell. Cada incremento adicional reduce la distancia respecto a modelos superiores y complica todavía más la relación entre rendimiento, memoria y coste final para quien monta un PC gaming.
NVIDIA ya había elevado el coste de los kits GPU y memoria en julio
El origen estaría de nuevo en el encarecimiento de la memoria. NVIDIA habría comunicado durante julio a sus socios AIB otra subida en los kits que combinan la GPU con su correspondiente VRAM, afectando tanto a productos con GDDR7 como a determinados modelos que todavía utilizan GDDR6.
Ese sistema resulta importante porque los ensambladores no compran únicamente el chip gráfico. Buena parte del coste llega mediante el conjunto formado por GPU y memoria, de modo que un incremento aplicado por NVIDIA termina presionando directamente los márgenes de ASUS, Galax, MSI, Gigabyte y otros fabricantes.
La RTX 5090 ya había sufrido una revisión específica durante mayo de 2026, también relacionada con los costes de memoria. Por eso, la subida actual no aparece como un fenómeno aislado, sino como otra fase de una tendencia que lleva meses trasladándose progresivamente desde la cadena de suministro hasta las tarjetas terminadas.
No existe además confirmación oficial de NVIDIA detallando cuánto ha aumentado cada kit. La información procede de fuentes de la cadena de suministro, por lo que debe mantenerse como un movimiento reportado y no como una tarifa pública del fabricante.
La GDDR7 se está convirtiendo en uno de los principales problemas para Blackwell
La presión resulta especialmente fuerte sobre GDDR7, utilizada por buena parte de la familia RTX 50. Los costes de determinados chips de mayor capacidad han aumentado con fuerza durante 2026, hasta el punto de aparecer relacionados incluso con los retrasos atribuidos a futuras GeForce RTX 50 Super.
El problema no está únicamente en cuánto cuesta cada módulo. Si NVIDIA y sus socios quieren aumentar la cantidad de VRAM sin ampliar el bus, necesitan chips de mayor densidad, precisamente los que presentan una relación de precio mucho menos favorable en el mercado actual.
Esto explica por qué una tarjeta puede encarecerse aunque GPU, PCB, refrigeración y especificaciones permanezcan exactamente iguales. Si aumenta uno de los componentes con mayor peso dentro de la estructura de costes, el ensamblador solo tiene dos alternativas: absorber parte de la subida reduciendo margen o trasladarla al precio final.
Y el contexto general tampoco ayuda. La enorme demanda de memoria para centros de datos e inteligencia artificial está presionando diferentes segmentos simultáneamente, una situación que NVIDIA reconoció recientemente como uno de los factores que está afectando a sus propios costes y previsiones de margen.
MSI, Gigabyte y otros fabricantes podrían terminar siguiendo el mismo camino
Que ASUS y Galax hayan aplicado nuevos ajustes no significa automáticamente que todos los ensambladores vayan a repetirlos. Sin embargo, si el encarecimiento procede de componentes comunes suministrados por NVIDIA, resulta razonable esperar que otros socios tengan que revisar sus precios o márgenes si la presión continúa.
Durante 2026 ya se han producido varias rondas de ajustes en diferentes modelos, de modo que el precio recomendado de lanzamiento resulta cada vez menos representativo del coste real de muchas RTX 50. Las nuevas subidas vuelven a demostrar que el problema de disponibilidad inicial ha sido sustituido progresivamente por otro de costes de memoria.
Para el comprador, la consecuencia más incómoda está en que esperar no garantiza necesariamente precios mejores. Mientras GDDR7 siga encareciéndose y los fabricantes prioricen memoria destinada a cargas más rentables, las tarjetas gráficas pueden continuar alejándose de sus precios originales, incluso aunque la producción de GPU permanezca estable.
Por ahora, la nueva revisión está documentada principalmente en China y no implica automáticamente un aumento equivalente en Europa. Sin embargo, si los costes de los kits continúan creciendo, será importante observar durante las próximas semanas si ASUS, Galax u otros fabricantes trasladan ajustes similares a más mercados.
Vía: TechPowerUp












