The Blood of Dawnwalker debuta con notas de hasta 10/10, pero divide a la crítica por sus problemas técnicos

The Blood of Dawnwalker debuta con notas de hasta 10/10, pero divide a la crítica por sus problemas técnicos

The Blood of Dawnwalker, el RPG desarrollado por Rebel Wolves, ha comenzado a recibir sus primeros análisis con una acogida generalmente positiva, alcanzando 84 puntos en Metacritic y 86 en OpenCritic. El debut del estudio fundado por antiguos desarrolladores de The Witcher 3 destaca especialmente por su narrativa, ambientación, decisiones y particular sistema de tiempo.

Sin embargo, las puntuaciones individuales muestran una dispersión considerable, desde 10/10 hasta 6/10 o 3/5. Lo curioso es que buena parte de los medios coincide tanto en las virtudes como en los problemas: escasa variedad de enemigos, momentos de jugabilidad demasiado reiterativa y un apartado técnico todavía irregular. La diferencia está principalmente en cuánto penaliza cada crítico estos defectos frente a sus fortalezas como RPG narrativo.

Rebel Wolves construye su primer RPG alrededor de 30 días

El jugador controla a Coen, un protagonista capaz de alternar entre su forma humana y vampírica mientras recorre un mundo abierto inspirado en una Europa del Este oscura y medieval. Misiones, enemigos y decisiones con consecuencias forman la base de una estructura que inevitablemente recuerda por momentos a The Witcher 3, algo comprensible teniendo en cuenta el pasado del equipo.

Rebel Wolves intenta, no obstante, construir una identidad propia mediante varias mecánicas. La transformación entre humano y vampiro modifica las posibilidades disponibles, mientras el elemento más particular aparece en un límite narrativo de 30 días para completar la historia.

No existe un reloj avanzando constantemente ni una cuenta atrás convencional. El tiempo se consume al realizar determinadas misiones, actividades argumentales o algunas mejoras del personaje, obligando a decidir qué merece la pena completar y qué puede dejarse atrás.

La idea podría parecer inicialmente diseñada para presionar al jugador, pero varios análisis coinciden en que resulta bastante menos estresante durante la partida de lo que su concepto sugiere. Al avanzar únicamente mediante acciones concretas, el sistema funciona más como un recurso de planificación y consecuencias que como una amenaza permanente.

Las notas van desde el sobresaliente hasta valoraciones mucho más contenidas

La media de 84 en Metacritic y 86 en OpenCritic coloca a The Blood of Dawnwalker entre los nuevos RPG mejor recibidos del año, pero esas cifras esconden diferencias llamativas entre publicaciones.

  • MP1st: 10/10
  • MonsterVine: 5/5
  • Destructoid: 9,5/10
  • IGN: 9/10
  • PCGamesN: 90/100
  • RPG Site: 9/10
  • Push Square: 7/10
  • GameRant: 6/10
  • GamesRadar: 3/5

El listado resulta especialmente revelador porque no estamos ante una división provocada por interpretaciones completamente opuestas del juego. Incluso varios de los análisis más entusiastas reconocen problemas similares a los señalados por quienes han otorgado puntuaciones inferiores.

Historia, decisiones y ambientación son sus principales fortalezas

Entre los aspectos más repetidos por la crítica aparecen la narrativa, la construcción del mundo y las consecuencias de las decisiones, precisamente tres elementos fundamentales en un RPG centrado en la historia. También reciben comentarios favorables el sistema de tiempo y el combate, pese a que este último no genera el mismo consenso absoluto.

La ambientación parece ser otro de los pilares. El escenario inspirado en Europa del Este, combinado con vampirismo y una estructura narrativa donde no resulta posible hacerlo todo sin consecuencias, refuerza una sensación de mundo donde elegir una misión significa potencialmente renunciar a otra oportunidad.

Ese planteamiento tiene una consecuencia interesante: la restricción de 30 días puede favorecer partidas diferentes entre jugadores sin necesidad de bloquear artificialmente contenidos mediante decisiones binarias. El propio uso del tiempo convierte la selección de actividades en una decisión con impacto dentro del desarrollo de la aventura.

Para quienes valoran RPG como The Witcher 3 por sus historias secundarias, personajes y capacidad de generar consecuencias, Dawnwalker parece tener una propuesta especialmente atractiva. No intenta destacar únicamente por tamaño o cantidad de contenido, sino por hacer que las decisiones sobre ese contenido tengan peso.

Los problemas técnicos aparecen incluso en análisis muy positivos

La otra cara está en un conjunto bastante reconocible de defectos para un RPG de mundo abierto recién lanzado. Los críticos mencionan bugs menores, caídas de rendimiento, animaciones poco pulidas, problemas durante la exploración y comportamientos extraños propios del mundo abierto.

También aparece con frecuencia una variedad limitada de enemigos y cierta monotonía conforme avanzan las horas, provocada por actividades o situaciones que terminan resultando demasiado familiares. Para la mayoría de medios, estos problemas no son suficientemente graves como para eclipsar la experiencia general, pero publicaciones como GameRant les conceden mucho más peso.

Ahí se explica buena parte de la diferencia entre un 9/10 y un 6/10. No necesariamente porque uno de los análisis haya encontrado problemas inexistentes para el otro, sino porque cada medio establece un umbral distinto sobre cuánto pueden perjudicar los defectos técnicos y una jugabilidad ocasionalmente reiterativa a un RPG cuya narrativa funciona muy bien.

Sus notas tan diferentes tienen más sentido de lo que parece

The Blood of Dawnwalker parece uno de esos títulos donde la prioridad personal del jugador puede pesar más que la media numérica. Quien busque principalmente una historia elaborada, decisiones importantes, personajes y una ambientación potente probablemente pueda tolerar mejor animaciones irregulares, una variedad de enemigos reducida o algunos tramos menos variados.

En cambio, alguien especialmente sensible al rendimiento, los bugs o la falta de variedad durante determinadas partes de la aventura puede encontrarse con problemas que afecten directamente al ritmo de una experiencia de muchas horas, aunque reconozca que el argumento y el mundo están bien construidos.

Precisamente por eso las notas aparentemente contradictorias terminan describiendo un panorama bastante coherente. Los críticos coinciden en buena medida sobre qué hace bien y qué hace mal Rebel Wolves; discrepan principalmente sobre cuánto importa cada cosa.

Para ser el primer juego del estudio, alcanzar 84 en Metacritic y 86 en OpenCritic supone en cualquier caso un debut notable. The Blood of Dawnwalker no parece haber escapado de los problemas habituales asociados a los grandes RPG de mundo abierto, pero su narrativa, decisiones y sistema temporal han conseguido que buena parte de la crítica considere que sus virtudes compensan esas imperfecciones.

Vía: NotebookCheck

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