Sony mantiene su decisión de dejar de fabricar discos físicos para los nuevos juegos de PlayStation desde enero de 2028, pese al rechazo expresado por una parte de la comunidad. La directora financiera del grupo, Lin Tao, reconoció las protestas, pero confirmó que la compañía pretende «seguir adelante con cautela».
La empresa justifica el cambio mediante la digitalización progresiva de los contenidos y el creciente peso de PlayStation Store. Sony asegura que la reacción todavía no ha afectado a sus resultados y considera improbable que el abandono de los discos provoque un impacto negativo relevante sobre el negocio.
Sony reconoce las críticas, pero no modifica su calendario
Lin Tao explicó durante la presentación de resultados del primer trimestre fiscal de 2026 que Sony dedicó tiempo a estudiar las consecuencias de abandonar el formato físico. La compañía afirma comprender que los videojuegos están vinculados con recuerdos, colecciones y experiencias personales, pero esa consideración no se ha traducido en una revisión del plan.
La principal razón continúa siendo el avance generalizado de la distribución digital, una tendencia que Sony considera común a videojuegos, música, cine y otros contenidos. La compañía pretende desarrollar su futuro ecosistema alrededor de esa realidad, aunque todavía no ha explicado qué mecanismos ofrecerá para responder a las preocupaciones sobre propiedad, conservación y acceso prolongado.
Las campañas en redes sociales, peticiones y protestas organizadas han conseguido que Sony reconozca públicamente el malestar, pero no parecen haber alterado su evaluación económica. La empresa mantiene enero de 2028 como objetivo para terminar con la fabricación de discos destinados a nuevos lanzamientos de PlayStation.
El 82% de los juegos completos ya se vende mediante descarga
Los últimos resultados ayudan a entender la seguridad con la que Sony afronta el cambio. Durante el trimestre terminado el 30 de junio, el 82% de los juegos completos vendidos para PS4 y PS5 correspondió a descargas digitales, frente al 83% registrado durante el mismo periodo del ejercicio anterior.
La diferencia económica resulta todavía más amplia. PlayStation generó 20.500 millones de yenes mediante software físico, frente a 192.000 millones mediante juegos digitales completos y 293.200 millones con contenidos adicionales. Estas cifras explican por qué Sony considera que el disco ha dejado de ser una pieza central de su negocio.
No obstante, una elevada proporción digital no demuestra que los compradores físicos sean irrelevantes. El disco permite prestar, regalar, revender y conservar juegos sin depender exclusivamente de una cuenta o de que el contenido continúe disponible en los servidores, ventajas que no quedan reflejadas dentro de una comparación puramente financiera.
Las cajas con códigos no sustituyen al juego físico
Sony considera que los editores todavía podrán enviar a las tiendas cajas que contengan un código de descarga, manteniendo cierta presencia en establecimientos y facilitando la venta de productos para regalo. Esta posibilidad podría conservar parte de la relación comercial con distribuidores, pero no mantiene las funciones asociadas a un disco utilizable.
Un código normalmente queda vinculado a una cuenta después de canjearse, impidiendo revender, prestar o transferir el juego mediante el propio soporte físico. Tampoco proporciona una copia instalable sin conexión, de modo que la caja pasaría a funcionar principalmente como embalaje para una licencia digital.
Los comercios también perderían buena parte del mercado de segunda mano, uno de los elementos que permite recuperar dinero después de terminar un juego o comprar títulos antiguos a precios inferiores. Mantener cajas en las estanterías no conserva el mismo modelo comercial, aunque Sony y los editores sigan distribuyendo tarjetas o códigos mediante tiendas físicas.
PS5 supera los 95 millones, pero vende menos consolas
Sony distribuyó 1,6 millones de PS5 durante el trimestre, frente a los 2,5 millones del mismo periodo de 2025. Sumadas a los 93,7 millones acumulados hasta marzo, las entregas totales alcanzan aproximadamente 95,3 millones de unidades al cierre de junio de 2026.
La reducción interanual de 900.000 consolas confirma que el hardware ha entrado en una fase más madura, aunque la base de usuarios continúa creciendo. PlayStation Network alcanzó 125 millones de usuarios activos mensuales, dos millones más que un año antes y un récord para un mes de junio.
Las ventas de juegos completos para PS4 y PS5 llegaron a 66,1 millones de unidades, ligeramente por encima de los 65,9 millones del año anterior. El descenso del hardware no se ha trasladado todavía a una contracción equivalente del consumo de software, reforzando la importancia de monetizar una comunidad instalada cada vez mayor.
Sony tampoco espera problemas por la escasez de memoria
La compañía asegura haber reservado la cantidad de memoria necesaria para cumplir su previsión de ventas de PS5 durante el ejercicio fiscal de 2026. También mantiene su expectativa de que la rentabilidad del hardware permanezca aproximadamente al mismo nivel que durante el año anterior, pese al encarecimiento general de los componentes.
Sony continuará vigilando la demanda y la posibilidad de conseguir volumen adicional, pero por ahora no contempla reducir su objetivo por falta de memoria. La seguridad sobre el suministro permite concentrar la estrategia en el ecosistema digital, los servicios y la preparación de su plataforma de próxima generación.
El negocio de juegos registró 937.100 millones de yenes en ingresos y 202.000 millones de beneficio operativo durante el trimestre. Aunque las ventas permanecieron prácticamente estables, el beneficio aumentó un 37%, proporcionando a Sony pocos incentivos financieros inmediatos para reconsiderar su transición.
El principal coste recaerá sobre propiedad y conservación
Sony sostiene que no observa ningún impacto comercial derivado de las protestas y espera que la desaparición del disco tampoco perjudique sus ventas futuras. Desde una perspectiva estrictamente empresarial, la proporción digital, los ingresos recurrentes y el control directo de la distribución respaldan esa conclusión.
Para los jugadores, las consecuencias son diferentes. El cambio reducirá la competencia entre tiendas, el mercado de segunda mano y la capacidad para conservar una biblioteca independiente de las decisiones del proveedor. También dejará el precio de los nuevos lanzamientos condicionado casi por completo a PlayStation Store y sus promociones.
Sony todavía dispone de aproximadamente año y medio para detallar cómo gestionará la preservación, las licencias, el acceso sin conexión y la relación con los comercios. Por ahora, la respuesta de Lin Tao confirma que la compañía escucha las críticas, pero no contempla mantener los discos más allá de enero de 2028 para los nuevos juegos.
Vía: Wccftech










