Beni es un robot cámara de dos ruedas diseñado para seguir automáticamente a personas y mascotas mientras graba vídeo en 4K a 30 FPS. Su planteamiento ofrece una alternativa terrestre a los drones para conseguir tomas en movimiento sin necesitar otra persona detrás de la cámara.
El dispositivo pesa 1,75 kg, alcanza 28,8 km/h y puede superar obstáculos de hasta 25,4 cm mediante un salto. Actualmente, se ofrece mediante financiación colectiva desde 549$ (~478€), a los que deberán añadirse los gastos de envío y el riesgo inherente a respaldar un producto que todavía no ha alcanzado la distribución convencional.
Beni sustituye el vuelo por un seguimiento desde el suelo
La principal diferencia frente a un dron es que Beni permanece siempre en contacto con el terreno mientras acompaña al sujeto. Esta configuración elimina la necesidad de despegar y evita algunas restricciones vinculadas al espacio aéreo, especialmente cerca de aeropuertos, helipuertos, hospitales y determinadas reservas naturales.
La alternativa terrestre no significa que pueda utilizarse libremente en cualquier entorno. La situación legal de los robots autónomos en espacios públicos continúa siendo compleja, especialmente cuando circulan por aceras, carreteras, carriles bici o zonas concurridas donde podrían interferir con peatones, animales y vehículos.
Por ello, su uso resulta más razonable en propiedades privadas, pistas deportivas, caminos controlados o superficies despejadas. El fabricante anuncia evitación automática de obstáculos, pero esa función no elimina la responsabilidad del operador ni garantiza que el robot pueda reaccionar correctamente ante movimientos imprevisibles.
La cámara giratoria permite grabar desde diferentes ángulos
Beni incorpora una cámara orientable capaz de mantener encuadrado al usuario mientras el chasis cambia de dirección. El sistema puede emplearse para conseguir tomas frontales, posteriores o laterales de una persona en movimiento, algo difícil de lograr mediante una cámara fija sin ayuda de un segundo operador.
La grabación alcanza resolución 4K a 30 FPS y puede almacenarse tanto en los 32 GB de memoria interna como en una tarjeta microSD. La posibilidad de ampliar el espacio facilita registrar sesiones más largas, aunque el fabricante no ha detallado la capacidad máxima admitida ni la tasa de bits utilizada.
Su perspectiva permanecerá relativamente cerca del suelo, diferenciándose claramente de la imagen proporcionada por un dron. Este ángulo puede resultar atractivo para grabar mascotas, bicicletas, monopatines o carreras, pero será menos adecuado cuando se necesiten planos elevados, cenitales o situados a la altura del rostro.
Puede seguir al usuario o controlarse mediante joystick
El robot está diseñado para detectar y acompañar automáticamente a un sujeto en movimiento, modificando su trayectoria para mantenerlo dentro del encuadre. El seguimiento busca permitir que una persona se grabe sin vigilar constantemente la dirección del dispositivo o depender de alguien que maneje la cámara.
Beni también admite control manual mediante un joystick, proporcionando una alternativa cuando el seguimiento automático pierde al protagonista o cuando el usuario necesita preparar una maniobra concreta. Esta combinación permite alternar entre autonomía y conducción directa según las condiciones del terreno.
La utilidad real dependerá de la precisión del reconocimiento, la rapidez de reacción y la capacidad para conservar el encuadre durante cambios bruscos de dirección. Estas características necesitarán pruebas independientes, porque una demostración controlada no reproduce necesariamente el comportamiento sobre superficies irregulares o junto a varios sujetos.
Sus dos ruedas pueden saltar y recuperar la posición
La estructura está preparada para evitar obstáculos, superar desniveles y volver a levantarse después de una caída. El salto anunciado amplía su capacidad para atravesar bordillos bajos y elementos del terreno, aunque su eficacia dependerá de la superficie, el ángulo de aproximación y la adherencia disponible.
Estas maniobras también pueden introducir vibraciones y movimientos bruscos sobre la grabación. La resolución 4K no garantiza una imagen estable cuando las ruedas circulan sobre grava, césped o terreno accidentado, por lo que la calidad final estará condicionada por el sistema de estabilización utilizado.
La capacidad para corregir su posición reduce la necesidad de detener una sesión cada vez que el robot vuelca. Sin embargo, la recuperación automática no impedirá que quede atrapado, pierda adherencia o necesite intervención manual ante obstáculos que superen sus capacidades mecánicas.
Su velocidad exige mantenerlo alejado de terceros
Un robot de 1,75 kg desplazándose a 28,8 km/h genera suficiente energía para causar lesiones o daños materiales durante una colisión. Su velocidad máxima no debería utilizarse cerca de niños, peatones, mascotas ajenas, mobiliario delicado o tráfico, aunque el sistema anuncie evitación automática de obstáculos.
El riesgo aumenta cuando el terreno presenta pendientes, poca adherencia o cambios repentinos de superficie. Un fallo de reconocimiento, una pérdida de control o una maniobra incorrecta podría convertir al dispositivo en un objeto difícil de detener, especialmente cuando el usuario también se encuentra corriendo o practicando deporte.
Beni debe entenderse como un equipo motorizado que necesita supervisión permanente, no como una cámara autónoma que pueda abandonarse a su funcionamiento. El joystick proporciona una vía de intervención, pero el operador deberá conservar visibilidad suficiente y reaccionar antes de que se produzca una situación peligrosa.
La campaña de financiación colectiva no garantiza la entrega
El precio inicial de 549$ (~478€) corresponde a una aportación dentro de una campaña de financiación colectiva y no a una compra convencional. Los gastos de envío se calculan por separado, elevando el desembolso final antes de posibles impuestos, aranceles o costes de importación.
Respaldar el proyecto implica aceptar riesgos de retrasos, modificaciones técnicas, problemas de fabricación o incumplimiento de la entrega. También quedan por aclarar aspectos como la garantía internacional, la disponibilidad de recambios, el servicio posventa y las condiciones de devolución para compradores europeos.
Beni presenta una propuesta interesante para creadores de contenido que necesiten grabarse en movimiento sin utilizar un dron ni recurrir a otra persona. Su viabilidad dependerá de la precisión del seguimiento, la estabilidad de la cámara y la seguridad real del desplazamiento, además de la capacidad del fabricante para transformar el prototipo en un producto terminado.
Vía: NotebookCheck










