El mercado mundial de PC registró un descenso interanual del 4% durante el segundo trimestre de 2026, según los datos preliminares de Counterpoint Research. Los fabricantes enviaron 65 millones de equipos, interrumpiendo la recuperación iniciada en 2025, mientras la subida de la memoria comenzó a trasladarse con mayor fuerza a los precios finales.
Apple y ASUS fueron los únicos grandes fabricantes que aumentaron sus envíos, mediante avances respectivos del 13% y el 4%. Los cinco principales proveedores concentraron cerca del 78% del mercado, aunque Lenovo, HP y Dell cerraron el trimestre con retrocesos ante una demanda cada vez más sensible al encarecimiento del hardware.
Los envíos caen hasta 65 millones de equipos
Los 65 millones de ordenadores enviados representan el primer retroceso del mercado desde comienzos de 2025. La recuperación anterior se había apoyado en las renovaciones vinculadas a Windows, el adelanto de compras y la llegada de nuevas plataformas, pero ese impulso no logró compensar la presión acumulada de los componentes.
El aumento de los costes de memoria DRAM y almacenamiento NAND reduce el margen disponible para absorber subidas sin modificar el precio completo del equipo. Esta presión resulta especialmente visible en portátiles económicos y configuraciones generalistas, donde la memoria representa una parte mayor del coste y cada incremento afecta directamente a la decisión de compra.
El deterioro tampoco resulta uniforme entre segmentos. La demanda empresarial mantiene una mayor estabilidad gracias a los ciclos de renovación, las migraciones de Windows y la adopción gradual de inteligencia artificial. El consumo doméstico queda más expuesto porque puede aplazar la compra o prolongar la vida útil del ordenador actual.
Lenovo conserva el liderazgo mientras HP registra la mayor caída
Lenovo mantuvo el liderazgo mediante una cuota mundial del 25,6% y 16,6 millones de equipos enviados. La compañía retrocedió un 2% interanual, pero su escala de compra junto con sus relaciones con proveedores permitieron amortiguar parte de la escasez de memoria y conservar una ventaja amplia sobre sus competidores.
HP ocupó la segunda posición con el 20% del mercado, aunque sufrió una caída interanual del 8%, la más fuerte entre los tres primeros fabricantes. Su elevada exposición al consumo generalista y a las flotas empresariales de gama media la deja especialmente condicionada por las subidas aplicadas a las configuraciones más sensibles al precio.
Dell terminó el trimestre con una cuota del 14,3% y un descenso interanual del 6%. Su orientación comercial evitó una contracción más acusada, pero no logró compensar completamente el frenazo. Los tres mayores fabricantes continuaron dominando el sector, aunque todos enviaron menos equipos que un año antes.
Apple y ASUS crecen mediante estrategias diferentes
Apple alcanzó una participación mundial del 10,5% después de aumentar sus envíos un 13% interanual. El avance estuvo impulsado por una oferta capaz de atraer nuevos compradores al ecosistema macOS, permitiendo a la compañía ganar volumen mientras el conjunto del mercado se movía en sentido contrario.
ASUS elevó sus envíos un 4% interanual y terminó el trimestre con una cuota del 7,4%. Su catálogo abarca desde portátiles Vivobook generalistas hasta equipos ProArt de mayor precio, además de diferentes formatos de PC con IA, una amplitud que permite repartir el impacto entre varios segmentos comerciales.
El crecimiento de ambas compañías muestra qué estrategias resisten mejor el encarecimiento de los componentes. Apple puede proteger sus márgenes mediante una integración estrecha entre hardware y software, mientras ASUS cubre más categorías. Ninguna depende exclusivamente de la gama de entrada, el segmento más vulnerable ante cualquier subida.
La escasez empuja el mercado hacia los PC con IA premium
La escasez de memoria ya no representa un problema puntual de inventario, sino un factor que está modificando las prioridades del sector. La demanda de servidores para inteligencia artificial absorbe capacidad de DRAM, HBM y NAND, mientras los acuerdos a largo plazo garantizan volúmenes importantes para centros de datos y grandes operadores.
Los fabricantes de PC deben competir por una oferta de memoria más cara y menos flexible, aumentando el riesgo de nuevas revisiones de precios. Cuando el coste del componente crece demasiado, las compañías pueden reducir capacidad, limitar promociones o trasladar directamente la subida, provocando configuraciones menos atractivas dentro del mismo rango económico.
Counterpoint considera que esta presión favorecerá los PC con IA de gama prémium, donde existe más margen para integrar memoria costosa. Los fabricantes pueden justificar tarifas superiores mediante más rendimiento, mayor autonomía o procesamiento local de inteligencia artificial, aunque esta estrategia elevará el precio medio sin garantizar un crecimiento del volumen.
La contrapartida aparece en la gama de entrada y el segmento generalista, donde cada aumento resulta mucho más difícil de trasladar. Reducir memoria o almacenamiento permite contener el precio, pero también empeora el valor percibido por el comprador, dejando menos configuraciones realmente económicas durante los próximos trimestres.
La recuperación dependerá de una bajada real de los componentes
La demanda empresarial debería mantener cierto apoyo mediante las renovaciones de Windows y la adopción progresiva de IA, pero el consumo continuará limitado mientras los componentes no bajen. El mercado de 2026 se centrará más en proteger márgenes y aumentar el valor por equipo que en recuperar rápidamente el crecimiento de los envíos.
La nueva capacidad anunciada por los grandes fabricantes de memoria tampoco proporcionará un alivio inmediato para el mercado de consumo. Las fábricas necesitan tiempo para entrar en producción, mientras buena parte de las inversiones se dirige hacia productos más rentables para servidores, aceleradores o infraestructuras de inteligencia artificial.
Los contratos plurianuales firmados con grandes operadores también reducen la capacidad disponible para ordenadores, smartphones y consolas. Aunque la producción total aumente, eso no garantiza que el mercado de PC reciba suficiente memoria económica, puesto que los fabricantes priorizarán los componentes con mayor margen y demanda asegurada.
El descenso del segundo trimestre refleja así un cambio estructural más profundo que una simple caída temporal. Mientras Apple y ASUS consiguen crecer, Lenovo, HP y Dell ya muestran las consecuencias de un mercado donde vender más unidades resulta menos importante que sostener la rentabilidad de cada equipo.
Vía: Wccftech












