NVIDIA ha visto cómo el desarrollador VoidTech conseguía utilizar una GeForce RTX 4060 de 8 GB en Windows 11 Arm, instalada en una estación Huawei Qingyun W510. El experimento combina un procesador Kunpeng 920 de 24 núcleos con un controlador Arm64 procedente de RTX Spark, demostrando una compatibilidad hasta la fecha inexistente.
La tarjeta gráfica activa aceleración mediante DirectX 12, Vulkan y CUDA, pero el sistema dista mucho de resultar práctico para jugar. Black Myth: Wukong obtiene 21 FPS de media en 1080p, mientras Genshin Impact ronda los 20 FPS debido a la traducción de aplicaciones x64 y al limitado rendimiento monohilo del procesador.
El controlador de RTX Spark permite reconocer la RTX 4060
Windows 11 Arm puede traducir numerosas aplicaciones x64, pero no puede convertir controladores ejecutados en el núcleo del sistema. VoidTech resolvió este obstáculo utilizando el controlador nativo Arm64 preparado para RTX Spark, cuya disponibilidad preliminar busca facilitar que los desarrolladores adapten aplicaciones antes de la llegada del nuevo hardware comercial.
La instalación permitió reconocer la RTX 4060 conectada mediante PCIe 4.0 x8, habilitando DirectX 12, Vulkan y aceleración CUDA. El sistema identifica el controlador como la versión 591.33 con CUDA 13.1, mientras la herramienta de diagnóstico confirma aceleración gráfica completa dentro de Windows 11 Arm.
El resultado no significa que exista soporte oficial para tarjetas GeForce de sobremesa sobre Windows Arm. El controlador se encuentra diseñado para RTX Spark, no para estaciones Huawei con una GPU independiente, por lo que esta compatibilidad representa una consecuencia experimental del controlador y no una configuración validada comercialmente.
El Kunpeng 920 necesita modificaciones para arrancar Windows
La máquina utilizada corresponde a una Huawei Qingyun W510 con procesador Kunpeng 920, equipado con 24 núcleos Armv8.2 y 32 GB de memoria DDR4-2933. El sistema fue concebido principalmente para distribuciones Linux, de modo que carece de compatibilidad oficial con Windows 11 Arm y necesita modificaciones adicionales.
Windows tampoco interpretaba correctamente las tablas ACPI de la placa base, necesarias para administrar el procesador, la energía o los dispositivos conectados. VoidTech recurrió a un parche abierto para conseguir un arranque funcional del sistema operativo, superando una de las principales barreras antes incluso de instalar la tarjeta gráfica.
La ausencia de controladores específicos afecta al resto de la plataforma. La red integrada y otros componentes permanecen sin funcionar, mientras la RTX 4060 no proporciona salida de vídeo directa. El desarrollador tuvo que transmitir el escritorio mediante Sunshine y Moonlight, introduciendo otra capa de procesamiento y latencia durante las pruebas.
Black Myth: Wukong cae hasta los 3 FPS
Black Myth: Wukong registró 21 FPS de media en su prueba integrada, alcanzando un máximo de 33 FPS y un mínimo de apenas 3 FPS. La cifra no refleja únicamente la potencia disponible en la RTX 4060, porque el juego se ejecuta mediante traducción x64 sobre un procesador Arm limitado por núcleo.
Genshin Impact funcionó a unos 20 FPS en resolución 1080p durante diferentes zonas del juego. La demostración Star Wars Reflections alcanzó entre 23 y 25 FPS con trazado de rayos activo, aunque otra muestra tecnológica no consiguió habilitar esta función debido a un posible fallo de detección del hardware.
El principal problema reside en que el Kunpeng 920 no puede preparar los fotogramas con suficiente rapidez. Sus 24 núcleos proporcionan capacidad multihilo, pero el bajo rendimiento monohilo limita gravemente a la GPU, especialmente en juegos donde la simulación, las llamadas de renderizado y la traducción x64 dependen de pocos hilos.
Las pruebas Arm64 nativas aprovechan mejor el hardware
Las versiones nativas Arm64 de 3DMark ofrecieron resultados considerablemente más coherentes que los juegos traducidos. Night Raid alcanzó 43.530 puntos, Solar Bay obtuvo 32.370 puntos y Speed Way registró 2.252 puntos, demostrando que la RTX 4060 puede trabajar correctamente cuando el software utiliza código preparado específicamente para Arm64.
Time Spy, todavía ejecutado mediante traducción, consiguió una puntuación gráfica de 6.369 puntos. La diferencia frente a los juegos refleja que la capa de compatibilidad no afecta igual a todas las cargas, puesto que los títulos también dependen del motor, los controladores, la comunicación con la CPU y diferentes servicios del sistema.
Blender detectó correctamente la RTX 4060 mediante el renderizador CUDA, alcanzando aproximadamente un 89% de utilización de la tarjeta gráfica. Sin embargo, la aplicación continuaba siendo una versión x64 traducida, porque el ecosistema CUDA nativo para Windows Arm permanece en una etapa preliminar vinculada principalmente a RTX Spark.
El experimento demuestra compatibilidad, no rendimiento
La principal aportación consiste en demostrar que una tarjeta gráfica GeForce puede funcionar sobre Windows 11 Arm cuando dispone de un controlador adecuado. Hasta esta prueba, la ausencia de controladores Arm64 impedía utilizar GPU RTX de sobremesa, aunque el sistema operativo pudiera ejecutar gran parte del software convencional mediante traducción.
Los resultados también evidencian que una configuración funcional no equivale a una plataforma preparada para jugar. El procesador, la traducción x64, la falta de controladores para la placa y la transmisión remota convierten el montaje en una demostración técnica con numerosos cuellos de botella, no en una alternativa real a Windows x86.
RTX Spark debería eliminar buena parte de estas limitaciones mediante hardware Arm desarrollado expresamente para Windows, controladores oficiales y aplicaciones nativas. La plataforma combinará CPU Grace, GPU Blackwell y hasta 128 GB unificados, aunque su rendimiento gaming real deberá comprobarse cuando aparezcan los primeros ordenadores comerciales.
Vía: Wccftech














