Samsung estaría preparando otra subida de precios en memoria para el tercer trimestre de 2026. Según ZDNET Korea, la compañía negocia con clientes de DRAM commodity un aumento de hasta el 20% intertrimestral, mientras la LPDDR para servidores y móviles subiría incluso más.
El movimiento llega después de dos trimestres muy duros. Samsung ya habría elevado sus precios de DRAM commodity un 90% en Q1 frente a la referencia de Q4 de 2025, y después aplicó otra subida secuencial de entre 50% y 60% durante Q2.
Samsung vuelve a tensar los precios de la DRAM
La nueva negociación apunta a otro trimestre de presión para fabricantes de PCs, móviles y servidores. Samsung busca elevar hasta un 20% el precio de la DRAM commodity en Q3, una categoría mucho más expuesta a subidas frecuentes que los contratos de memoria especializada para IA.
El contexto explica parte de la agresividad. La demanda de IA está absorbiendo capacidad de memoria a gran velocidad, y los fabricantes están priorizando productos de mayor margen, como HBM, RDIMM y soluciones ligadas a centros de datos. El mercado de consumo queda mucho más desprotegido.
La subida no llega aislada. Los precios medios de DRAM y NAND alcanzaron máximos históricos en junio, con previsiones de nuevos incrementos en la segunda mitad del año. La chipflation ya no parece una anomalía puntual, sino una tendencia persistente en toda la cadena.
LPDDR también entra en zona crítica
La parte más preocupante está en la LPDDR, clave para móviles, portátiles ultraligeros y algunos servidores de IA. Samsung estaría preparando una subida de más del 20% en Q3 por cuellos de botella severos, justo cuando muchos fabricantes dependen de LPDDR5X para nuevos dispositivos.
El impacto puede ser muy amplio. LPDDR no solo afecta a smartphones premium, también entra en portátiles con memoria soldada, mini PCs, tablets, consolas portátiles y plataformas de IA más compactas. Si este componente sube, el coste final se filtra a muchas categorías de consumo.
El ejemplo de LPDDR5X de 12 GB refleja bien el problema. Los precios contractuales rondaban los 120$ (~105€) a finales de Q1 y principios de Q2, pero habrían alcanzado recientemente los 145$ (~127€) tras subir 68,8$ (~60€) desde comienzos de año.
SK hynix se mueve con más estabilidad por su peso en HBM
La dinámica de SK hynix sería algo más estable, no porque el mercado esté relajado, sino por su mayor exposición a HBM para IA. En ese segmento pesan más los acuerdos de suministro a largo plazo, LTA, que fijan condiciones y reducen cambios bruscos de precio.
Samsung, en cambio, conserva más peso en DRAM commodity, un mercado más volátil y sensible a negociación trimestral. Eso explica por qué sus movimientos parecen más agresivos, aunque también refleja una oportunidad: cuando la oferta escasea, quien controla volumen puede empujar precios con más fuerza.
Aun así, los LTA no significan alivio real para el comprador. Estos acuerdos suelen establecer suelos de precio, no necesariamente descuentos. La subida puede moderarse en ritmo, pero el mercado no vuelve automáticamente a niveles anteriores mientras la demanda de IA siga ocupando capacidad.
La IA convierte la memoria barata en una reliquia
La memoria de consumo vive atrapada entre dos fuerzas. Por un lado, el usuario quiere PCs, móviles y consolas más baratos. Por otro, los centros de datos pagan más por memoria ligada a IA, empujando a Samsung, SK hynix y Micron hacia productos de mayor rentabilidad.
El resultado es una escasez incómoda. DRAM, LPDDR y NAND dejan de ser componentes previsibles, y pasan a comportarse como recursos estratégicos. Cada portátil con 32 GB, cada móvil con más RAM y cada SSD de alta capacidad queda expuesto a una cadena mucho más tensionada.
Esta presión ya se nota en el mercado de PC. Kits DDR5, SSDs, portátiles y sistemas preconfigurados han empezado a reflejar costes más altos. La memoria vuelve a ser el componente que puede romper presupuestos, justo cuando CPU y GPU tampoco están precisamente baratas.
El plan de capacidad no traerá alivio inmediato
Samsung y SK hynix participan en un gran plan coreano de expansión de memoria valorado en torno a 800.000 millones de dólares (~699.120 millones de euros). Sobre el papel, es una cifra enorme; en la práctica, el despliegue está repartido durante una década.
Eso significa que no habrá alivio rápido por nueva capacidad. Construir fabs, instalar equipamiento, validar procesos y escalar producción lleva años, especialmente en memoria avanzada. La inversión es necesaria, pero no arregla los precios de Q3 ni la disponibilidad de 2026.
La industria se mueve con retraso frente a la demanda. La IA ha acelerado el consumo de memoria mucho más rápido de lo que las fábricas pueden reaccionar. Aunque Corea invierta a lo grande, el usuario seguirá pagando la escasez antes de ver los beneficios de esa capacidad.
UBS raises its DRAM and NAND price forecasts
DRAM prices are now expected to rise 32% QoQ in Q3 and 18% QoQ in Q4.
NAND prices are expected to rise 30% QoQ in Q3 and 12% QoQ in Q4. https://t.co/HDaWTQZxgi pic.twitter.com/IYL6oB6C2k
— Jukan @ ICML (@jukan05) July 3, 2026
PCs, móviles y consolas pagarán la factura
El impacto más directo llegará a dispositivos con mucha memoria soldada o configuraciones cerradas. Portátiles con LPDDR5X, smartphones de gama alta, tablets y consolas portátiles Windows tienen menos margen para absorber subidas, porque la memoria forma parte fija del diseño y no se puede ajustar después.
En PC de sobremesa, la situación tampoco es cómoda. DDR5 más cara encarece tanto el montaje nuevo como la actualización, y puede empujar a usuarios a estirar equipos antiguos, comprar menos RAM o buscar plataformas más baratas. La memoria vuelve a condicionar la decisión completa.
Los fabricantes tendrán que elegir entre margen y precio final. Algunos absorberán parte del golpe, otros recortarán capacidades base y otros subirán precios directamente. En cualquier caso, el consumidor difícilmente saldrá ileso si Samsung, SK hynix y Micron mantienen esta disciplina de oferta.
La subida se modera, pero no desaparece
Hay un matiz importante: el ritmo de subida podría moderarse conforme aumenten los contratos a largo plazo. Pero moderar no significa bajar, y mucho menos volver a precios previos a la fiebre de IA. La memoria parece haber entrado en una fase estructuralmente más cara.
Las previsiones para PC DRAM en Q3 ya apuntan a una subida de 15-20%, mientras NAND también mantiene presión por inventarios y demanda estacional. La lectura es clara: la segunda mitad de 2026 seguirá siendo hostil para quien necesite memoria o almacenamiento.
La memoria barata que alimentó años de PCs económicos está desapareciendo. HBM, servidores IA y contratos de gran volumen están reordenando prioridades, y el mercado de consumo queda al final de la cola. Samsung solo está poniendo precio a una escasez que ya es global.
La chipflation entra en una fase peligrosa
La situación ya no afecta solo a entusiastas que quieren montar un PC. La subida de precios en DRAM y LPDDR puede encarecer móviles, portátiles, consolas, mini PCs, servidores y almacenamiento empresarial, extendiendo la inflación de chips a casi todo el ecosistema tecnológico.
Samsung está aprovechando una posición fuerte, pero también asume riesgos. Si los precios suben demasiado, fabricantes y consumidores pueden retrasar compras, reducir configuraciones o buscar alternativas, aunque en memoria avanzada no hay demasiados proveedores capaces de cubrir el hueco a corto plazo.
La lectura final es bastante dura. La IA ha convertido la memoria en un cuello de botella estratégico, y Samsung parece decidida a capitalizarlo. Si Q3 trae otra subida de precios en DRAM y LPDDR, 2026 quedará marcado como el año en que la RAM barata dejó de existir.
Vía: Wccftech










