Saltycroissant ha vuelto a colocarse en lo más alto del overclocking de memoria tras llevar un módulo Corsair Vengeance LP DDR5 de 24 GB hasta 13.606 MT/s, rompiendo por primera vez la barrera de los 13.600 MT/s en un récord validado por HWBot.
El registro se logró sobre una GIGABYTE Z890 AORUS Tachyon Duo X ICE, acompañada por un Intel Core Ultra 7 270K Plus y refrigeración con nitrógeno líquido, una combinación ya habitual en los récords de memoria DDR5 más extremos.
La DDR5 supera por fin los 13.600 MT/s
El nuevo récord oficial queda fijado en 6.802 MHz reales, equivalentes a DDR5-13.606 MT/s, una cifra que coloca a saltycroissant en la primera posición global de HWBot dentro de la categoría Memory Frequency. No es una mejora menor: es otro salto psicológico en una carrera que se mueve por márgenes muy estrechos.
La validación muestra una configuración extrema, con Corsair DDR5 Vengeance LP en single channel y refrigeración LN2, lejos de cualquier escenario doméstico. Estos récords no buscan estabilidad diaria ni rendimiento práctico en juegos, sino demostrar hasta dónde puede llegar la señal de memoria bajo condiciones controladas.
La importancia está en la barrera rota. Pasar de 13.500 a 13.600 MT/s confirma que la DDR5 todavía tiene margen en frecuencia pura, aunque cada nuevo tramo exige más selección de chips, mejor placa, más frío y muchas horas de ajuste fino en BIOS.
La Z890 AORUS Tachyon Duo X ICE vuelve a ser protagonista
La placa utilizada no es casual. La Gigabyte Z890 AORUS Tachyon Duo X ICE está diseñada para overclocking extremo, con solo dos ranuras de memoria y un trazado optimizado para mejorar la integridad de señal. En récords DDR5, reducir complejidad eléctrica suele importar más que ofrecer cuatro bancos completos.
Gigabyte ya venía presumiendo de esta plataforma tras alcanzar DDR5-13.556 MT/s en Computex 2026 con el equipo formado por HiCookie, Sergmann, Saltycroissant, Madness777 y Exaberries. El nuevo resultado mejora esa marca y refuerza el papel de la Tachyon como una de las placas Z890 más fuertes para memoria.
Corsair Vengeance LP y un solo módulo de 24 GB
El récord se consiguió con un único módulo Corsair Vengeance LP DDR5 de 24 GB, una elección lógica para este tipo de sesiones. Usar un solo módulo reduce la carga sobre el controlador de memoria y simplifica el entrenamiento, algo crítico cuando se persiguen frecuencias por encima de 13.000 MT/s.
También encaja con la tendencia actual del overclocking DDR5. Los módulos de 24 GB basados en ICs muy seleccionados se han convertido en piezas clave para récords de frecuencia, porque combinan densidad moderna, margen eléctrico y mejor comportamiento bajo frío extremo que muchas configuraciones más convencionales.
Eso no significa que el resultado sea trasladable al usuario normal. DDR5-13.606 MT/s con timings CL68-127-127-127-2 es una configuración pensada para validación, no para arrancar Windows, jugar durante horas o pasar pruebas largas de estabilidad. La prioridad absoluta era alcanzar frecuencia.
El Core Ultra 7 270K Plus entra en la foto
El procesador utilizado fue un Intel Core Ultra 7 270K Plus, una pieza que aparece en varias sesiones recientes de overclocking de memoria junto a placas Z890 extremas. En estos récords, el controlador de memoria integrado importa tanto como el módulo o la placa.
Intel sigue teniendo una posición fuerte en frecuencia DDR5 pura. Las plataformas Z890 orientadas a overclocking permiten estirar la memoria mucho más allá de perfiles XMP comerciales, aunque sea en condiciones que dependen de LN2, voltajes agresivos y ajustes que no tienen sentido fuera de competición.
La marca para consumo queda lejos de todo esto. Mientras un usuario mira kits DDR5-6000, DDR5-7200 o DDR5-8000, el overclocking extremo juega en otra liga. El récord de 13.606 MT/s sirve como escaparate tecnológico, no como una recomendación de compra directa.
La captura de 13.722 MT/s todavía no cuenta como récord
Wccftech recoge que saltycroissant también mostró una captura con la memoria funcionando a 6.861,5 MHz, unos DDR5-13.722 MT/s, pero ese resultado no aparece como récord validado. Por ahora, la marca oficial sigue siendo 13.606 MT/s, que es la reconocida por HWBot y CPU-Z.
La diferencia es importante. En overclocking extremo, una captura puede enseñar potencial, pero la validación formal separa un intento prometedor de un récord aceptado por la comunidad. Sin ese paso, la cifra puede servir como pista de lo que viene, pero no reemplaza la marca oficial.
Ese posible 13.722 MT/s deja una lectura interesante. La plataforma todavía podría tener algo más de margen, pero convertir una frecuencia momentánea en validación estable exige repetir condiciones, controlar el frío, afinar voltajes y lograr que CPU-Z complete el proceso sin errores.
La guerra DDR5 se mueve por golpes cada vez más pequeños
El récord llega después de semanas muy activas en la parte alta de la tabla, con nombres como Sergmann, HiCookie y el propio saltycroissant alternando protagonismo. En junio, GIGABYTE ya anunció una marca de DDR5-13.556 MT/s, también con Corsair, Z890 Tachyon Duo X ICE y Core Ultra 7 270K Plus.
A estos niveles, cada mejora cuesta muchísimo. Subir unas decenas de MT/s puede requerir horas de prueba, cambios de temperatura, perfiles de entrenamiento distintos y mucha paciencia en BIOS. No es una carrera de fuerza bruta, sino de control fino sobre una plataforma llevada al límite.
La competencia también beneficia a las marcas implicadas. Corsair gana visibilidad por el módulo, Gigabyte por la placa e Intel por el controlador de memoria. Un récord DDR5 no vende directamente un kit de consumo, pero sí refuerza la imagen técnica de todo el ecosistema que lo hace posible.
No es útil para jugar, pero sí para entender el margen de la DDR5
Conviene separar récord de utilidad. DDR5-13.606 MT/s no mejora el rendimiento de un PC gaming doméstico, porque la configuración usa un solo módulo, timings extremadamente relajados y refrigeración con nitrógeno líquido. Nadie compra memoria para jugar en estas condiciones.
Aun así, estos récords tienen valor. Muestran hacia dónde puede avanzar la DDR5, qué placas toleran mejor frecuencias extremas y qué módulos responden mejor bajo frío. La información que nace en overclocking extremo acaba influyendo en PCB, BIOS, perfiles XMP y validación de futuras generaciones.
La barrera de los 13.600 MT/s confirma que la DDR5 aún no ha tocado techo. Ahora queda por ver si saltycroissant consigue validar también la zona de 13.700 MT/s, o si otro overclocker se adelanta. La corona vuelve a cambiar de manos rápido, pero la referencia ya ha subido otro escalón.
Vía: Wccftech














