Motorola ampliará muy pronto su gama media con el Moto G77 Power, una variante que llegará junto al Moto G77 y que ya aparece adelantada en India antes de su presentación oficial del 8 de julio. La clave está clara: más batería, diseño familiar y un enfoque práctico por encima del acabado premium.
El nuevo modelo mantiene una estética muy cercana al Moto G77 5G, con trasera texturizada y marco plástico ligeramente redondeado, pero cambia piezas importantes. La batería sube de 5.200 a 7.000 mAh, la pantalla baja ligeramente a 6,72 pulgadas y vuelve un detalle cada vez menos común: el jack de 3,5 mm.
La etiqueta Power esta vez tiene bastante sentido
El gran reclamo del Moto G77 Power será su batería de 7.000 mAh, una cifra muy por encima de lo habitual en la gama media tradicional. Motorola no está jugando solo con el nombre; aquí la variante Power sí parece construida alrededor de autonomía real y menos dependencia del cargador.
Ese salto frente al Moto G77 estándar es importante. Pasar de 5.200 a 7.000 mAh cambia por completo el perfil del dispositivo, especialmente para usuarios que priorizan viajes, jornadas largas, datos móviles, vídeos, redes y navegación. No busca ser el móvil más fino, sino el que aguanta más.
La decisión también encaja con una tendencia clara en Android. Las baterías grandes se han convertido en un argumento comercial muy fuerte, sobre todo en mercados como India, donde autonomía, durabilidad y precio pesan tanto o más que el diseño ultradelgado.
Pantalla FHD+ a 120 Hz, pero con un frontal menos refinado
El Moto G77 Power montará una pantalla de 6,72 pulgadas con resolución FHD+ y tasa de refresco de 120 Hz, una combinación razonable para gama media. No apunta a competir en brillo extremo o panel premium, pero sí a ofrecer fluidez y nitidez suficientes para uso diario.
La protección correrá a cargo de Corning Gorilla Glass 7i, un detalle interesante en un móvil que parece orientado a resistencia y uso intensivo. Si el objetivo es autonomía de varios días y batalla diaria, proteger mejor el panel encaja más que perseguir un diseño excesivamente delicado.
La parte menos atractiva estaría en el frontal. El marco inferior parece más grueso que en el Moto G77, lo que resta algo de sensación premium. Es el típico sacrificio visible cuando una marca prioriza batería, coste y practicidad por encima de simetría o estética más limpia.
Motorola recupera el jack y eso no es un detalle menor
Una de las novedades más agradecidas será el jack de auriculares de 3,5 mm, una característica que muchos fabricantes han ido eliminando incluso en móviles económicos. Motorola lo recupera aquí con bastante sentido, porque el Moto G77 Power apunta a un usuario práctico, no al escaparate.
Ese conector puede parecer menor, pero sigue teniendo valor. Auriculares cableados, manos libres baratos, coches antiguos, radios, clases, llamadas largas o usuarios que no quieren depender de Bluetooth son escenarios reales donde el jack todavía aporta comodidad y cero complicaciones.
Además, el dispositivo también apunta a una experiencia multimedia sencilla. Con pantalla grande, 120 Hz, batería de 7.000 mAh y audio cableado disponible, el Moto G77 Power puede ser atractivo para consumo de vídeo, música y redes sin obligar al usuario a cargar accesorios extra.
Cámara Sony LYTIA 600 para una gama media más ambiciosa
Motorola equipará el móvil con una cámara principal de 50 megapíxeles basada en el sensor Sony LYTIA 600, acompañada por un ultra gran angular de 8 MP. No es una configuración exagerada, pero sí bastante más sensata que llenar la trasera de sensores secundarios irrelevantes.
El enfoque tiene lógica. Un buen sensor principal con procesado correcto vale más que tres cámaras de relleno, especialmente en gama media. Si Motorola ajusta bien HDR, noche y enfoque, el Moto G77 Power podría cumplir mejor de lo que su posicionamiento de batería sugiere.
Para selfies, el móvil incluirá una cámara frontal de 32 MP, una cifra fuerte para videollamadas, redes y retrato básico. La duda estará en el procesado, porque Motorola ha mejorado, pero todavía suele quedar por detrás de Samsung, vivo o Xiaomi en tratamiento agresivo de imagen.
Android 16 y una actualización prometida a Android 17
El Moto G77 Power llegaría con Android 16 de serie, y la web teaser ya promete actualización a Android 17. Es una buena señal, aunque todavía falta saber si Motorola ofrecerá más años de soporte o si se quedará en una política bastante justa para su gama.
Ese punto será importante cuando se confirme el precio. Una batería enorme pierde parte de atractivo si el soporte de software queda corto, porque un móvil pensado para durar varios años necesita parches, versiones mayores y una política clara desde el primer día.
Motorola suele competir muy bien en experiencia limpia, pero no siempre en actualizaciones largas. Si quiere que el G77 Power parezca una compra duradera, la compañía necesita concretar ciclos de Android y seguridad, no solo prometer el salto inmediato a la siguiente versión.
El diseño sigue la línea Motorola, con menos lujo y más resistencia
El diseño mantiene el lenguaje habitual de Motorola, con trasera de textura tipo tejido o cuero vegano y colores rosa, azul y gris oscuro, según el material adelantado. Es una fórmula que funciona porque da personalidad sin encarecer demasiado el producto.
La construcción apunta a marco plástico y una estética más funcional que premium. Motorola parece priorizar agarre, resistencia y batería frente a delgadez extrema, algo coherente con la filosofía Power. No todos los móviles de gama media necesitan parecer un flagship recortado.
El posible punto débil vuelve a estar en los marcos. Un mentón más grueso puede hacer que el móvil parezca menos moderno, aunque muchos usuarios lo perdonarán si el precio acompaña. En esta categoría, la autonomía suele vender más que la simetría perfecta del frontal.
El precio decidirá si será ganga o solo otro gama media más
Motorola todavía debe confirmar precio, disponibilidad final y algunas especificaciones internas, como procesador, memoria, carga rápida o certificaciones. Esos datos serán clave, porque una batería de 7.000 mAh no basta si el chip, la carga o el precio quedan mal ajustados.
El Moto G77 Power tiene una base prometedora para mercados donde la autonomía manda. Pantalla FHD+ a 120 Hz, cámara Sony LYTIA 600, jack de 3,5 mm y batería enorme forman una combinación fácil de entender y bastante atractiva si Motorola no se pasa con el precio.
La presentación del 8 de julio despejará la duda principal. Si llega con una tarifa agresiva, puede convertirse en uno de los Moto G más interesantes del año. Si se acerca demasiado a modelos más potentes, su ventaja quedará reducida a batería y poco más.
Vía: NotebookCheck












