NVIDIA seguiría siendo el mayor cliente de TSMC en empaquetado avanzado CoWoS durante 2027, pero el informe de Morgan Stanley deja una lectura muy interesante para el mercado de CPUs de centro de datos. AMD EPYC Venice podría alcanzar 6,75 millones de unidades, superando los 5,75 millones estimados para NVIDIA Vera.
La clave no está solo en quién vende más chips, sino en cómo cambia la demanda de empaquetado avanzado. Las CPUs para IA agéntica, HPC y alimentación de aceleradores empiezan a consumir una parte cada vez más relevante de la capacidad CoWoS, un terreno que hasta ahora se asociaba sobre todo a GPUs de IA y HBM.
CoWoS deja de ser solo una historia de GPUs
El empaquetado avanzado CoWoS se ha convertido en uno de los grandes cuellos de botella de la IA. No basta con fabricar el silicio en nodos punteros; también hay que unir chips, memoria, interconexiones y sustratos en paquetes complejos, justo donde TSMC tiene una capacidad muy demandada.
Hasta ahora, el foco estaba casi siempre en las GPU de IA, especialmente con plataformas como Blackwell y Rubin. Sin embargo, Morgan Stanley apunta a que las CPUs de nueva generación también empiezan a tirar con fuerza de empaquetado avanzado, porque la IA agéntica necesita más orquestación, más datos y más trabajo generalista alrededor de las GPUs.
Este cambio es importante porque reordena la cadena de suministro. Si CPUs, GPUs, ASICs personalizados y aceleradores compiten por CoWoS, la capacidad de TSMC se convierte en una ventaja estratégica, no solo en una cuestión industrial. Quien reserve más capacidad podrá escalar antes sus plataformas de IA.
NVIDIA seguiría dominando la capacidad de TSMC
Según el informe, NVIDIA seguiría encabezando la lista de clientes de CoWoS en 2027. La compañía usaría CoWoS-L para sus GPUs de IA Blackwell y Rubin, y CoWoS-R para productos como Vera, manteniendo una posición privilegiada dentro de la capacidad avanzada de TSMC.
Morgan Stanley estima que el consumo de CoWoS-L de NVIDIA podría alcanzar unas 910.000 unidades en 2027, alrededor de un 40% más interanual. Ese dato refleja que las GPUs seguirán siendo el centro económico del negocio de IA, incluso cuando las CPUs ganen peso dentro del sistema completo.
La previsión también habla de fuertes reservas de CoWoS-R para Vera y otros productos ligados a IA. NVIDIA no quiere depender solo de vender aceleradores, sino controlar una plataforma más completa, con CPU, GPU, red, software y sistemas integrados para centros de datos.
Vera convierte a NVIDIA en un rival real dentro de las CPUs
NVIDIA presenta Vera como una CPU diseñada para la era de la IA agéntica, con foco en ejecución de código, uso de herramientas, orquestación, analítica, pipelines de datos y trabajo de host para sistemas acelerados. La idea es que la CPU mantenga alimentadas a las GPUs y reduzca cuellos de botella alrededor del modelo.
La compañía asegura que Vera ya está en producción y que los primeros sistemas han llegado a clientes como Anthropic, OpenAI, SpaceX y Oracle Cloud. Esto refuerza la lectura de que NVIDIA no está probando una CPU experimental, sino intentando convertirla en parte central de su plataforma de IA.
El salto es estratégico. NVIDIA ya no compite solo como proveedor de GPU, sino como proveedor de arquitectura completa de centro de datos, algo mucho más difícil de desplazar. Si el cliente compra GPU, CPU, red y software en el mismo ecosistema, la dependencia aumenta y el margen también.
EPYC Venice puede superar a Vera en volumen
La parte más llamativa del informe está en AMD EPYC Venice. Morgan Stanley proyecta que las CPUs Zen 6 de AMD podrían llegar a 6,75 millones de unidades en 2027, frente a 5,75 millones para Vera. Eso supondría un 17% más de volumen que la CPU de NVIDIA, pese al dominio general de NVIDIA en IA.
AMD ya confirmó que EPYC Venice ha entrado en rampa de producción sobre el nodo TSMC N2 de 2 nm, siendo el primer producto HPC en alcanzar esa fase con la tecnología de 2 nm de TSMC. La plataforma está pensada para IA, HPC y centros de datos de alto rendimiento, no solo para servidores tradicionales.
La lectura para AMD es potente. Venice no necesita derrotar a NVIDIA en GPUs para ser clave en la infraestructura de IA, porque muchas cargas seguirán necesitando CPUs x86 muy densas, eficientes y compatibles con ecosistemas empresariales existentes. En ese terreno, EPYC mantiene una posición muy fuerte.
AMD compite en CPU generalista, NVIDIA en sistema cerrado
La comparación entre Vera y Venice no es directa al 100%. Vera nace dentro del ecosistema NVIDIA, pensada para acompañar sistemas acelerados y mantener el flujo de trabajo de IA agéntica, mientras EPYC Venice apunta a un papel más amplio: IA, HPC, virtualización, bases de datos, nube y servidores generalistas.
Eso puede favorecer a AMD en volumen. Los EPYC pueden venderse en muchos tipos de centros de datos, no solo en configuraciones vinculadas a una plataforma NVIDIA, lo que abre más rutas comerciales. Vera, en cambio, puede tener una adopción más concentrada, pero mucho más integrada dentro de racks NVIDIA.
La diferencia de nodo también pesa en el discurso. Venice se apoya en TSMC N2, mientras Vera se asocia a un nodo menos avanzado en las estimaciones del informe, lo que da a AMD un argumento claro en eficiencia y densidad. Aun así, en IA moderna, el sistema completo importa más que el nodo aislado.
El verdadero rival puede ser el silicio personalizado
El informe también deja una advertencia de fondo: el mayor desafío para NVIDIA y AMD podría no ser el rival directo, sino el silicio personalizado. OpenAI, Google, Amazon y otros gigantes están acelerando diseños propios o acuerdos con socios como Broadcom, buscando reducir la dependencia de proveedores externos.
La lógica es evidente. Si una empresa de IA controla modelo, software, infraestructura y chip, puede optimizar costes y rendimiento para sus cargas concretas, evitando pagar siempre el margen de NVIDIA o depender de una CPU generalista. Esa tendencia no elimina a NVIDIA ni AMD, pero cambia la negociación.
También aumenta la presión sobre TSMC. Cada ASIC propio que entra en producción compite por nodos avanzados, CoWoS, sustratos, HBM y capacidad de empaquetado, agravando el cuello de botella. La demanda no desaparece; simplemente se reparte entre más actores con bolsillos enormes.
2027 puede ser el año de la CPU dentro de la IA
La lectura final es que la IA agéntica está devolviendo protagonismo a la CPU, no porque vaya a sustituir a la GPU, sino porque los sistemas de agentes necesitan mucha más lógica alrededor del acelerador. Ejecutar herramientas, mover datos, coordinar procesos y alimentar GPUs será cada vez más importante.
NVIDIA seguirá teniendo la posición más fuerte en TSMC por volumen de GPU, CoWoS y plataforma completa. Pero AMD puede encontrar en EPYC Venice una oportunidad enorme para crecer justo donde la infraestructura necesita CPUs más densas, eficientes y compatibles con cargas generales de centro de datos.
Si las previsiones de Morgan Stanley se cumplen, 2027 no será solo una batalla de GPUs de IA, sino una carrera por controlar el sistema completo. NVIDIA quiere cerrar el círculo con Vera; AMD quiere que Venice sea la CPU x86 de referencia para IA y HPC; y los gigantes cloud preparan sus propios chips para no depender de nadie.
Vía: Wccftech










