iiyama ha presentado el G-Master GOB2701QSC-B1 Titan Falcon, su primer monitor gaming basado en panel OLED. El modelo llega con 27 pulgadas, pantalla plana, resolución WQHD de 2.560 x 1.440 píxeles y una tasa de refresco de 280 Hz, una combinación muy enfocada al PC gaming competitivo.
La elección del panel es el punto que marca el salto real para la marca. El monitor utiliza un OLED Meta 3.0 de cuarta generación suministrado por LG Display, una base técnica que busca combinar respuesta casi instantánea, alto brillo HDR, negros reales y una reproducción de color muy amplia.
iiyama entra en OLED con una apuesta muy directa para escritorio
El G-Master GOB2701QSC-B1 Titan Falcon se coloca en una de las configuraciones más equilibradas para jugar en PC. Las 27 pulgadas con resolución WQHD siguen siendo un punto dulce entre nitidez, rendimiento y exigencia gráfica, especialmente para usuarios con GPU capaces de sostener tasas elevadas sin saltar a 4K.
La tasa de refresco de 280 Hz y el tiempo de respuesta de 0,03 ms refuerzan su orientación competitiva. La ventaja del OLED no está solo en subir hercios, sino en ofrecer transiciones de píxel mucho más rápidas, reduciendo desenfoque, estelas y pérdida de claridad en escenas con movimiento intenso.
La compatibilidad con NVIDIA G-SYNC y la certificación AMD FreeSync Premium completan una base muy sólida. La frecuencia de actualización variable resulta clave para suavizar caídas de FPS, evitar tearing y mantener una sensación de fluidez más estable en juegos exigentes o mal optimizados.
El panel Meta 3.0 mejora contraste, brillo HDR y cobertura de color
El monitor cuenta con certificación DisplayHDR True Black 400, especialmente relevante en una pantalla OLED. El apagado individual de píxeles permite negros reales y contraste prácticamente absoluto, por lo que el HDR no depende únicamente de zonas de atenuación como ocurre en muchos paneles LCD.
iiyama declara un brillo típico de 335 cd/m², mientras que el contenido HDR puede alcanzar picos de 1.500 cd/m². Ese margen puede mejorar reflejos, luces especulares y escenas oscuras con alto contraste, aunque el brillo sostenido seguirá dependiendo de las limitaciones propias de los paneles OLED.
La cobertura cromática también apunta alto, con 99,5% DCI-P3, 95% Adobe RGB y 150% sRGB. Este perfil lo hace interesante no solo para gaming, sino también para edición de imagen, vídeo y consumo multimedia, siempre que los modos de imagen estén bien ajustados de fábrica.
Todas las entradas soportan 280 Hz y frecuencia variable
La conectividad es uno de los apartados más cuidados del G-Master GOB2701QSC-B1 Titan Falcon. El monitor incluye dos HDMI 2.1, un DisplayPort 2.1 y un USB-C con entrada DisplayPort y carga mediante USB Power Delivery de 65W.
Lo importante es que todas las entradas admiten la tasa completa de 280 Hz junto a frecuencia de actualización variable. Esto evita una limitación habitual en algunos monitores, donde solo DisplayPort permite exprimir el panel, dejando HDMI o USB-C con restricciones más molestas.
El puerto USB-C de 65W añade valor para escritorios mixtos. No sustituirá al cargador de un portátil gaming potente, pero sí puede alimentar portátiles ligeros, equipos de trabajo o mini PC, permitiendo usar vídeo, datos y carga básica mediante un único cable.
KVM, USB 3.2 y altavoces refuerzan su uso diario
El monitor también incorpora KVM integrado para controlar dos fuentes con los mismos periféricos. Esta función puede ser decisiva para usuarios que alternan entre PC gaming, portátil de trabajo y equipos compactos, ya que reduce cables, simplifica el escritorio y evita cambiar teclado o ratón manualmente.
A esa parte se suma un concentrador USB 3.2 Type-A y dos altavoces de 5W. No son elementos que definan la calidad del panel, pero sí refuerzan el enfoque de monitor completo, pensado para centralizar conexiones y cubrir usos cotidianos sin depender siempre de accesorios externos.
Por ahora, iiyama no ha comunicado el precio del G-Master GOB2701QSC-B1 Titan Falcon. Ese dato será clave para medir su competitividad real, porque el segmento OLED de 27 pulgadas WQHD ya cuenta con rivales fuertes y cada vez más agresivos en precio.
El precio decidirá si este primer OLED puede competir de verdad
La propuesta técnica es sólida, pero el margen comercial será determinante. Un OLED de 27 pulgadas con 280 Hz, DisplayPort 2.1, USB-C de 65W y KVM integrado puede tener mucho recorrido, siempre que iiyama no lo sitúe demasiado cerca de modelos OLED más asentados.
La marca entra tarde frente a fabricantes que ya llevan varias generaciones en OLED gaming, pero lo hace con una ficha bastante completa. Si el precio acompaña, el Titan Falcon puede ser una alternativa muy seria para quien busque fluidez extrema, HDR real y conectividad moderna en formato WQHD.
Vía: TechPowerUp












