GPD ha lanzado finalmente el GPD Box en Indiegogo, su nuevo mini PC basado en Intel Panther Lake y orientado a usuarios que necesitan mucha conectividad en poco espacio. La clave del equipo está en combinar formato compacto, puertos de alto ancho de banda y opciones reales para eGPU, algo poco habitual en este tamaño.
El modelo base parte de 11.377 HKD (~1.252€) con Intel Core Ultra 7 356H, 32 GB de RAM LPDDR5-8533 y un SSD M.2 2280 NVMe de 1 TB. Por encima aparece el Core Ultra X7 358H por 12.020 HKD (~1.322€). La diferencia entre versiones cambia el equilibrio entre gráfica integrada y expansión externa, algo clave en un mini PC pensado para eGPU.
Dos versiones con una diferencia más importante de lo que parece
La gran diferencia entre ambos modelos no está solo en la CPU. El Core Ultra X7 358H integra una gráfica Arc B390 bastante más potente, lo que mejora el rendimiento gráfico interno. Ese modelo apuesta más por la iGPU que por la expansión externa mediante MCIO, una decisión clave para elegir configuración.
El matiz es importante porque la versión con Core Ultra X7 358H no incluye conexión MCIO, quedándose con USB4 para eGPU. En cambio, el modelo con Core Ultra 7 356H sí mantiene el puerto MCIO 8i. La elección real será entre mejor gráfica integrada o mejor enlace físico para una eGPU dedicada.
MCIO 8i es el gran argumento del modelo base
El puerto MCIO 8i permite conectar una eGPU con mucha menos pérdida de ancho de banda que USB4 o Thunderbolt. Según GPD, ofrece hasta 512 Gbps bidireccionales, una cifra equivalente en la práctica a un enlace por cable PCIe 5.0 x8. Ese ancho de banda convierte al GPD Box en un mini PC especialmente interesante para gráficos externos.
Esto no significa que USB4 deje de ser útil, pero sí marca una diferencia clara. Para una GPU externa, cada recorte de ancho de banda puede afectar al rendimiento real, sobre todo en cargas gráficas pesadas. MCIO reduce el cuello de botella frente a soluciones eGPU más convencionales, acercando la experiencia a una conexión PCIe directa.
El bundle con G2 Dock no incluye la GPU
GPD ofrece bundles con el mini PC y el dock G2 MCIO eGPU desde 14.394 HKD (~1.584€) para el modelo con Core Ultra 7 356H, mientras la variante con Core Ultra X7 358H sube a 15.036 HKD (~1.654€). El paquete añade el dock, pero no incluye la tarjeta gráfica dedicada.
Ese detalle conviene tenerlo muy claro. El G2 Dock incorpora una fuente ATX 3.1 de 800W y dos cables de alimentación para GPU, pero el usuario debe aportar su propia tarjeta. También puede comprarse por separado desde 385$ (~332€). El coste final dependerá mucho de la GPU elegida para completar el sistema.
Conectividad muy amplia para un chasis diminuto
El GPD Box mide solo 175 × 134 × 39,5 mm, pero ofrece una conectividad bastante completa. En el frontal incluye dos USB4 v2 Type-C, dos USB 3.2 Gen 2 Type-A y jack combinado de 3,5 mm. El formato compacto no impide una dotación frontal pensada para periféricos rápidos y uso diario.
En la parte trasera aparecen DisplayPort 2.1 UHBR20, HDMI 2.1 FRL, otros dos USB 3.2 Gen 2 Type-A, dos puertos RJ45 de 2,5 Gbps y el MCIO 8i en la versión compatible. La doble red cableada con agregación de enlaces refuerza su perfil profesional y de laboratorio doméstico.
La conectividad inalámbrica queda cubierta con Wi-Fi 6E y Bluetooth 5.3, suficiente para un equipo de este tipo. Aun así, el atractivo real está en los puertos físicos. GPD está diseñando el Box para escenarios donde almacenamiento externo, red rápida, monitores y GPU externa pueden convivir a la vez.
GPD busca un mini PC modular, no solo pequeño
La lectura de fondo es que el GPD Box intenta ir más allá del mini PC convencional. Su chasis es pequeño, pero la propuesta gira alrededor de expansión, eGPU y conectividad de alto ancho de banda. El equipo puede funcionar como sobremesa compacto, estación ligera o base para una GPU externa potente.
La decisión entre versiones será más complicada de lo que parece. Quien quiera depender de la Arc B390 tendrá más potencia gráfica integrada, mientras que quien busque eGPU debería mirar mejor la variante con MCIO 8i. GPD ha dividido el producto entre rendimiento integrado y escalabilidad externa, dos enfoques que no siempre coinciden.
El precio lo sitúa en una zona entusiasta
Con precios que arrancan por encima de los 1.200€ al cambio, el GPD Box no compite contra mini PCs económicos. Su público será quien valore tamaño, conectividad extrema y opciones de expansión. La propuesta tiene sentido para entusiastas, creadores o usuarios técnicos que realmente aprovechen MCIO, USB4 v2 y doble red 2,5 GbE.
El principal riesgo está en el coste total. Si se suma el dock, una GPU dedicada y accesorios, el conjunto puede acercarse a un sobremesa compacto más tradicional. El atractivo del GPD Box dependerá de si su modularidad justifica pagar más por un formato mucho más pequeño.
Vía: TechPowerUp
















