Apple podría preparar una de sus hojas de ruta más ambiciosas de los últimos años para 2027. Según Mark Gurman, la compañía trabajaría en un iPhone 20 con diseño casi sin marcos, unos AirPods Pro con cámaras, gafas inteligentes y una segunda generación del futuro iPhone Ultra plegable. La estrategia apuntaría a convertir la IA visual en una capa común entre móviles, auriculares y gafas.
La información debe tratarse como rumor, pero encaja con el cambio de enfoque que Apple lleva preparando alrededor de Siri, Visual Intelligence y la computación en el dispositivo. El objetivo no sería lanzar productos aislados, sino construir un ecosistema capaz de interpretar el entorno físico del usuario.
Los AirPods Pro con cámaras cambiarían el papel de los auriculares
The AirPods, code-named B798, were originally slated for release in 2026. The deadline slipped in part because of Apple’s prolonged struggles with artificial intelligence software. The company also had to develop visual AI models capable of identifying objects. https://t.co/WxpSCFQJxP
— Mark Gurman (@markgurman) June 16, 2026
Los nuevos AirPods Pro integrarían cámaras en el tallo, con un diseño similar al de los AirPods Pro 3, pero algo más voluminoso para alojar los sensores. La función clave no sería capturar fotos, sino alimentar a Siri con información visual del entorno.
Ese planteamiento cambiaría por completo el papel de unos auriculares. En lugar de limitarse a audio, llamadas y cancelación de ruido, pasarían a formar parte del sistema de percepción de Apple. Los AirPods Pro actuarían como sensores contextuales para respuestas, recordatorios y guía paso a paso más precisa.
El retraso hasta 2027 también tendría una lectura técnica. Gurman apunta a que el producto se estaría probando sobre iOS 28, lo que sugiere dependencia directa de la nueva Siri. Apple no puede lanzar unos AirPods con cámaras si el asistente todavía no entiende bien lo que está viendo.
Visual Intelligence sería el eje de la nueva experiencia
Apple prepara Visual Intelligence como una capa capaz de responder sobre objetos cercanos, generar recordatorios más personalizados y ofrecer indicaciones más detalladas. La ventaja real estaría en reducir la fricción entre mirar algo, preguntarlo y recibir una respuesta útil sin sacar el iPhone.
El problema es que esta experiencia exige velocidad, precisión y contexto. Si Siri falla al interpretar una escena, la promesa se rompe al instante. La IA visual solo tendrá sentido si funciona de forma natural, con baja latencia y sin convertir cada interacción en una demostración técnica.
La privacidad será tan importante como el hardware
Very late next year https://t.co/IvlVPh9b4y https://t.co/c25sSN8MSi
— Mark Gurman (@markgurman) June 16, 2026
El uso de cámaras en auriculares y gafas inteligentes plantea una barrera social evidente. Apple intentaría reducir la preocupación con un LED que se iluminaría cuando se envíe información visual a Siri. Ese indicador será necesario para generar confianza, pero no bastará por sí solo si el procesamiento no queda bien explicado.
Aquí Apple juega con una ventaja y un riesgo. Su imagen de privacidad puede ayudar a normalizar sensores más personales, pero también puede volverse en su contra si el usuario percibe vigilancia constante. La aceptación social de llevar cámaras cerca de la cara será uno de los grandes filtros del producto.
Las gafas inteligentes previstas para finales de 2027 encajarían en esa misma dirección. Tendrían micrófonos, altavoces y varios diseños, incluyendo monturas ovaladas o circulares. Apple parece preparar una entrada gradual en gafas conectadas antes de intentar una realidad aumentada completa y más compleja.
Ese paso intermedio tiene sentido. Unas gafas ligeras con IA visual pueden servir para probar usos reales sin cargar con pantallas AR avanzadas, baterías grandes o diseños voluminosos. Apple podría priorizar inteligencia contextual antes que intentar sustituir de golpe las pantallas tradicionales.
El iPhone 20 sería el escaparate del 20 aniversario
Next Fall’s (2027) iPhones are the iPhone 20 Pro (V73), iPhone 20 Max (V74) and the second-generation iPhone foldable (V78). It’s a quick follow up for the foldable, indicating confidence in the category. https://t.co/WxpSCFQJxP
— Mark Gurman (@markgurman) June 16, 2026
El iPhone 20 sería el gran producto simbólico de la hoja de ruta. Apple prepararía dos versiones con tamaños similares a los futuros iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max, acompañadas de un diseño con laterales curvados alrededor de los bordes. El aniversario serviría para romper visualmente con el diseño actual del iPhone.
Samsung aparecería como proveedor exclusivo de los paneles curvados, un detalle relevante por complejidad y volumen. La cámara frontal podría usar un orificio o quedar integrada bajo pantalla. El reto será lograr un frontal más limpio sin sacrificar brillo, resistencia, eficiencia ni calidad de la cámara selfie.
También se habla de nuevos sensores HDR, batería de gran capacidad y chip A21 Pro. Sin embargo, el cambio más estratégico podría estar en la memoria HBM móvil. El salto a más ancho de banda tendría sentido si Apple quiere ejecutar funciones de IA local más exigentes en el propio iPhone.
La segunda generación del iPhone Ultra plegable completaría esa ofensiva de 2027. Si llega tan pronto, Apple demostraría que no ve el plegable como un experimento aislado. La segunda iteración sería clave para corregir peso, pliegue, batería y durabilidad tras el primer modelo.
2027 podría ser el año de la IA visual en todo el ecosistema
La lectura conjunta es más importante que cada producto por separado. AirPods con cámaras, gafas inteligentes, iPhone 20 y iPhone Ultra apuntan a una misma dirección: sensores más personales, más IA local y más contexto visual. Apple estaría preparando un ecosistema donde el iPhone deja de ser el único punto de entrada a la información.
Ese cambio también eleva el riesgo. Cuantos más productos dependan de Siri y Visual Intelligence, más evidente será cualquier retraso o fallo de ejecución. La hoja de ruta de 2027 puede reforzar el liderazgo de Apple o exponer las carencias de su transición hacia una IA realmente contextual.
Vía: Wccftech










