Intel Diamond Rapids Xeon 7 llega a Computex 2026 con 18A-P, hasta 192 P-cores y PCIe 6.0

Intel Diamond Rapids Xeon 7 llega a Computex 2026 con 18A-P, hasta 192 P-cores y PCIe 6.0

Intel ha presentado en Computex 2026 los primeros detalles de Diamond Rapids, su próxima generación de procesadores Xeon 7 para centros de datos. La familia llegará en 2027 y será el primer gran producto construido sobre Intel 18A-P, una evolución del nodo 18A diseñada para escalar rendimiento en servidores, cargas de IA e infraestructura cloud.

La lectura es importante porque Diamond Rapids no será una simple revisión de Granite Rapids. Intel prepara una arquitectura SoC escalable con cuatro chiplets de CPU, dos grandes dies de E/S y una separación más marcada entre cómputo, memoria y conectividad. El objetivo es competir en una etapa donde AMD EPYC Venice, NVIDIA Vera y la IA agentic van a endurecer el mercado de CPU para centros de datos.

Computex 2026 coloca a 18A-P como siguiente prueba crítica para Intel

El proceso Intel 18A-P será una pieza central de Diamond Rapids. Tras usar Intel 18A en Panther Lake para cliente y Clearwater Forest para centros de datos, Intel utilizará esta variante mejorada para su siguiente gran CPU Xeon. La compañía habla de una arquitectura SoC escalable con latencia de memoria uniforme, un punto clave para cargas de servidor sensibles al acceso constante a datos.

El diseño mostrado por Intel apunta a un encapsulado enorme, con cuatro chiplets de CPU y dos dies de E/S en la zona central. Esa aproximación recuerda en parte al planteamiento de los futuros AMD EPYC Venice, donde varios chiplets de cómputo se organizan alrededor de grandes bloques de entrada y salida. Aquí la batalla ya no va solo de sumar núcleos, sino de cómo se conectan memoria, PCIe, E/S y cómputo dentro del paquete.

Para Intel, este anuncio tiene una dimensión que va más allá de Xeon. Diamond Rapids servirá para comprobar si 18A-P puede sostener productos de servidor de gran escala, con consumos elevados, diseños modulares y requisitos de disponibilidad muy exigentes. En centros de datos, un nodo no se valida solo con promesas: necesita rendimiento por vatio, volumen, estabilidad y confianza de los grandes clientes.

Hasta 192 P-cores Panther Cove-X, pero sin SMT

Diamond Rapids traerá un aumento del 50% en número de núcleos frente a Granite Rapids, que escala hasta 128 núcleos. Eso sitúa la nueva familia en hasta 192 P-cores, basados en la arquitectura Panther Cove-X, optimizada para alto rendimiento por hilo e infraestructura como servicio.

El matiz importante es que Diamond Rapids no contará con SMT. Intel reservaría el regreso del multihilo simultáneo para Coral Rapids, previsto más adelante. Esto significa que los Xeon 7 de 2027 competirán con muchos núcleos físicos, pero sin duplicar hilos lógicos, una decisión que puede afectar a cargas muy paralelizables, donde el número de hilos sigue siendo un argumento comercial fuerte.

Frente a AMD, la comparación será inevitable. EPYC Venice podría escalar hasta 256 núcleos Zen 6C, así que Intel no perseguirá necesariamente el máximo recuento absoluto. Su apuesta parece centrarse en núcleos P de alto rendimiento, mayor ancho de banda de memoria y una plataforma con E/S de nueva generación, buscando competir por equilibrio de sistema más que por cifra máxima de núcleos.

Intel Diamond Rapids Xeon 7 llega a Computex 2026 con 18A-P, hasta 192 P-cores y PCIe 6.0

Nuevos tiles CBB y separación del controlador de memoria

Intel introducirá nuevos bloques llamados CBB (Core Building Block), que actuarán como tiles de cómputo. La diferencia frente a Granite Rapids resulta relevante: en Diamond Rapids, Intel separaría el controlador de memoria integrado del tile de CPU, una decisión que puede ayudar a mejorar escalabilidad, diseño del paquete y distribución interna de funciones.

Esta separación encaja con la idea de una plataforma más flexible para centros de datos. En servidores modernos, la CPU ya no se define solo por sus núcleos, sino por ancho de banda de memoria, latencia, coherencia entre chiplets y capacidad de alimentar cargas masivas de datos. Ahí Diamond Rapids intenta moverse hacia una arquitectura más modular y preparada para crecer.

Si Intel consigue que esa separación no penalice latencias, el diseño puede darle más margen para ajustar cómputo, memoria y E/S según las necesidades de cada segmento del mercado servidor. Esa modularidad será clave si la compañía quiere competir en plataformas multisocket, configuraciones cloud y sistemas donde la CPU actúa como centro de coordinación para aceleradores, red y almacenamiento.

Memoria de 16 canales para cargas limitadas por ancho de banda

La plataforma Oak Stream usaría socket LGA 9324 y soportaría configuraciones de hasta 650W de TDP, con capacidad multisocket. Uno de los cambios más importantes estará en la memoria: Diamond Rapids apostará por diseños de 16 canales, duplicando el ancho de banda del sistema mediante DIMMs más rápidas, con referencias preliminares a DDR5-9000+.

Ese salto puede ser más importante que el número de núcleos en muchas cargas. Bases de datos, virtualización, IA, analítica, simulación y servicios cloud pueden quedar limitados por ancho de banda de memoria antes que por potencia de CPU pura. En ese terreno, una plataforma de 16 canales permitiría alimentar mejor los 192 P-cores y reducir tiempos muertos en cargas intensivas de datos.

La ventaja también tendrá lectura directa en centros de datos. Si un servidor puede mover más datos entre memoria y CPU, puede mejorar rendimiento en cargas donde la latencia y el caudal pesan más que la frecuencia. En otras palabras, Diamond Rapids apunta a reducir cuellos de botella en aplicaciones donde la memoria marca el techo real del sistema, no solo a presumir de más núcleos.

PCIe 6.0 refuerza la plataforma para aceleradores, red y almacenamiento

La conectividad también sube de nivel con PCIe 6.0, una pieza clave para sistemas densos con aceleradores, redes rápidas y almacenamiento de alto rendimiento. En centros de datos modernos, la CPU no trabaja aislada: debe comunicarse con GPUs, DPUs, NICs, SSDs y otros bloques de infraestructura a una velocidad cada vez mayor.

Ese soporte puede ser especialmente relevante en servidores orientados a IA y cloud. Aunque los aceleradores acaparen titulares, la CPU sigue gestionando orquestación, E/S, transferencia de datos, servicios de plataforma y cargas auxiliares. Si la conectividad externa no escala al mismo ritmo, el sistema puede perder eficiencia aunque tenga más núcleos.

Por eso PCIe 6.0 no debe verse como un simple extra de especificación. En una plataforma como Diamond Rapids, la E/S de nueva generación puede ser tan importante como el salto de núcleos, sobre todo en entornos donde la CPU actúa como punto de coordinación entre muchos componentes de alto ancho de banda.

Intel Diamond Rapids Xeon 7 llega a Computex 2026 con 18A-P, hasta 192 P-cores y PCIe 6.0

Coral Rapids recuperaría SMT y podría acelerarse por la IA agentic

Después de Diamond Rapids llegará Coral Rapids, una generación que volvería a traer P-cores con SMT. La hoja de ruta apunta a 2028, aunque los comentarios recientes de Intel sugieren que la demanda ligada a cargas de IA agentic podría acelerar algunos planes.

Ese contexto importa porque el mercado de CPU para servidores está cambiando rápido. Los aceleradores dominan la conversación de IA, pero la CPU sigue siendo esencial para orquestación, preprocesado, memoria, redes, inferencia auxiliar y cargas cloud tradicionales. En ese escenario, Xeon necesita ser algo más que una CPU de propósito general.

Intel necesita recuperar tracción no solo en rendimiento bruto, sino también en integración con GPUs, ancho de banda, plataformas multisocket y despliegues de IA a gran escala. Diamond Rapids será la primera parte de ese intento; Coral Rapids debería completar el giro con SMT y una evolución más directa del enfoque de núcleos P.

Diamond Rapids será una prueba real para la recuperación de Xeon

La lectura final de Computex 2026 es que Diamond Rapids Xeon 7 llega como una prueba crítica para Intel. La compañía quiere demostrar que 18A-P puede sostener productos de servidor de gran escala, que su diseño por tiles puede competir con AMD y que Xeon sigue teniendo sitio en centros de datos dominados por IA, aceleradores y plataformas cada vez más heterogéneas.

Sobre el papel, los ingredientes son fuertes: hasta 192 P-cores Panther Cove-X, memoria de 16 canales, PCIe 6.0, plataforma multisocket y una arquitectura más modular. Pero el examen real estará en rendimiento por vatio, disponibilidad, coste, ecosistema OEM y capacidad de competir frente a EPYC Venice y las nuevas plataformas CPU de NVIDIA.

Si Intel ejecuta bien, Diamond Rapids puede marcar un punto de inflexión para Xeon. Si no, el mercado seguirá desplazándose hacia rivales que ya llegan con más núcleos, más aceleración integrada o mayor tracción en centros de datos de IA. En esta generación, la hoja de ruta no bastará: Intel necesita demostrar ejecución real en silicio, plataforma y suministro.

Vía: Wccftech

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