La carrera global por la inteligencia artificial continúa intensificándose, y las restricciones tecnológicas impuestas por Estados Unidos siguen generando nuevas estrategias dentro del sector. Según diversos informes, ByteDance, una de las compañías chinas más activas en el desarrollo de modelos de IA a gran escala, habría logrado acceder a las nuevas GPU NVIDIA Blackwell B200 mediante acuerdos con un proveedor cloud situado en Malasia.
Este tipo de operaciones refleja cómo algunas empresas tecnológicas chinas están buscando alternativas indirectas para utilizar hardware avanzado de IA, evitando así las limitaciones derivadas de los controles de exportación estadounidenses que afectan a chips de alto rendimiento destinados a centros de datos.
El papel de Malasia en el acceso a hardware de IA
Según la información publicada, ByteDance estaría utilizando infraestructura del proveedor cloud Aolani, una empresa con sede en Malasia que figura como cliente de nivel prioritario de NVIDIA. Este estatus dentro de la cadena de suministro implica que la compañía dispone de acceso preferente a hardware para centros de datos, incluyendo las nuevas GPU Blackwell B200 destinadas a cargas de trabajo de inteligencia artificial.
En este escenario, ByteDance no adquiriría directamente las GPU, sino que alquilaría capacidad de computación en centros de datos gestionados por socios externos. Este modelo permite ejecutar entrenamiento de modelos de IA, inferencia o procesamiento masivo de datos, sin que el hardware tenga que ser enviado físicamente a territorio chino.
Este tipo de acuerdos con proveedores cloud ubicados fuera de China se ha convertido en una práctica cada vez más habitual entre los grandes grupos tecnológicos del país.
Estrategias para sortear las restricciones tecnológicas
Tras la introducción de controles de exportación más estrictos por parte de Estados Unidos, muchas empresas chinas han tenido dificultades para adquirir directamente GPU avanzadas para centros de datos, como las series NVIDIA H100, H200 o las nuevas Blackwell.
Ante este escenario, algunas compañías han recurrido a distintas estrategias para mantener el acceso a capacidad de cálculo para inteligencia artificial, entre ellas el alquiler de recursos de computación en centros de datos extranjeros o la colaboración con socios tecnológicos en terceros países.
Según los informes, empresas como ByteDance o Tencent habrían invertido en infraestructura cloud fuera de China, especialmente en regiones del Sudeste Asiático, incluyendo países como Singapur, Tailandia o Filipinas, donde estas restricciones no se aplican de la misma manera.
Este modelo permite a las compañías continuar desarrollando modelos de IA de gran tamaño, aunque el acceso a hardware se realice de forma indirecta mediante servicios de computación remota.
La respuesta de NVIDIA y el impacto en el mercado de IA
En respuesta a estas informaciones, NVIDIA ha señalado que sus socios cloud deben pasar por procesos de validación y cumplimiento normativo antes de poder adquirir o utilizar hardware del fabricante, ya sea de forma directa o a través de fabricantes OEMs de PC.
La compañía también recordó que las normativas de exportación permiten operar centros de datos fuera de los países sujetos a restricciones, lo que abre la puerta a que proveedores cloud internacionales ofrezcan servicios basados en GPU avanzadas de IA.
Mientras tanto, el auge del alquiler de potencia de cálculo para IA está generando un nuevo ecosistema de intermediarios que gestionan infraestructura de centros de datos y acceso a GPU de alto rendimiento. Este modelo está transformando la forma en que empresas tecnológicas acceden a hardware especializado para inteligencia artificial, y plantea nuevas preguntas sobre el impacto real de las restricciones tecnológicas en la carrera global por la IA.
Vía: Wccftech










