Los coches eléctricos podrían encarecerse por la subida de memoria, chips y litio

Los coches eléctricos podrían encarecerse por la subida de memoria, chips y litio

El coste de fabricar coches eléctricos continúa aumentando debido al encarecimiento de varios componentes clave dentro de la cadena de suministro tecnológica. Según el presidente de NIO, el coste de producción de un vehículo eléctrico se ha incrementado en torno a 1.400$ (~1.216€) por unidad, impulsado principalmente por el aumento del precio de memoria, chips de procesamiento y materias primas utilizadas en baterías.

Este fenómeno está estrechamente ligado al crecimiento de la infraestructura tecnológica dedicada a IA, que está absorbiendo enormes volúmenes de memoria y semiconductores. La expansión de centros de datos para entrenamiento e inferencia de modelos está tensando la cadena de suministro de componentes electrónicos, generando efectos indirectos en sectores industriales como la automoción.

Los centros de datos de IA disparan el precio de memoria y chips

La expansión acelerada de centros de datos de IA está incrementando el consumo global de memoria y chips de procesamiento, componentes fundamentales tanto en servidores como en sistemas electrónicos de vehículos modernos. En los últimos meses, el precio de la memoria y otros semiconductores se ha duplicado en determinados segmentos, convirtiéndose en uno de los factores que más presionan el coste de producción en el sector automotriz.

A este aumento tecnológico se suma la subida de materias primas utilizadas en baterías, especialmente el carbonato de litio de grado batería, cuyo precio lleva varios meses al alza. Metales como cobre y aluminio, esenciales en la estructura del vehículo y en los sistemas eléctricos, también se están encareciendo debido a tensiones geopolíticas y a la creciente demanda global de materiales energéticos.

Los fabricantes podrían verse obligados a subir precios

Para fabricantes como Tesla o NIO, el encarecimiento de baterías, chips y materiales estructurales podría terminar trasladándose al precio final de los vehículos si los costes continúan aumentando. En especial, el incremento del precio de memoria y procesadores comienza a tener un peso comparable al de las baterías dentro del coste total de fabricación.

El mercado de coches eléctricos usados gana protagonismo

Mientras los costes de producción aumentan, el mercado de coches eléctricos de segunda mano comienza a expandirse con rapidez, especialmente en Estados Unidos. Solo en 2026 se espera que alrededor de 300.000 vehículos eléctricos finalicen sus contratos de leasing de tres años y regresen al mercado, incrementando significativamente la oferta disponible.

Al mismo tiempo, el precio medio de los vehículos nuevos en Estados Unidos ya supera los 55.000$ (~47.774€). En este contexto, muchos compradores podrían optar por adquirir un vehículo eléctrico usado en lugar de uno nuevo, especialmente cuando modelos populares como el Tesla Model Y presentan una depreciación cercana al 47% tras tres años de uso.

Baterías más fiables impulsan el mercado de segunda mano

La mejora en la durabilidad de las baterías también está reforzando el atractivo del mercado de segunda mano. Los avances en química de baterías y gestión térmica han incrementado la confianza de los consumidores en la longevidad de estos sistemas.

Algunas marcas incluso ofrecen ampliaciones de garantía. Tesla, por ejemplo, permite extender la garantía de batería hasta 10 años en determinados modelos mediante un coste adicional, algo que podría consolidar el crecimiento del mercado de coches eléctricos usados si el precio de los vehículos nuevos continúa aumentando.

Vía: NotebookCheck

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