RTX 5090 modificada hasta 1.000W termina con conectores derretidos

RTX 5090 modificada hasta 1.000W termina con conectores derretidos

Un nuevo caso dentro del mundo del overclocking extremo ha vuelto a poner el foco en los límites reales del hardware actual después de que una ASUS ROG Astral GeForce RTX 5090 sufriera daños graves en su sistema de alimentación tras eliminar las restricciones energéticas originales. El incidente, compartido por el usuario Vinz en un foro especializado, muestra cómo la combinación de firmware no nativo y modificaciones físicas del circuito de potencia puede superar rápidamente las tolerancias eléctricas del conjunto.

El objetivo del experimento era desbloquear el máximo rendimiento posible elevando el límite energético hasta 1.000W de consumo, una cifra muy superior a los perfiles habituales incluso dentro del segmento enthusiast. El resultado fue la aparición de fallos térmicos severos en conectores y cableado, confirmando que el punto crítico en escenarios extremos suele encontrarse en la cadena de suministro eléctrico y no necesariamente en el silicio de GPU.

BIOS de 1.000W diseñada para otro PCB y desajuste eléctrico

RTX 5090 modificada hasta 1.000W termina con conectores derretidos

Según el reporte, la tarjeta fue flasheada con una BIOS procedente de la MSI GeForce RTX 5090 Lightning Z, un modelo diseñado específicamente para overclocking extremo y equipado con doble entrada de alimentación 12V-2×6, capaz de distribuir corrientes elevadas entre múltiples rutas eléctricas.

El problema aparece cuando un firmware optimizado para un PCB con diseño VRM distinto se aplica sobre otra tarjeta personalizada. Aunque el chip gráfico puede funcionar bajo cargas energéticas superiores, elementos como la topología del VRM, la calidad del cableado y la resistencia térmica de los conectores no se adaptan automáticamente al nuevo límite energético.

Este desajuste provoca una situación crítica donde el firmware permite niveles de potencia que la infraestructura física no puede sostener de forma continuada, generando acumulación progresiva de calor en puntos de contacto eléctricos.

El shunt mod elimina protecciones y permite consumo real mucho mayor

Además del cambio de BIOS, el usuario aplicó un shunt mod, una modificación que altera los resistores de medición de corriente utilizados por la GPU para controlar el consumo energético. Al manipular estas lecturas, la tarjeta interpreta que consume menos energía de la real, evitando la activación de los sistemas automáticos de limitación.

Esto permite alcanzar consumos muy superiores a los establecidos por el fabricante, pero también reduce la capacidad del sistema para reaccionar ante picos peligrosos de densidad de corriente o temperaturas fuera de rango.

Durante las pruebas, el equipo detectó una condición térmica anómala y emitió una advertencia de alta temperatura. Sin embargo, el test continuó ejecutándose pese al aviso, incrementando la carga térmica hasta provocar el fallo visible en la cadena de alimentación.

RTX 5090 modificada hasta 1.000W termina con conectores derretidos

El daño se concentró fuera de la GPU: cables y monitorización como punto débil

El sistema incluía un Thermal Grizzly WireView GPU Pro, un dispositivo de monitorización conectado en línea para medir el consumo bajo cargas extremas. Las imágenes publicadas muestran derretimiento severo en el conector externo del WireView y en el cable personalizado de 16 pines, llegando a dificultar su retirada tras la prueba.

De forma significativa, el usuario indica que el conector de alimentación de la RTX 5090 permaneció intacto, al igual que el lado de la fuente Corsair AX1600i, lo que sugiere que el fallo se concentró en el segmento intermedio del sistema eléctrico.

Este comportamiento refuerza una conclusión clave dentro del sector del hardware extremo: cuando se eliminan límites de firmware y sensores de seguridad, el componente más vulnerable pasa a ser la interfaz física del conector, donde pequeñas resistencias eléctricas pueden transformarse rápidamente en calor destructivo bajo cargas elevadas.

El incidente vuelve a demostrar que incrementar el límite energético mediante BIOS no aumenta la capacidad eléctrica real del hardware, y que combinar firmware extremo con modificaciones shunt puede llevar rápidamente a condiciones fuera de especificación, especialmente cuando se ignoran advertencias térmicas críticas.

Vía: Guru3D

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