NVIDIA prepara una inversión de 30.000 millones de dólares en OpenAI dentro de una ronda de 100.000 millones

NVIDIA prepara una inversión de 30.000 millones de dólares en OpenAI dentro de una ronda de 100.000 millones

NVIDIA está ultimando una inversión de 30.000 millones de dólares en OpenAI, dentro de una ronda de financiación que podría alcanzar los 100.000 millones. La cifra aclara la confusión generada meses atrás, cuando se habló de un compromiso de hasta 100.000 millones de dólares sin detallar que no se trataría de un desembolso único, sino de un proceso gradual vinculado a hitos estratégicos y a la evolución del mercado de IA generativa.

La operación sería la mayor inversión directa de NVIDIA hasta la fecha, superando anteriores movimientos como el acuerdo de 20.000 millones de dólares con Groq o la participación valorada en 5.000 millones de dólares en Intel. Más allá del capital, el mensaje es claro: la compañía quiere consolidar su posición en el núcleo del sector de IA.

De los 100.000 millones iniciales a un compromiso real de 30.000 millones de dólares

El mercado interpretó inicialmente que NVIDIA aportaría la totalidad de los 100.000 millones de dólares, pero los comentarios posteriores de Jensen Huang dejaron claro que el compromiso sería progresivo. Según informaciones recientes, la cifra que se está cerrando ronda los 30.000 millones de dólares, lo que representa aproximadamente un tercio del total de la ronda.

Este matiz es relevante porque cambia la lectura estratégica. No se trata de una absorción financiera inmediata, sino de una participación significativa en la estructura de capital de OpenAI, manteniendo margen de maniobra ante cambios regulatorios, competencia emergente y evolución tecnológica.

Competencia por computación y dependencia de infraestructura

La relación entre ambas compañías no se limita al capital. OpenAI está llamada a convertirse en uno de los primeros clientes de la arquitectura Vera Rubin, y se espera que adquiera hasta 10 GW de capacidad de cómputo basada en silicio de GPU de NVIDIA en los próximos años. Este dato convierte la inversión en una jugada doble: financiera y de aseguramiento de demanda.

Sin embargo, también han surgido tensiones. Diversos informes apuntan a que OpenAI habría explorado alternativas como Groq o Cerebras, atraída por arquitecturas centradas en SRAM y menores latencias. Aunque la competencia es habitual en el sector, para NVIDIA perder protagonismo en uno de sus socios clave sería un riesgo estratégico.

Lectura estratégica: inversión defensiva y control del ecosistema

Desde una perspectiva analítica, esta inversión no solo busca retorno financiero. Refuerza el control de NVIDIA sobre el ecosistema de infraestructura de IA, asegurando que uno de los laboratorios más influyentes del mundo mantenga su dependencia tecnológica del stack completo de hardware y software CUDA.

Además, la operación evidencia que la carrera actual no es solo por participación accionarial, sino por asegurar capacidad de cómputo a largo plazo. En un contexto donde la disponibilidad de aceleradores y memoria de alto ancho de banda sigue siendo crítica, vincular financiación y suministro es una jugada de integración vertical indirecta.

Si se confirma el cierre por 30.000 millones$, estaríamos ante la mayor alianza estratégica en el sector de IA hasta la fecha, con implicaciones directas en el equilibrio competitivo entre fabricantes de silicio de GPU, startups especializadas y grandes laboratorios de modelos fundacionales.

Vía: Wccftech

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