El sector del hardware atraviesa un momento delicado marcado por la escasez de memoria y el incremento sostenido del precio de la RAM, una combinación que ya está impactando de forma directa en el coste de fabricación de numerosos dispositivos. En este contexto, la posibilidad de que consolas populares ajusten su precio parece cada vez menos una cuestión de “si” y más de “cuándo”. Sin embargo, Nintendo mantiene por ahora una postura prudente respecto al precio de Nintendo Switch 2.
Desde la compañía japonesa reconocen que la situación es compleja, pero insisten en que no se ha tomado ninguna decisión sobre una subida de precio, y que el escenario actual exige observación y cautela, más que movimientos precipitados.
Furukawa pide cautela ante un posible fenómeno temporal
El presidente de Nintendo, Shuntaro Furukawa, ya se había pronunciado en el pasado cuando los aranceles internacionales amenazaban con encarecer el precio de la consola. En aquel momento dejó claro que una subida era posible, pero siempre planteada como un aviso preventivo, no como una medida inminente.
Ahora, ante el aumento de los costes de la memoria y la escasez de RAM, Furukawa adopta un enfoque muy similar. El pasado mes señaló que la compañía “debe seguir de cerca la situación”, evitando confirmar cualquier cambio de precio y transmitiendo que, por ahora, los jugadores pueden esperar que la consola mantenga su precio actual.
El precio dependerá de múltiples factores, no solo del margen
Durante la sección de preguntas y respuestas del último informe financiero de Nintendo, Furukawa volvió a incidir en esta idea y añadió que no quiere verse “excesivamente influenciado” por lo que podría ser solo una fase temporal dentro del sector tecnológico.
En sus propias palabras, traducidas automáticamente, el directivo explicó que “los cambios de precio se determinarán de forma integral, teniendo en cuenta no solo la rentabilidad, sino también la adopción de la plataforma, las tendencias de ventas y las condiciones del mercado”. Este planteamiento deja claro que Nintendo no tomará decisiones basadas únicamente en el coste de los componentes, sino en una visión global del negocio.
Un lanzamiento muy sólido que da margen de maniobra
Uno de los factores clave que juegan a favor de Nintendo es el excelente arranque comercial de Switch 2. La consola logró vender 17,37 millones de unidades en 2025, una cifra que confirma un primer año de lanzamiento muy fuerte para el sistema híbrido.
Este ritmo de ventas permite a la compañía compensar parte del aumento de los costes de fabricación a través de los ingresos por software, un modelo que Nintendo ha explotado con éxito históricamente. Mientras la base de usuarios siga creciendo a buen ritmo, la presión para ajustar el precio del hardware se reduce considerablemente.
El riesgo existe, pero no es inmediato
Eso sí, el escenario no está exento de riesgos. Si el coste de la memoria sigue aumentando hasta un punto en el que las ventas de software ya no puedan absorber la pérdida de margen, Nintendo podría verse obligada a replantear su estrategia y trasladar parte del incremento al precio final de la consola.
Por ahora, todo apunta a que Switch 2 mantendrá su precio, al menos mientras el encarecimiento de la memoria no se consolide como un problema estructural a largo plazo. Nintendo parece dispuesta a aguantar el impacto mientras el mercado lo permita, priorizando la adopción de la plataforma frente a una reacción inmediata.
Vía: Wccftech










