Tras los primeros indicios conocidos en las últimas semanas sobre los planes de NVIDIA para entrar de lleno en el mercado de los AI PC, la compañía ha confirmado ahora de forma oficial el desarrollo de los chips ARM N1 y N1X. La validación ha llegado directamente de boca de su CEO, Jensen Huang, durante su reciente visita a Taiwán.
El directivo reiteró que estos nuevos SoC se están co-desarrollando junto a MediaTek, y que su lanzamiento está previsto para la segunda mitad de 2026, reforzando la estrategia de NVIDIA para competir en portátiles y sistemas compactos con Windows on ARM y aceleración de IA local.
Un SoC ARM de NVIDIA pensado para eficiencia y edge AI
Los N1 y N1X se posicionan como procesadores ARM de bajo consumo, diseñados específicamente para escenarios donde la eficiencia energética es prioritaria. Según explicó Jensen Huang a medios taiwaneses, el objetivo es ofrecer bajo consumo con un nivel de rendimiento elevado, especialmente en cargas de trabajo de IA en el edge.
A nivel conceptual, estos chips seguirán una filosofía cercana a la del GB10 Superchip, aunque con configuraciones más contenidas en número de núcleos y recursos, con el fin de mantener TDP adecuados para dispositivos de consumo como portátiles ultraligeros, mini PCs y equipos compactos.
Todo apunta a que la plataforma estará fabricada en el nodo de 3 nm de TSMC y contará con soporte nativo para Windows on ARM, un elemento clave para su adopción por parte de los OEMs.
Ajustes y retrasos respecto a los planes iniciales
Aunque los rumores sobre los N1 y N1X llevan circulando desde hace meses, diversas filtraciones apuntaban a que NVIDIA no quedó satisfecha con las primeras revisiones internas de estos SoC. Este factor habría motivado el retraso del lanzamiento hasta 2026, una decisión que ahora encaja con las declaraciones oficiales del propio Jensen Huang.
Lejos de interpretarse como un problema, este ajuste sugiere que NVIDIA está afinando el producto antes de su llegada al mercado, especialmente en un contexto donde la competencia en el ecosistema ARM para PC se ha intensificado.
GPU integrada y herencia del ecosistema RTX
En el apartado gráfico, se espera que los N1 y N1X integren una GPU basada en arquitectura RTX, posiblemente en forma de chiplet, siguiendo una línea similar a la que NVIDIA explora también en plataformas x86.
Este enfoque permitiría a la compañía llevar su ecosistema gráfico y de IA al entorno ARM, probando nuevas configuraciones antes de una adopción más amplia, y garantizando coherencia entre soluciones profesionales y de consumo.
El segmento portátil y compacto, en el centro de la estrategia
El auge de la IA local, el crecimiento de las aplicaciones de edge computing y la demanda de dispositivos compactos con aceleración dedicada están redefiniendo el mercado del PC. En este escenario, NVIDIA ve en los N1 y N1X una oportunidad clara para capitalizar el interés por los AI PC y ampliar su presencia más allá de las GPU tradicionales.
El contexto competitivo también juega a su favor. Tras la recepción desigual de algunas propuestas recientes en x86, el mercado de portátiles ARM y sistemas compactos se perfila como uno de los focos principales de innovación en los próximos años.
NVIDIA refuerza su apuesta por un ecosistema unificado
Más allá del lanzamiento de un nuevo chip, los N1 y N1X representan un paso estratégico para NVIDIA en su objetivo de unificar su ecosistema de IA, conectando soluciones empresariales, edge y consumo bajo una misma arquitectura.
Si los plazos se cumplen, 2026 marcará la entrada definitiva de NVIDIA en el mercado de AI PC con SoC propios, desarrollados junto a MediaTek y fabricados en uno de los nodos más avanzados disponibles.
Vía: NotebookCheck











