La compañía Intel ha confirmado la incorporación de Eric Demers, uno de los arquitectos de GPU más experimentados del sector, con una trayectoria destacada en AMD y Qualcomm. El propio Demers ha hecho público su fichaje a través de LinkedIn, marcando un movimiento significativo dentro de la estrategia de gráficos y aceleración de la firma estadounidense.
La llegada de Demers se produce en un momento clave para Intel, que está reforzando su apuesta por el sector de GPU, tanto en el ámbito de consumo como en centros de datos y aceleración para IA, bajo el liderazgo de su actual director ejecutivo, Lip-Bu Tan.
Un perfil con peso en la historia moderna de las GPU
Eric Demers cuenta con una trayectoria de varias décadas en el diseño de arquitecturas gráficas. Antes de su paso por Qualcomm, trabajó en compañías históricas como SGI y ArtX, y posteriormente desarrolló una carrera de casi diez años en AMD, donde ocupó cargos clave como responsable de diseño, director del equipo de arquitectura y arquitecto sénior.
En su etapa en Qualcomm, Demers desempeñó un papel central durante cerca de nueve años, alcanzando el cargo de vicepresidente sénior de ingeniería. Allí lideró el desarrollo del hardware gráfico Adreno, una de las arquitecturas de GPU móviles más influyentes del mercado, presente en millones de dispositivos basados en Snapdragon.
Este bagaje convierte su fichaje en una señal clara de que Intel quiere reforzar su capacidad interna de diseño gráfico con perfiles que ya han demostrado su valía en arquitecturas de alto volumen y eficiencia energética.
Una incorporación alineada con la nueva etapa de Intel
En su comunicación pública, Demers reconoce haber mantenido conversaciones con Lip-Bu Tan durante los últimos meses y destaca la visión estratégica que el directivo está impulsando en Intel. Aunque no se ha detallado oficialmente qué responsabilidades asumirá, su perfil apunta a un papel relevante dentro del desarrollo de GPU avanzadas más allá del mercado de consumo.
Intel ya ha presentado su arquitectura Xe3, que ha ganado visibilidad recientemente, pero el verdadero reto de la compañía se sitúa en el segmento profesional, donde prepara soluciones orientadas a IA y computación de alto rendimiento. Proyectos como Crescent Island, basado en Xe3p, y Jaguar Shores forman parte de esa hoja de ruta que busca consolidar a Intel como un actor sólido en gráficos de alto nivel.
El reto de recuperar credibilidad en IA y centros de datos
El fichaje de Demers también llega tras varios intentos fallidos de Intel en el ámbito de GPU para centros de datos. Iniciativas ambiciosas como Ponte Vecchio se vieron lastradas por problemas de fabricación, complejidad de encapsulado y retrasos acumulados, afectando a proyectos clave como el superordenador Aurora.
Por su parte, las aceleradoras Gaudi no lograron alcanzar objetivos de ingresos relevantes, quedándose muy por debajo de las expectativas iniciales. Este contexto explica por qué Intel necesita talento con experiencia real en arquitecturas gráficas competitivas, capaces de traducir ambición técnica en productos viables.
La incorporación de Eric Demers refuerza la idea de que Intel está dispuesta a ir en serio en el sector de GPU, un movimiento que, de consolidarse, podría tener un impacto notable en el equilibrio del mercado gráfico y en la competencia frente a NVIDIA y AMD durante los próximos años.
Vía: Wccftech



















