El sector del hardware vuelve a dejar una de esas historias que combinan ingeniería creativa y resultados inesperados. Una tarjeta de expansión basada en los chipsets AMD Promontory 21, utilizados en plataformas X670E y X870E, ha terminado instalada en placas base Intel, provocando un comportamiento tan llamativo como confuso a nivel de software.
La idea detrás de esta tarjeta es relativamente sencilla: aprovechar uno de los chips FCH que AMD emplea en sus plataformas de gama alta para añadir líneas PCI-Express y puertos SATA a placas que, de origen, cuentan con una conectividad más limitada. El resultado es funcional… aunque no exactamente como estaba previsto.
Así funcionan los chipsets X670E y X870E de AMD
Las plataformas X670E y X870E de AMD se construyen uniendo dos chips Promontory 21 en paralelo. Cada uno de estos chips recibe una conexión PCI-Express 4.0 x4 y ofrece ocho líneas PCIe 4.0 junto a cuatro puertos SATA de 6 Gb/s, que pueden reconfigurarse como cuatro líneas PCIe Gen 3 adicionales.
Al trabajar de forma conjunta, el conjunto del chipset proporciona 12 líneas PCIe 4.0 y hasta ocho puertos SATA de 6 Gb/s en la plataforma. Esta arquitectura ha permitido a AMD ofrecer una conectividad muy amplia en placas base de gama alta, especialmente orientadas a almacenamiento NVMe y sistemas avanzados.
Una tarjeta de expansión con ADN de chipset AMD
A partir de esta base técnica, una compañía decidió llevar el concepto un paso más allá y montar uno de estos chips Promontory 21 en una tarjeta de expansión. El objetivo es claro: permitir que plataformas con un solo FCH, como B650, B850 o incluso X870, puedan añadir más líneas PCIe, principalmente para ranuras M.2 adicionales y puertos SATA extra.
La tarjeta en cuestión incorpora cuatro ranuras M.2, distribuidas en dos por cada cara, además de cuatro puertos SATA de 6 Gb/s. Al menos dos de las ranuras M.2 funcionan a PCIe 4.0 x4, mientras que las restantes podrían operar como PCIe Gen 3 x4 o incluso como M.2 SATA, dependiendo de si los puertos SATA están en uso.
El experimento en placas Intel y la confusión resultante
Lo realmente llamativo llegó cuando entusiastas del PC en China decidieron instalar esta tarjeta en una placa base Intel. A nivel funcional, la tarjeta parece operar con normalidad, pero las herramientas de diagnóstico no saben muy bien cómo interpretar lo que está ocurriendo.
Utilidades como AIDA64 identifican los Promontory 21 como si fueran el chipset principal de la plataforma, lo que da lugar a una situación tan absurda como visualmente divertida: un procesador Intel funcionando, aparentemente, sobre una placa base con chipset AMD.
Este comportamiento no implica que la placa Intel “se convierta” realmente en una plataforma AMD, pero sí pone de manifiesto cómo el sistema detecta el FCH como un componente clave de la plataforma, independientemente del fabricante del CPU.
Un producto curioso… y difícil de conseguir
Por ahora, no hay información clara sobre cómo adquirir esta tarjeta, ni sobre su disponibilidad comercial fuera de círculos muy concretos. Todo apunta a que se trata de un producto extremadamente de nicho, pensado para entusiastas avanzados o experimentos técnicos más que para el mercado general.
Aun así, el caso ilustra hasta qué punto la arquitectura de chipsets modernos permite combinaciones inesperadas. También demuestra que, en el mundo del hardware, las fronteras entre plataformas pueden ser más difusas de lo que parece, al menos cuando se observan desde el punto de vista del software y la detección del sistema.
Vía: TechPowerUp




















