AMD empieza a mostrar el verdadero potencial de Strix Halo apenas una semana después de su presentación en el CES. El Ryzen AI MAX+ 392, una de las nuevas variantes orientadas a configuraciones más accesibles, ha aparecido ya en benchmarks, confirmando que AMD no solo busca democratizar la iGPU Radeon 8060S, sino también ofrecer un rendimiento CPU muy sólido en portátiles gaming y sistemas compactos.
Este modelo forma parte de la ampliación de la familia Ryzen AI MAX+, pensada para cubrir un espectro más amplio de precios sin renunciar a la arquitectura Zen 5, a la IA integrada ni a la GPU más potente del catálogo Strix Halo. La estrategia apunta claramente al segmento mainstream, donde el equilibrio entre coste, rendimiento y eficiencia resulta clave.
Especificaciones del Ryzen AI MAX+ 392 y enfoque Strix Halo
El Ryzen AI MAX+ 392 integra 12 núcleos y 24 hilos basados en Zen 5, con una frecuencia boost de hasta 5,0 GHz, acompañados de una NPU XDNA 2 capaz de alcanzar 50 TOPs. A nivel gráfico, el salto es especialmente relevante, ya que este modelo incorpora la Radeon 8060S con 40 Compute Units, la configuración completa de la iGPU, frente a los 32 CU presentes en variantes como la Radeon 8050S.
Otro punto diferencial es el soporte para memoria LPDDR5X de hasta 8.533 MT/s, lo que mejora de forma directa el rendimiento gráfico y reduce uno de los cuellos de botella tradicionales de las iGPU potentes. La plataforma mantiene además compatibilidad con hasta 128 GB de memoria unificada, 60 TFLOPs FP16 y un rango de TDP configurable entre 45W y 120W, lo que da margen a los OEMs para ajustar el comportamiento según el diseño térmico.
Primeros benchmarks: Zen 5 móvil pisa terreno de escritorio
Las primeras pruebas se han realizado en un ASUS TUF Gaming A14 (TX Air FA401EA), equipado con 64 GB de LPDDR5X a 8.000 MT/s. En Geekbench 6, el Ryzen AI MAX+ 392 ha registrado 2.917 puntos en single-core y 18.071 puntos en multi-core, cifras que lo sitúan sorprendentemente cerca de CPUs de escritorio de generaciones recientes.
Para ponerlo en contexto, un Ryzen 9 7900X alcanza alrededor de 17.740 puntos en multi-core, mientras que un Ryzen 9 9800X3D ronda los 18.347 puntos. Incluso el Ryzen 9 9900X, con 12 núcleos Zen 5 de sobremesa, se queda en 19.787 puntos. Teniendo en cuenta las limitaciones térmicas de un SoC móvil, el resultado del 392 es especialmente significativo.
Radeon 8060S: clave para gaming más accesible
Más allá del rendimiento CPU, el gran movimiento estratégico de AMD está en llevar la Radeon 8060S completa a modelos más asequibles. Esto abre la puerta a portátiles gaming más económicos, dispositivos compactos e incluso handhelds, capaces de ofrecer una experiencia gráfica muy superior a la habitual en soluciones integradas.
La combinación de Zen 5, RDNA 3.5, memoria LPDDR5X rápida y un TDP flexible permite a los fabricantes ajustar productos tanto para gaming ligero como para cargas más exigentes, sin depender necesariamente de una tarjeta gráfica dedicada en todos los casos.
Una gama Strix Halo cada vez más amplia
El Ryzen AI MAX+ 392 se sitúa estratégicamente por debajo del Ryzen AI MAX+ 395, pero con un recorte muy contenido en CPU y sin sacrificar GPU. Junto a modelos como el MAX+ 388, AMD construye una familia Ryzen AI MAX 300 pensada para cubrir desde configuraciones premium hasta propuestas segmento generalista, todas con un fuerte enfoque en IA local y gráficos integrados avanzados.
Según las previsiones, los primeros equipos comerciales con estas variantes deberían llegar al mercado durante la primera mitad del año, marcando un punto de inflexión en el equilibrio entre rendimiento y precio dentro del gaming portátil y los sistemas Strix Halo.
Vía: Wccftech



















