Dell ha sido una de las pocas grandes compañías del sector PC que, en pleno CES 2026, ha optado por un discurso claramente distinto al del resto de fabricantes. Mientras buena parte de la industria ha inundado sus presentaciones con mensajes centrados en IA, la firma estadounidense ha reconocido públicamente que este enfoque no está funcionando entre los consumidores y que su estrategia de marketing necesita un ajuste.
Durante el evento, Dell evitó etiquetar todos sus productos como “AI” de forma sistemática, algo especialmente visible en anuncios como la nueva gama Alienware 2026 o el esperado Area-51 de sobremesa, donde el foco se mantuvo en gaming, productividad y experiencia real de uso, no en promesas abstractas ligadas a la inteligencia artificial.
“Los usuarios no compran por la IA”
En una entrevista concedida a PC Gamer, el responsable de producto de Dell, Kevin Terwilliger, puso palabras a una sensación cada vez más extendida en el sector. Según explicó, el marketing de IA se ha vuelto demasiado ruidoso, hasta el punto de generar confusión en lugar de valor.
En palabras del directivo, “los consumidores no están tomando decisiones de compra basadas en la IA”, y en muchos casos este enfoque incluso dificulta que entiendan qué aporta realmente un producto. Dell reconoce así que el mensaje dominante de los últimos años ha perdido eficacia, especialmente en el mercado de consumo.
Un cambio de tono respecto al discurso del AI PC
Este giro supone un contraste claro con la narrativa del AI PC que dominó el mercado el año pasado. En la sesión previa al CES, el vicepresidente y COO de Dell, Jeff Clarke, fue aún más directo al calificar la demanda de IA como una “promesa no cumplida” desde el punto de vista del usuario final.
Durante el último año, la IA ha sido promocionada de forma agresiva en prácticamente todo tipo de dispositivos, independientemente de si aportaba beneficios tangibles. Este exceso de mensajes ha terminado por desgastar al consumidor, especialmente cuando muchas de esas funciones no se traducen en mejoras claras en el día a día.
IA presente, pero sin protagonismo forzado
Dell no renuncia a la IA a nivel técnico. De hecho, todos los nuevos equipos anunciados integran NPU y están preparados para ejecutar cargas de trabajo relacionadas con inferencia local y funciones avanzadas. La diferencia está en el enfoque: la compañía ya no quiere que la IA sea el argumento principal de venta.
El mensaje ahora gira en torno a resultados concretos, como rendimiento en juegos, autonomía, eficiencia o productividad, dejando la IA como una capacidad de fondo, no como el eje central del discurso comercial.
Un mensaje que conecta con gamers y usuarios avanzados
Este replanteamiento resulta especialmente relevante para el público gaming, uno de los más saturados por el uso indiscriminado del término IA en GPUs, CPUs y periféricos. Muchos jugadores perciben estas menciones como marketing vacío, sin impacto real en la experiencia.
Dell parece haber entendido que, al menos en este segmento, lo que importa sigue siendo el rendimiento tangible, la estabilidad y la relación calidad-precio. Reducir el ruido alrededor de la IA podría ayudar a reconectar con usuarios cansados de ver la misma etiqueta repetida en cada producto nuevo.
Una reflexión que podría marcar tendencia
Aunque Dell no abandona la IA, su decisión de rebajar el marketing AI-first supone un gesto poco habitual en una industria que ha apostado de forma casi unánime por ese discurso. El reconocimiento de que la IA no vende por sí sola podría abrir la puerta a un enfoque más honesto y centrado en el uso real.
En un contexto donde el término se ha convertido en un comodín, el movimiento de Dell destaca por ir a contracorriente y por asumir que escuchar al usuario puede ser más efectivo que repetir una palabra de moda.
Vía: Wccftech


















