Xiaomi ha dado a conocer su nueva batería Dragonscale para vehículos eléctricos, desarrollada junto a CALB y Sunwoda, y la acompaña con una de las garantías más llamativas del sector. Si el paquete sufre una combustión espontánea provocada por un defecto de fabricación, la compañía promete entregar al propietario un SUV nuevo equivalente de la misma familia Skynomad.
La cobertura contempla incluso los incendios originados por una colisión. En estos casos no se sustituirá automáticamente el vehículo, pero Xiaomi asegura que cubrirá la diferencia entre la indemnización abonada por el seguro y el valor de mercado que tenía el coche antes del siniestro.
Un coche nuevo sin aplicar depreciación ni kilometraje
La condición más llamativa afecta a los casos en los que Dragonscale arda espontáneamente por un defecto atribuible a su fabricación. Xiaomi no plantea limitarse a reparar el paquete o instalar una batería nueva, sino sustituir directamente el SUV completo.
Además, la compañía asegura que no tendrá en cuenta la depreciación ni el kilometraje acumulado. Si se cumplen los requisitos de la garantía, el propietario recibiría otro vehículo nuevo del mismo modelo y acabado dentro de la gama Skynomad.
Cuando el origen sea externo, como un accidente que termine provocando un incendio, el procedimiento será diferente. Primero intervendrá la aseguradora y Xiaomi completará posteriormente la cantidad necesaria para cubrir la diferencia respecto al valor de mercado anterior a la pérdida.
La garantía vitalicia tiene condiciones importantes
La protección estará limitada a vehículos de uso privado que continúen en manos de su primer propietario. Quedan fuera, por tanto, coches adquiridos de segunda mano, unidades de alquiler y vehículos empleados profesionalmente en servicios de transporte.
También será necesario mantener una suscripción activa a los servicios conectados de Xiaomi. La exigencia está relacionada con el propio funcionamiento del sistema de supervisión de Dragonscale, cuyo BMS utiliza conectividad en la nube para analizar continuamente el estado de las celdas.
A ello se suma otro requisito: el mantenimiento deberá realizarse exclusivamente en centros autorizados por Xiaomi. La compañía podrá así conservar un historial completo de intervenciones y controlar que ningún trabajo externo haya afectado al sistema eléctrico o al paquete de baterías.
Estas condiciones reducen el alcance de la expresión «garantía de por vida», pero aun así la cobertura frente a una combustión espontánea resulta muy poco habitual, especialmente al ofrecer la sustitución del vehículo completo y no únicamente de la batería.
Dragonscale llega con una normativa china mucho más exigente
El lanzamiento se produce después de la entrada en vigor de la nueva norma china GB 38031-2025, conocida como la regulación de «sin fuego ni explosión». Desde julio, los fabricantes deben superar requisitos de seguridad más estrictos para las baterías destinadas a vehículos eléctricos.
Entre ellos figura que el paquete soporte durante dos horas una situación de fuga térmica sin incendiarse ni permitir que el humo alcance el habitáculo. La normativa anterior se centraba principalmente en proporcionar un aviso antes del incendio, por lo que el nuevo estándar eleva considerablemente el listón.
También se exigen pruebas de impacto en la parte inferior de la batería y mayor resistencia al deterioro provocado por ciclos repetidos de carga rápida. Son escenarios relevantes porque tanto los golpes contra la carretera como el envejecimiento de las celdas pueden aumentar el riesgo de daños internos.
Xiaomi sostiene que Dragonscale supera los mínimos establecidos por GB 38031-2025, aunque se trata de una afirmación de la propia compañía y será necesario conocer su comportamiento a largo plazo una vez los vehículos comiencen a acumular uso real.
Aislamiento en milisegundos y un BMS conectado a la nube
Entre las medidas de seguridad anunciadas figura un sistema capaz de aislar la alta tensión en cuestión de milisegundos cuando detecta una anomalía. El objetivo es impedir que un fallo localizado pueda propagarse rápidamente por el resto del paquete.
El BMS supervisa las celdas desde la nube con una frecuencia superior a la exigida por la normativa, según Xiaomi. De ahí que la marca obligue a mantener activos sus servicios conectados para conservar la garantía durante toda la vida del primer propietario.
Este planteamiento combina protecciones físicas, electrónica de control y análisis continuo mediante software. En lugar de limitar la seguridad a la estructura de la batería, Xiaomi pretende detectar previamente desviaciones de temperatura, voltaje u otros parámetros capaces de anticipar un fallo.
Debutará en los Skynomad N90 y N70 con hasta 76 kWh
La nueva batería se estrenará el 7 de septiembre junto a los Skynomad N90 y N70, dos modelos que podrán incorporar paquetes de hasta 76 kWh dentro de sus sistemas EREV.
Ese tamaño resulta especialmente elevado para un vehículo de autonomía extendida y permite recorrer una parte importante de los trayectos utilizando únicamente energía eléctrica antes de necesitar el motor de combustión como generador.
Por ahora, no está confirmado que Dragonscale vaya a utilizarse en los Xiaomi SU7 o YU7. Su expansión a otros modelos dependerá de los planes posteriores de la compañía y del papel que termine ocupando esta nueva arquitectura dentro de su gama de vehículos.
La seguridad de la batería se convierte en otro campo de batalla
Xiaomi no es la primera marca china que utiliza una garantía extraordinariamente amplia como argumento de seguridad. Chery ya ofrece mediante su Rhino Battery Safety Program cobertura vitalicia para batería, motor y unidad de control, junto con la sustitución del vehículo cuando una fuga térmica lo destruye.
Buick también ha aplicado una política parecida para el Electra E5, aunque su compromiso de entregar otro vehículo en caso de incendio queda limitado al primer año. La propuesta de Xiaomi destaca precisamente por mantener la cobertura mientras continúen cumpliéndose las condiciones establecidas para el primer propietario.
Con Dragonscale, autonomía, velocidad de carga y capacidad dejan de ser los únicos argumentos importantes alrededor de una batería. Los fabricantes chinos están empezando a competir también mediante garantías y sistemas de seguridad cada vez más agresivos, algo especialmente relevante cuando el paquete continúa siendo uno de los componentes más caros de un vehículo eléctrico.
Vía: NotebookCheck











