Wolfspeed ha alcanzado un hito industrial de primer nivel al producir con éxito una oblea monocristalina de carburo de silicio (SiC) de 300 mm (12 pulgadas). Este avance marca un punto de inflexión en el escalado manufacturero del SiC y establece una ruta clara hacia la producción a gran volumen, un aspecto crítico para la próxima generación de dispositivos de potencia y plataformas avanzadas.
El salto a 300 mm no es un simple ajuste incremental. Supone mejorar la economía por chip, aumentar el número de dispositivos por oblea y habilitar integración a escala de oblea, algo especialmente relevante en un contexto de creciente demanda de eficiencia energética y control térmico.
De la investigación al volumen industrial
Wolfspeed respalda este avance con una cartera de más de 2.300 patentes concedidas y en trámite, centradas en crecimiento cristalino, procesado del lingote y fabricación de obleas. La transición del SiC a obleas de 300 mm consolida una hoja de ruta industrial que busca trasladar esta tecnología desde producciones limitadas hacia líneas de alto volumen, manteniendo calidad cristalina, uniformidad y rendimientos estables.
Además, la compañía plantea una convergencia clave: unificar la fabricación de obleas de SiC para electrónica de potencia con los sustratos semi-aislantes de alta pureza empleados en sistemas ópticos y RF. Esta estrategia permite avanzar hacia integración a escala de oblea en dominios ópticos, fotónicos, térmicos y eléctricos, reduciendo interconexiones y pérdidas.
IA y centros de datos: el límite ya no es el transistor
Las cargas de trabajo de IA están llevando a los centros de datos a sus límites térmicos y energéticos. En este contexto, la oblea de SiC de 300 mm permite integrar entrega de potencia de alta tensión, gestión térmica avanzada e interconexiones activas directamente a nivel de oblea, ampliando el rendimiento del sistema más allá del escalado clásico de transistores.
En la práctica, esto se traduce en menores pérdidas eléctricas, mejor disipación del calor y mayor fiabilidad, factores clave para reducir el coste total de operación en infraestructuras de IA de gran escala.
AR/VR y óptica avanzada: un material multifunción
Los sistemas AR/VR de próxima generación requieren diseños compactos, alto brillo, amplios campos de visión y control térmico eficaz. El carburo de silicio aporta resistencia mecánica, alta conductividad térmica y control del índice de refracción, lo que lo convierte en un material idóneo para arquitecturas ópticas multifuncionales.
La adopción de obleas de 300 mm facilita además economías de escala, un paso imprescindible para trasladar estas tecnologías desde entornos profesionales a productos de consumo.
Electrificación y dispositivos de potencia
Más allá de la IA y la AR/VR, el paso a 300 mm es determinante para escalar la producción de dispositivos de potencia avanzados. El mayor diámetro de oblea mejora el rendimiento por ciclo, reduce costes y permite atender la creciente demanda en transmisión eléctrica de alta tensión, sistemas industriales y aplicaciones ligadas a la electrificación.
Desde el análisis de mercado, Yole Group subraya que la oblea de SiC de 300 mm no es solo un logro técnico, sino un habilitador estratégico que acelera la madurez industrial del carburo de silicio, ofreciendo mejor economía, mayores volúmenes y seguridad de suministro a largo plazo.
Un cambio de escala con impacto transversal
La primera oblea de carburo de silicio de 300 mm producida por Wolfspeed establece un nuevo estándar industrial. Si la compañía logra trasladar este hito a producción repetible y estable, el SiC entrará en una nueva fase de competitividad, con impacto directo en centros de datos, óptica avanzada, electrificación y sistemas de potencia de nueva generación.
Vía: TechPowerUp


















