Dell podría seguir beneficiándose del auge de los servidores de IA, pero UBS advierte de que la presión en DRAM, NAND y memoria para aceleradores puede complicar sus márgenes durante la segunda mitad de 2026 y el primer trimestre de 2027. El banco ha elevado su precio objetivo para la compañía de 243$ (~209€) a 440$ (~377€) tras sus últimos resultados.
La lectura de fondo no es solo que Dell venda más servidores. La clave está en que el crecimiento impulsado por IA llega justo cuando los costes de memoria se han convertido en uno de los principales riesgos para PCs, servidores y almacenamiento. En ese contexto, vender más hardware no garantiza automáticamente mejores márgenes si los componentes críticos siguen encareciéndose al mismo tiempo que sube la demanda.
Dell crece con fuerza gracias a los servidores de IA
Los resultados del primer trimestre fiscal de Dell reflejan el peso que ya tiene la IA en su negocio. La compañía registró 43.840 millones de dólares de ingresos, con un beneficio por acción de 4,86$ (~4,16€) y un beneficio neto de 3.440 millones de dólares, muy por encima de los 965 millones de dólares del año anterior.
El dato más llamativo está en los servidores de IA, cuyos ingresos crecieron un 757% interanual. Esa cifra explica por qué UBS ha revisado al alza sus estimaciones para los ejercicios fiscales 2027 y 2028, pero también deja una lectura más delicada: la exposición de Dell al hardware de IA aumenta justo cuando la memoria se encarece con más fuerza.
Ese equilibrio será clave en los próximos trimestres. Los servidores de IA necesitan grandes volúmenes de DRAM, NAND y memoria especializada, mientras la demanda de HBM para GPUs de IA mantiene la cadena de suministro muy tensionada. Si Dell no consigue trasladar los costes al cliente con rapidez, el crecimiento de ingresos puede convivir con presión sobre el margen bruto.
La subida de memoria empieza a golpear PCs y servidores
UBS señala que Dell ha gestionado bien hasta ahora los aumentos de precio en DRAM y NAND, pero espera un impacto más severo desde la segunda mitad de 2026 hasta el primer trimestre de 2027. Esa ventana es importante porque puede coincidir con más pedidos de servidores de IA y ciclos de renovación en PC, justo cuando la memoria sigue siendo difícil de asegurar.
El mercado de memoria se ha tensado por la fuerte demanda de HBM y DRAM para GPUs de IA, lo que ha empujado precios al alza en varias regiones. Algunos fabricantes de PC ya habrían afrontado subidas de hasta 110% en memoria durante el primer trimestre de 2026, un movimiento que reduce margen o fuerza subidas de precio en equipos finales.
La situación también ha provocado compras adelantadas. Según los datos citados, el miedo a nuevas subidas habría impulsado envíos de PC en 2026, una reacción lógica cuando los fabricantes intentan asegurar inventario antes de que la memoria vuelva a encarecerse. El riesgo es que la demanda real quede distorsionada por compras defensivas, no solo por consumo final.
UBS pone el foco en el margen, no solo en los ingresos
El informe de UBS se centra en los márgenes de Dell, no únicamente en el crecimiento de ingresos. El banco considera que una mezcla de negocio más orientada a servidores, junto a componentes más caros, puede afectar al múltiplo de beneficios de la compañía si el margen bruto se estrecha por el encarecimiento de memoria y almacenamiento.
La entidad no espera que una futura moderación en los precios de memoria provoque un deterioro prolongado adicional en márgenes de PC, servidores y almacenamiento. Aun así, el tramo más delicado parece estar todavía por delante: el coste de la memoria puede pesar más justo cuando Dell necesita escalar servidores de IA con componentes muy demandados.
Esta lectura tiene sentido porque los servidores de IA no son sistemas baratos ni sencillos de configurar. Además de GPU, CPU y red, dependen de memoria, almacenamiento y alimentación con alto nivel de integración. Si varias piezas suben al mismo tiempo, la capacidad de proteger margen depende de la velocidad con la que Dell pueda reajustar precios.
DRAM/NAND pricing pressure should pick-up the next 2-3 quarters
To date, $DELL supply chain has deftly managed the sharp increases in both DRAM and NAND and pressure across other components as well. However, the impact of the rising costs are expected to be more severe in the… https://t.co/84zWdyBlV4 pic.twitter.com/SlRKflbixN
— Sean (@sean_________) May 29, 2026
Dell ya está reajustando precios por la inflación de componentes
El director de operaciones de Dell, Jeff Clarke, reconoció que la compañía ha tenido que reajustar precios con rapidez por el encarecimiento de componentes como DRAM, NAND, CPUs, materias primas y combustible. La idea central es que Dell trabaja en un entorno inflacionario donde los costes de fabricación cambian a una velocidad poco habitual para el mercado de hardware.
Ese comentario resulta relevante porque confirma que el problema no se limita a una partida concreta. En hardware, una subida fuerte de memoria puede combinarse con CPUs más caras, logística presionada o materiales al alza. Cuando eso ocurre, el margen de maniobra para absorber costes sin tocar precios se reduce de forma clara.
Para el comprador final, esto puede traducirse en PCs, servidores y sistemas de almacenamiento más caros o con configuraciones ajustadas. Para Dell, el reto será mantener competitividad sin sacrificar rentabilidad. En un mercado tan agresivo como el de IA, ganar volumen no basta si cada unidad vendida arrastra costes más difíciles de controlar.
La IA impulsa a Dell, pero también encarece su base de hardware
La paradoja es evidente: la misma IA que dispara la demanda de servidores también está tensionando la memoria que esos sistemas necesitan. Dell se beneficia del ciclo inversor en centros de datos, pero queda expuesta a un mercado donde HBM, DRAM y NAND se han convertido en recursos estratégicos, no simples componentes de acompañamiento.
Si los precios de memoria siguen altos hasta 2027, el impacto podría notarse tanto en servidores como en PCs. Los grandes clientes empresariales quizá acepten subidas si necesitan desplegar infraestructura de IA, pero el mercado de consumo y empresa tradicional tiene menos margen para absorber aumentos continuos. Ahí aparece el riesgo de trasladar costes a productos menos elásticos que los servidores de IA.
La lectura final es que Dell llega a esta fase con impulso, pero también con más presión estructural. UBS ve potencial suficiente para elevar su valoración, aunque el verdadero examen estará en cómo la compañía gestiona crecimiento de servidores de IA, costes de memoria y protección de márgenes durante los próximos trimestres.
Vía: Wccftech










