TerraMaster ha lanzado el F4-425 Pro, un nuevo NAS de cuatro bahías que toma como base el planteamiento del F4-425 Plus, pero eleva claramente el nivel de procesador. La marca sustituye los Intel N95 e Intel N150 por opciones más potentes, con Intel Core i3-N305 o Intel Core 3 N350.
El cambio no altera la filosofía del equipo, pero sí su margen de uso. Pasar de cuatro a ocho núcleos Gracemont permite afrontar mejor servicios simultáneos, copias de seguridad, biblioteca multimedia, contenedores, sincronización privada y tareas domésticas o profesionales donde un NAS básico puede quedarse corto.
Entre los datos técnicos principales del TerraMaster F4-425 Pro destacan:
- CPU Intel Core i3-N305 o Intel Core 3 N350
- 8 núcleos Gracemont
- iGPU con 32 unidades de ejecución
- 8 GB o 16 GB de RAM, ampliable tras la compra
- 4 bahías para discos duros
- 3 ranuras M.2
- Doble Ethernet de 5 Gbit/s
- Transferencias anunciadas de hasta 1.020 MB/s
- 3 puertos USB-A y 1 USB-C de hasta 10 Gbit/s
TerraMaster refuerza la CPU sin convertirlo en un NAS empresarial
El F4-425 Pro mantiene una línea continuista frente al modelo Plus, pero el salto a ocho núcleos cambia su perfil. No hablamos de un servidor pesado, sino de un NAS doméstico avanzado o semiprofesional con más margen para ejecutar procesos en paralelo sin saturarse tan rápido.
La diferencia entre el Intel Core i3-N305 y el Intel Core 3 N350 no parece tan decisiva como la memoria incluida. La versión superior parte con 16 GB de RAM, frente a los 8 GB del modelo base, un dato más relevante para contenedores, caché, servicios activos y multitarea sostenida.
Ese matiz es importante porque en un NAS moderno la RAM condiciona bastante la experiencia real. La CPU marca el techo de rendimiento, pero la memoria disponible determina cuántos servicios pueden convivir con fluidez mientras el sistema gestiona almacenamiento, usuarios, copias y aplicaciones en segundo plano.
Tres M.2 dan más juego que una simple mejora de velocidad
La presencia de tres ranuras M.2 es uno de los puntos más interesantes del equipo. Los SSD pueden funcionar como segundo grupo de almacenamiento o como caché para los discos duros, lo que permite combinar gran capacidad en HDD con respuestas más ágiles en datos usados con frecuencia.
Este planteamiento tiene bastante sentido para usuarios que no quieren elegir entre capacidad y velocidad. Los discos duros siguen siendo la opción lógica para grandes volúmenes de datos, mientras que los M.2 pueden acelerar bibliotecas, proyectos activos, bases de datos ligeras o carpetas compartidas con acceso frecuente.
También hay una lectura de futuro. Tener tres M.2 ofrece más margen de configuración que muchos NAS domésticos convencionales, aunque el valor real dependerá del sistema operativo, la refrigeración de los SSD y cómo TerraMaster gestione caché, grupos de almacenamiento y cargas sostenidas.
La red de 5 Gbit/s apunta a usuarios con infraestructura avanzada
La doble conexión Ethernet de 5 Gbit/s permite combinar ancho de banda y alcanzar hasta 1.020 MB/s, según la marca. Ese dato resulta atractivo para pequeñas oficinas o usuarios domésticos con red avanzada, siempre que el switch, el cableado y los equipos cliente estén a la altura.
No conviene leer esa cifra como rendimiento garantizado en cualquier escenario. La velocidad final dependerá del RAID elegido, los discos instalados, la caché M.2, la carga del sistema y el número de usuarios conectados, especialmente cuando el NAS trabaje con copias, indexación o servicios simultáneos.
La conectividad USB también ayuda a darle más flexibilidad. Los puertos USB de 10 Gbit/s permiten conectar unidades externas rápidas, realizar copias locales, ampliar almacenamiento temporal o mover grandes volúmenes de datos sin depender únicamente de la red.
El precio coloca al F4-425 Pro en una gama media ambiciosa
El TerraMaster F4-425 Pro se ofrece en dos configuraciones. La versión con Intel Core i3-N305 y 8 GB de RAM cuesta 699,99$ (~614€) o 639,99£ (~742€), mientras que el modelo con Intel Core 3 N350 y 16 GB de RAM sube a 799,99$ (~702€) o 729,99£ (~847€).
La diferencia de precio tiene más sentido por la RAM que por el procesador. Si el usuario piensa usar contenedores, varios servicios o tareas simultáneas, partir de 16 GB puede ser más interesante que ahorrar de entrada y ampliar después, especialmente si el NAS va a trabajar de forma continua.
La disponibilidad citada se centra en Amazon US y Amazon UK, por lo que todavía habrá que ver cómo queda en otros mercados europeos. Si mantiene una conversión razonable, puede ser una opción potente para quien busque un NAS de cuatro bahías con margen real de crecimiento.
Un NAS pensado para algo más que guardar archivos
La propuesta del F4-425 Pro apunta a usuarios que quieren ir más allá del almacenamiento compartido básico. Ocho núcleos, tres M.2, doble Ethernet de 5 Gbit/s y USB de 10 Gbit/s forman una base bastante sólida para copias, multimedia, nube privada y pequeños servicios domésticos o profesionales.
El punto clave estará en el equilibrio entre hardware, software y ruido térmico. TerraMaster ofrece una base técnica interesante, pero la experiencia final dependerá de actualizaciones, seguridad, gestión de aplicaciones, control de caché SSD y estabilidad del sistema operativo.
En conjunto, el TerraMaster F4-425 Pro parece una evolución lógica para quien busca más potencia sin saltar a soluciones empresariales. No reinventa el NAS de cuatro bahías, pero mejora CPU, expansión y conectividad justo en los apartados que más pueden alargar su vida útil.
Vía: NotebookCheck












