La firma Tenstorrent, especializada en aceleradores de IA de alto rendimiento y dirigida por el reconocido arquitecto Jim Keller, ha introducido cambios relevantes en sus aceleradores Blackhole P150. Según la documentación oficial más reciente, los modelos P150a y P150b pasan a enviarse con 120 núcleos Tensix operativos, frente a los 140 núcleos anunciados originalmente.
Este ajuste supone una reducción aproximada del 14,3% en el número de núcleos, una decisión que ha llamado la atención dentro del sector, especialmente porque Tenstorrent no ha ofrecido una explicación técnica detallada sobre los motivos reales del cambio.
Cambio de firmware y justificación oficial limitada
La compañía señala que, a partir del firmware v19.5.0, todos los aceleradores Blackhole P150 existentes pasarán a reportar 120 núcleos activos. El argumento oficial es la necesidad de presentar una interfaz unificada hacia el metal y otros componentes de software del sistema.
En palabras de Tenstorrent, “las cargas de trabajo típicas muestran una diferencia de rendimiento no material, de aproximadamente un 1–2%”. Sin embargo, esta afirmación contrasta con la reducción teórica de potencia que se deriva directamente del menor número de núcleos activos.
Caída clara del rendimiento FP8 teórico
En la documentación original de los modelos con 140 núcleos Tensix, el rendimiento en BLOCKFP8 (precisión de 8 bits) se situaba en 774 TeraFLOPS. Tras el ajuste a 120 núcleos, esa cifra se reduce hasta 664 TeraFLOPS, una caída cercana al 14%, en línea directa con la reducción de recursos computacionales.
Conviene recordar que los Blackhole P150 están diseñados como aceleradores para estaciones de trabajo, integran 32 GB de memoria GDDR6 y operan con un consumo máximo de 300W, en un formato con refrigeración activa. En el caso del P150a, el diseño incluye además cuatro puertos QSFP-DD 800G pasivos, orientados a configuraciones de alto ancho de banda.
Limitaciones térmicas y rendimiento sostenido
Una de las hipótesis más extendidas dentro de la comunidad HPC apunta a las limitaciones térmicas del diseño. Con un techo de 300W, un chip con 140 núcleos activos podría tener dificultades para mantener frecuencias elevadas de forma sostenida, lo que reduciría su rendimiento efectivo frente a las cifras teóricas.
Bajo esta lectura, un recorte a 120 núcleos permitiría a Tenstorrent mejorar la estabilidad térmica, mantener frecuencias más consistentes y acercar el rendimiento real al esperado en cargas continuas, aunque el pico teórico sea inferior.
Rendimiento de fabricación y escalado futuro
Otra explicación plausible está relacionada con el rendimiento de fabricación del silicio. Conseguir chips con 120 núcleos funcionales resulta significativamente más sencillo que alcanzar un die completamente válido con 140 núcleos, lo que mejora el yield y reduce costes.
Este factor cobra especial importancia si Tenstorrent planea escalar Blackhole hacia sistemas multi-chip, donde la viabilidad económica y la consistencia del silicio pasan a ser críticas. Aceptar un menor número de núcleos puede ser una decisión pragmática para facilitar la producción a mayor escala.
¿Silicio inmaduro o transición controlada?
Una tercera interpretación, más crítica, sugiere que los chips enviados podrían representar una forma de silicio aún no completamente maduro, equivalente a versiones tempranas o casi experimentales. Bajo esta visión, la reducción de núcleos sería una forma de asegurar estabilidad y fiabilidad, incluso si eso implica revisar a la baja las especificaciones iniciales.
Por ahora, Tenstorrent mantiene que el impacto en rendimiento real es mínimo, pero la diferencia entre las cifras teóricas y el mensaje oficial deja abiertas muchas preguntas. El movimiento refleja las dificultades inherentes al diseño de aceleradores de IA, donde consumo, térmicas, rendimiento y escalabilidad industrial deben equilibrarse cuidadosamente.
Vía: TechPowerUp












