TecLab alimenta una RTX 5090D HOF con tres conectores PCIe de 8 pines y llega a 900W

Los modders brasileños de TecLab han llevado al extremo una Galax GeForce RTX 5090D HOF OC LAB XOC, sustituyendo por completo sus dos conectores de alimentación de 16 pines por tres conectores PCIe convencionales de 8 pines soldados directamente al circuito de alimentación de la tarjeta. La modificación consiguió mantener la GPU funcionando incluso durante pruebas cercanas a los 900W.

El experimento se realizó completamente a nivel de hardware, sin modificar la BIOS ni utilizar ajustes especiales mediante software, y llegó a mantener una frecuencia de aproximadamente 3.400 MHz bajo refrigeración líquida. La prueba resulta especialmente llamativa por los casos de conectores 12V-2×6 dañados registrados en GPU de gama alta, aunque no demuestra por sí sola que tres conectores de 8 pines sean una solución comercialmente superior o exenta de riesgos.

TecLab eliminó físicamente los dos conectores de 16 pines

El punto de partida fue una Galax RTX 5090D HOF OC LAB XOC, un modelo diseñado precisamente para overclocking extremo. TecLab desmontó la tarjeta hasta dejar visible el PCB y retiró sus dos conectores nativos de 16 pines, modificando posteriormente el sistema de entrada de alimentación.

En su lugar, el equipo instaló tres conectores PCIe de 8 pines conectados directamente a los reguladores de potencia, evitando utilizar adaptadores sobre los conectores originales. Se trata, por tanto, de una modificación estructural del PCB y no de un simple cambio de cable.

TecLab también tuvo que intervenir sobre las señales utilizadas por la tarjeta para determinar qué capacidad de alimentación tiene disponible. Los pines de detección fueron modificados para que la GPU continuara solicitando toda la potencia necesaria, permitiendo comprobar hasta dónde podía llegar la nueva disposición.

Este detalle es importante porque una GPU moderna no determina su límite únicamente por la presencia física de cables. El sistema necesita recibir determinadas señales para conocer qué nivel de potencia puede demandar, y sin adaptar esta parte, la tarjeta habría podido limitarse automáticamente.

Hasta 900W repartidos entre tres conectores

TecLab alimenta una RTX 5090D HOF con tres conectores PCIe de 8 pines y llega a 900W

Durante una retransmisión en directo, TecLab incrementó progresivamente la carga desde aproximadamente 400W hasta llegar a unos 900W a través de los tres conectores PCIe de 8 pines.

En la configuración más extrema, la RTX 5090D consiguió mantener una frecuencia cercana a 3.400 MHz, mientras las mediciones del sistema mostraban corrientes superiores a 120 A en las líneas monitorizadas durante el ensayo.

La tarjeta estaba refrigerada mediante líquido, algo prácticamente imprescindible en una prueba de este nivel. Mantener una GPU próxima a 900W requiere una capacidad térmica completamente alejada de una configuración convencional, especialmente cuando además se persiguen frecuencias propias del overclocking extremo.

Según TecLab, el sistema modificado se mantuvo dentro de los límites térmicos y eléctricos establecidos para las pruebas, completando los ensayos realizados sin que aparecieran fallos visibles en el sistema de alimentación adaptado.

Eso no significa que tres conectores PCIe de 8 pines deban utilizarse normalmente para entregar 900W. Estamos ante una modificación de laboratorio sobre una tarjeta específicamente preparada para experimentación, no ante una recomendación de uso doméstico.

También funcionó reduciendo el número de conectores

El equipo llevó la prueba todavía más lejos para comprobar cómo se comportaba la tarjeta al reducir las entradas disponibles. Utilizando dos conectores de 8 pines, la GPU alcanzó aproximadamente 3.200 MHz mientras las mediciones mostraban unos 66 A en las condiciones registradas.

TecLab incluso probó la tarjeta utilizando un único conector PCIe de 8 pines, manteniendo aproximadamente 3.100 MHz durante una carga donde se midieron alrededor de 65 A.

Estas cifras no deben interpretarse como valores seguros para cualquier cable o conector PCIe de 8 pines. La cantidad de corriente soportada depende de los contactos, sección del cable, conectores utilizados, distribución eléctrica y duración de la carga, además de las modificaciones específicas realizadas sobre el PCB.

Lo que demuestra el experimento es que la RTX 5090D puede recibir cantidades muy elevadas de potencia mediante una arquitectura de alimentación diferente al conector de 16 pines, siempre que todo el circuito se adapte expresamente para ello.

No hubo cambios de BIOS ni trucos mediante software

TecLab alimenta una RTX 5090D HOF con tres conectores PCIe de 8 pines y llega a 900W

Uno de los aspectos más interesantes es que TecLab no necesitó modificar la BIOS de la RTX 5090D ni alterar sus límites mediante software para conseguir que la nueva entrada de alimentación funcionara.

La intervención estuvo centrada en el hardware: retirar los conectores originales, instalar los nuevos, adaptar las líneas eléctricas y modificar las señales de detección necesarias.

Esto permite aislar mejor el experimento. La GPU seguía utilizando su lógica normal de funcionamiento, pero recibía la alimentación mediante un sistema físicamente diferente, permitiendo comprobar si los conectores alternativos podían soportar cargas muy elevadas en esas condiciones.

Naturalmente, una modificación de este tipo requiere conocimientos avanzados de electrónica, soldadura sobre PCB y sistemas de alimentación de alta corriente, además de destruir cualquier posibilidad razonable de garantía del producto.

TecLab ya había eliminado antes el conector de 16 pines

No es la primera vez que el equipo brasileño experimenta con la alimentación de una RTX 5090. Días antes, TecLab había realizado otra modificación todavía más radical en la que los cables se soldaban directamente a las pistas del PCB, eliminando completamente cualquier conector intermedio.

Aquella prueba buscaba precisamente comprobar qué ocurría al retirar de la ecuación el punto de contacto desmontable. El propio equipo reconocía que soldar directamente los cables a una tarjeta gráfica no constituye una solución práctica para usuarios normales.

La nueva modificación con tres conectores de 8 pines intenta conservar en cierta medida la posibilidad de desconectar físicamente la alimentación, aunque continúa siendo un prototipo artesanal y completamente ajeno a cualquier diseño certificado por NVIDIA o Galax.

Ambos experimentos aportan información útil sobre cómo puede distribuirse la potencia, pero no sustituyen pruebas estandarizadas de resistencia eléctrica, ciclos térmicos, envejecimiento o seguridad a largo plazo.

Los casos de 12V-2×6 siguen dando contexto al experimento

La prueba llega después de diferentes incidentes documentados con conectores de 16 pines dañados o sobrecalentados en tarjetas GeForce RTX 5090, incluyendo casos bajo cargas elevadas y experimentos relacionados con DLSS 5.

También se han registrado fallos en configuraciones con límites de potencia reducidos, lo que sugiere que la potencia total consumida no es necesariamente el único factor implicado. La calidad del contacto, inserción del cable, distribución de corriente entre pines y resistencia eléctrica pueden tener igualmente una influencia decisiva.

Por ello, sería excesivo concluir que el experimento de TecLab demuestra que el estándar 12V-2×6 es inherentemente incapaz de alimentar una RTX 5090. Tampoco demuestra que cualquier implementación basada en tres conectores de 8 pines vaya a ser automáticamente más segura.

Sí evidencia algo interesante: una RTX 5090D puede funcionar bajo cargas extremas utilizando una distribución de alimentación completamente distinta, incluso aproximándose a 900W en unas condiciones controladas y con refrigeración extrema.

La demostración probablemente no hará regresar tres o cuatro conectores PCIe tradicionales a las GPU insignia, donde los fabricantes buscan reducir espacio y cableado. Pero la RTX 5090D modificada por TecLab muestra que el desafío no consiste únicamente en entregar mucha potencia, sino también en cómo se distribuyen esa corriente y sus puntos de contacto. Para determinar qué diseño ofrece realmente mayor seguridad, harían falta ensayos eléctricos y térmicos mucho más amplios que una única modificación experimental.

Vía: TechPowerUp

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