Alibaba, Tencent y ByteDance estarían negociando con Samsung Electronics y SK hynix nuevos acuerdos de suministro de memoria DRAM para servidores de inteligencia artificial, ante las dificultades para conseguir suficiente producción de los fabricantes chinos. Algunas compañías habrían solicitado contratos de hasta diez años de duración, con entregas previstas hasta 2035, superando ampliamente los plazos habituales del sector.
Según el diario surcoreano Maeil Business Newspaper, las negociaciones incluyen memoria DDR para servidores y LPDDR de bajo consumo, dos tecnologías cuya demanda continúa aumentando con la expansión de los centros de datos. El informe señala que las compañías chinas buscan garantizar sus suministros a largo plazo, aunque todavía no existe confirmación de que Samsung o SK hynix hayan aceptado contratos de semejante duración.
Alibaba, Tencent y ByteDance buscan asegurar memoria DRAM hasta 2035
Los acuerdos de suministro a largo plazo, conocidos como LTA (Long-Term Agreements), suelen establecer compromisos de entre tres y cinco años. Sin embargo, algunos clientes chinos estarían solicitando extenderlos hasta una década, una duración poco habitual que refleja la preocupación por la disponibilidad futura de memoria para servidores ante el crecimiento de las cargas de inteligencia artificial.
La principal ventaja de estos contratos es reservar capacidad de producción antes de que otros compradores comprometan las entregas disponibles. Para empresas como Alibaba, Tencent y ByteDance, disponer de memoria suficiente resulta imprescindible para ampliar sus infraestructuras de computación. La alternativa sería depender del mercado de suministros a corto plazo, donde los precios y la disponibilidad pueden cambiar considerablemente.
No obstante, un contrato de diez años tampoco garantiza automáticamente precios fijos durante toda su vigencia. Las condiciones pueden contemplar revisiones económicas, compromisos mínimos de compra y calendarios de entrega sujetos a negociación. Por ahora, el informe no identifica qué compañías habrían solicitado específicamente los plazos más largos, ni detalla volúmenes, importes o condiciones contractuales.
La memoria LPDDR gana importancia en los servidores de inteligencia artificial
Las solicitudes abarcan memoria DDR convencional para servidores y LPDDR de bajo consumo, esta última utilizada principalmente en dispositivos móviles. Su interés en centros de datos responde a la necesidad de mejorar la eficiencia energética, especialmente en sistemas donde la memoria representa una parte relevante del consumo eléctrico total.
La LPDDR puede ofrecer ventajas de consumo frente a determinadas configuraciones DDR, aunque su utilización requiere plataformas diseñadas específicamente para este tipo de memoria. No se trata de sustituir directamente los módulos de un servidor convencional. Su integración depende del controlador de memoria, la arquitectura del procesador y las necesidades de capacidad y ancho de banda.
También conviene distinguir estos productos de la memoria HBM utilizada en aceleradores de inteligencia artificial. Las negociaciones descritas por Maeil se centran en DDR y LPDDR, mientras las restricciones estadounidenses limitan determinadas exportaciones de HBM avanzada hacia China. Por tanto, asegurar suministros de DRAM convencional no resuelve necesariamente la disponibilidad de memoria para GPU de IA.
La presión sobre el mercado tampoco procede exclusivamente de China. Según el informe, Samsung ya habría cerrado acuerdos con cinco grandes clientes internacionales de centros de datos, mientras SK hynix habría completado negociaciones con aproximadamente diez compradores. Las fuentes industriales estiman que entre el 70% y el 80% de la producción prevista para 2027 podría estar comprometida mediante contratos de cinco años.
CXMT avanza con LPDDR6, pero todavía afronta limitaciones de suministro
China cuenta con fabricantes como CXMT y YMTC, aunque sus actividades presentan diferencias importantes. CXMT está especializada en memoria DRAM, mientras que YMTC desarrolla principalmente memoria NAND Flash para almacenamiento. Por tanto, ambas compañías no pueden considerarse proveedoras equivalentes de DDR y LPDDR para servidores, aunque formen parte de la industria china de semiconductores.
En el caso de CXMT, la compañía ha conseguido avances tecnológicos relevantes con la producción comercial de memoria LPDDR6, utilizada en dispositivos como el Xiaomi 18 Fold. Su desarrollo demuestra que el fabricante chino continúa progresando en memorias de última generación, pero fabricar LPDDR6 para dispositivos móviles no equivale a disponer de capacidad suficiente para abastecer grandes centros de datos.
Según las fuentes industriales consultadas por Maeil, Samsung y SK hynix mantienen ventajas en competitividad y producción a gran escala de DRAM de alto rendimiento para servidores. En estos sistemas también resulta fundamental la fiabilidad durante el funcionamiento continuado, un requisito que obliga a validar los componentes para cargas prolongadas y grandes instalaciones.
La diferencia entre capacidad tecnológica y volumen comercial disponible explica parte de la situación. CXMT puede desarrollar memorias avanzadas y, al mismo tiempo, encontrar dificultades para atender pedidos de enorme tamaño. Esto también condiciona los objetivos de autosuficiencia de China, ya que incrementar la fabricación nacional no implica sustituir inmediatamente todos los suministros extranjeros.
Samsung y SK hynix ganan poder de negociación ante la demanda mundial
La elevada demanda permite a Samsung y SK hynix negociar desde una posición favorable, especialmente cuando parte de su producción futura ya está comprometida con clientes internacionales. Para los compradores chinos, conseguir acuerdos de varios años podría reducir el riesgo de quedarse sin suministros, aunque también supone asumir compromisos comerciales prolongados en un mercado históricamente cíclico.
Esta situación podría limitar la disponibilidad de memoria para otros segmentos si los grandes operadores de centros de datos continúan absorbiendo una proporción creciente de la producción. Sin embargo, el impacto sobre precios de DDR y LPDDR dependerá de la ampliación de las fábricas, los calendarios de entrega y la evolución de la demanda, por lo que no puede cuantificarse únicamente a partir de las negociaciones anunciadas.
Por ahora, ninguna de las dos compañías surcoreanas ha confirmado públicamente la firma de contratos de diez años con Alibaba, Tencent o ByteDance. El informe describe conversaciones y solicitudes atribuidas a fuentes industriales, no acuerdos cerrados. Aun así, la posibilidad de comprometer suministros hasta 2035 muestra hasta qué punto la disponibilidad de memoria se está convirtiendo en una prioridad para la expansión de la inteligencia artificial.
Vía: Wccftech










