Samsung prepara el Exynos 2700 con 2 nm GAA para reducir pérdidas y ganar peso en los Galaxy S27

Samsung prepara el Exynos 2700 con 2 nm GAA para reducir pérdidas y ganar peso en los Galaxy S27

Samsung prepara el Exynos 2700 como una pieza clave para recuperar terreno en semiconductores avanzados, apoyándose en la segunda iteración de su proceso 2 nm GAA. El objetivo no es solo lanzar un sucesor del Exynos 2600, sino reducir dependencia de Qualcomm y mejorar la rentabilidad interna.

Según las previsiones citadas por medios surcoreanos, el nuevo chip podría ayudar a rebajar las pérdidas del negocio de Foundry y LSI, que todavía arrastra un déficit importante. La clave estará en combinar mejores rendimientos de fabricación, adopción real en móviles Galaxy y estabilidad térmica superior, tres factores que marcarán su impacto comercial.

Exynos 2700 y 2 nm GAA: una apuesta para recuperar margen

El Exynos 2700 utilizaría la segunda generación del nodo 2 nm GAA, una evolución crítica para Samsung Foundry tras varios años de presión competitiva frente a TSMC. Si el proceso alcanza buenos rendimientos, la compañía podrá aumentar la producción interna de silicio de SoC y reducir el coste asociado a soluciones externas.

Este punto es importante porque cada Galaxy equipado con un SoC propio permite mantener más valor dentro del grupo. En una gama alta dominada por Qualcomm, elevar la presencia del Exynos 2700 supondría más control sobre el diseño, menor gasto en chips externos y mayor carga para sus fábricas avanzadas.

Desde una lectura técnica, el nodo no solo debe ser competitivo en densidad, sino también en consumo. Si el 2 nm GAA de segunda generación no ofrece eficiencia sostenida, el chip puede mejorar en laboratorio pero seguir quedándose corto en rendimiento real bajo carga prolongada.

El déficit podría reducirse si el chip cumple expectativas

Durante el primer trimestre de 2025, el negocio no relacionado con memoria de Samsung habría registrado pérdidas operativas cercanas a 2,6 billones de wones (~1.505M€). En el primer trimestre de 2026, esa cifra se habría reducido hasta 1 billón de wones (~579M€), mostrando una mejora clara pero todavía insuficiente.

Los analistas apuntan a que el Exynos 2700 podría rebajar el déficit hasta unos 800.000 millones de wones (~463M€), siempre que su rendimiento y sus yields acompañen. Es una mejora relevante, aunque todavía dejaría al negocio lejos de una recuperación completa en términos de rentabilidad.

La lectura de fondo es clara: Samsung necesita que su silicio de SoC vuelva a ser competitivo en gama alta para alimentar su propia cadena de valor. Sin un Exynos fuerte, la compañía seguirá dependiendo de pedidos externos y acuerdos de fabricación que no siempre garantizan volumen suficiente.

Arquitectura SBS: respuesta directa a los problemas térmicos

Uno de los puntos más delicados viene del Exynos 2600, que podía alcanzar picos de consumo de hasta 30W bajo carga, generando temperaturas elevadas y provocando thermal throttling. Este comportamiento afecta directamente al rendimiento sostenido en juegos, cámara, IA local y cargas intensivas.

El Exynos 2700 introduciría una arquitectura side-by-side (SBS) diseñada para reducir temperaturas y mejorar la gestión interna del chip. Si esta solución funciona como se espera, Samsung podría ofrecer mejor rendimiento sostenido con un consumo similar, acercándose a lo que se espera del Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro.

Este punto será decisivo, porque los benchmarks iniciales ya no bastan para convencer al usuario avanzado. En móviles premium, la diferencia real está en mantener frecuencia, controlar temperatura y evitar caídas bruscas, especialmente cuando el sistema trabaja varios minutos bajo carga exigente.

Galaxy S27: el 50% de adopción sería el verdadero examen

La información apunta a que Samsung quiere montar el Exynos 2700 en hasta el 50% de los Galaxy S27, un salto importante frente a la serie Galaxy S26. Esa cuota permitiría incrementar pedidos internos y mejorar la utilización de sus líneas de litografía avanzada, algo clave para reducir pérdidas.

Sin embargo, esa adopción dependerá por completo de los yields del nodo 2 nm GAA. Si la producción no alcanza el volumen o la calidad necesarios, Samsung tendrá que limitar el uso del chip y mantener una mayor dependencia de Qualcomm en determinados mercados.

En conjunto, el Exynos 2700 no será solo otro SoC móvil. Para Samsung, representa una prueba industrial, térmica y comercial que puede influir en la recuperación de su negocio de semiconductores no relacionados con memoria durante los próximos años.

Vía: Wccftech

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