NVIDIA podría aprovechar Computex 2026 para reforzar el papel de sus CPU Vera, según el análisis de GF Securities. La firma espera que la compañía centre parte del discurso en la evolución de la IA agéntica, un segmento donde las CPU vuelven a ganar protagonismo dentro de los clústeres de inferencia y plataformas de IA a gran escala.
El contexto es importante porque, tras los últimos resultados de Intel, ha crecido la idea de que la industria podría aumentar la proporción de CPU frente a GPU en ciertos sistemas de IA. NVIDIA intentaría responder destacando que sus CPU Arm Vera pueden complementar a sus GPU Rubin con ventajas en rendimiento, densidad por rack y eficiencia de infraestructura.
Vera Rubin sería la respuesta de NVIDIA al nuevo peso de las CPU
Según GF Securities, NVIDIA utilizaría Computex para mostrar las ventajas de sus CPU Vera dentro de la plataforma Vera Rubin. La lectura es clara: la compañía no quiere que el debate sobre IA agéntica se convierta en una narrativa donde las CPU x86 ganen peso a costa del ecosistema GPU de NVIDIA.
El movimiento tendría bastante sentido. En inferencia y agentes de IA, no todo depende de acelerar grandes matrices en GPU. También importan orquestación, lógica de sistema, gestión de memoria, llamadas entre modelos y ejecución de tareas secuenciales, áreas donde la CPU puede ganar protagonismo dentro del clúster.
Por eso NVIDIA necesita presentar Vera como algo más que un acompañamiento. Si logra demostrar que sus CPU Arm ofrecen ventaja frente a alternativas x86 de AMD e Intel, puede mantener el control de la plataforma completa: GPU, CPU, red, software y diseño de rack bajo una misma arquitectura integrada.
GF Securities habla de 1,5 veces más rendimiento frente a x86
Los analistas esperan que NVIDIA defienda que Vera puede ofrecer hasta 1,5 veces más rendimiento de cómputo frente a CPU x86 rivales de AMD e Intel. También apuntan a 2 veces más rendimiento general y 4 veces más densidad por rack, cifras que podrían reforzar mucho su posición en centros de datos.
La parte de densidad resulta especialmente relevante. En IA, el rendimiento por chip importa, pero cada vez pesa más el rendimiento por rack, consumo, refrigeración y espacio físico. Si Vera Rubin permite meter más capacidad útil en la misma infraestructura, NVIDIA tendría un argumento fuerte frente a plataformas x86 más tradicionales.
Aun así, conviene leer estas cifras como expectativas de analistas, no como datos finales de producto. Hasta que NVIDIA detalle configuraciones, cargas de trabajo, consumo y comparativas reales, lo prudente es hablar de una posible ventaja estratégica de Vera, no de una victoria técnica cerrada frente a AMD o Intel.
La IA agéntica cambia la conversación sobre CPU y GPU
La clave de fondo está en el cambio de carga de trabajo. GF Securities plantea que la IA agéntica podría representar hasta el 30% de la inferencia en el futuro, lo que aumentaría de forma notable la demanda de CPU para servidores. Este tipo de IA no solo genera respuestas, sino que ejecuta pasos, consulta herramientas y coordina acciones.
Ese comportamiento puede elevar la presión sobre las CPU, porque muchos flujos dependen de decisión, planificación, recuperación de datos, ejecución de código y comunicación entre servicios. La GPU sigue siendo crucial para acelerar modelos, pero la CPU gana importancia al gestionar todo lo que ocurre alrededor del modelo.
Ahí NVIDIA tiene que hilar fino. Si el mercado interpreta que la IA agéntica reduce el papel relativo de las GPU, podría afectar a la narrativa dominante de la compañía. Pero si NVIDIA presenta Vera como parte inseparable de Rubin, puede convertir esa amenaza en una oportunidad para vender plataformas completas CPU+GPU optimizadas para inferencia avanzada.
Intel iría por otro camino con Wildcat Lake
Mientras NVIDIA llevaría el foco a Vera, GF Securities espera que Intel centre parte de Computex en Wildcat Lake como plataforma para equipos de entrada. El objetivo sería competir en un terreno muy distinto: portátiles asequibles frente a propuestas como los MacBook Neo de Apple.
Esta diferencia de enfoque es importante. NVIDIA estaría hablando de infraestructura de IA, racks, CPU Arm y escalado de inferencia, mientras Intel intentaría reforzar su presencia en PC de consumo y portátiles de precio más contenido. Computex podría mostrar así dos respuestas muy distintas a la presión competitiva actual.
Para Intel, Wildcat Lake tendría una lectura defensiva: mantener volumen en portátiles de entrada frente a Apple y otros fabricantes. Para NVIDIA, Vera tendría una lectura ofensiva: ampliar su control sobre el centro de datos con CPU propias integradas en su hoja de ruta de IA.

NVIDIA entrega las primeras CPU Vera a Anthropic, OpenAI, SpaceX y Oracle, enfocadas a la era de la IA agéntica.
El mercado de CPU para servidores podría dispararse
GF Securities estima que el mercado total direccionable de CPU para servidores podría alcanzar 211.000 millones de dólares en 2030 si la IA agéntica gana el peso esperado. En unidades, la demanda pasaría de 3,7 millones de CPU en 2026 a 16,3 millones en 2028, una subida enorme para un segmento que parecía menos protagonista que las GPU.
Si esas previsiones se acercan a la realidad, el mercado de IA no solo premiará a quien venda las mejores GPU. También beneficiará a quien controle CPU, red, memoria, software y arquitectura completa del sistema. En ese escenario, Vera permitiría a NVIDIA entrar con más fuerza en una parte del gasto que antes quedaba más cerca de AMD e Intel.
La lectura estratégica es potente: NVIDIA no quiere depender únicamente de vender aceleradores. Quiere que cada rack de IA use su plataforma completa, desde la GPU hasta la CPU. Vera Rubin encaja justo en esa ambición, porque convierte a NVIDIA en proveedor de infraestructura integral para inferencia y agentes de IA.
Computex puede ser clave para fijar la narrativa
El reto para NVIDIA será convencer de que Vera no es solo una CPU Arm de acompañamiento, sino una pieza necesaria en la nueva etapa de la IA. Si los agentes aumentan la carga de CPU, la compañía necesita demostrar que su solución ofrece más rendimiento, mejor densidad y menor coste operativo que las plataformas x86 rivales.
La noticia también deja claro que la competición en IA se está desplazando. Ya no basta con hablar de TFLOPS o memoria HBM; ahora entran en juego coste por inferencia, densidad por rack, relación CPU-GPU y eficiencia del sistema completo. Esa es la batalla donde NVIDIA quiere colocar a Vera antes de que AMD e Intel refuercen su propio discurso.
La conclusión es que Computex 2026 podría servir a NVIDIA para blindar su narrativa frente a una tendencia incómoda. Si la IA agéntica empuja más demanda hacia CPU, la respuesta de la compañía será intentar capturar también ese mercado con Vera. El mensaje de fondo sería claro: aunque cambie la proporción CPU-GPU, NVIDIA quiere seguir controlando el clúster completo.
Vía: Wccftech










