Samsung ha confirmado que su gama de televisores OLED 2026 y la nueva generación de monitores gaming Odyssey serán compatibles con NVIDIA G-SYNC, un movimiento orientado a mejorar la suavidad visual, reducir el screen tearing y minimizar el stuttering en escenarios de juego exigentes. La certificación afecta tanto a televisores como a monitores, reforzando el posicionamiento de Samsung en el segmento de pantallas gaming de alto rendimiento.
La compatibilidad con NVIDIA G-SYNC permite sincronizar la tasa de refresco del panel con la frecuencia de fotogramas de la GPU, algo especialmente relevante en configuraciones con tarjetas gráficas GeForce y tasas de refresco elevadas. Samsung confirma que los modelos OLED S95H, S90H y S85H, junto a los nuevos Odyssey G6, cumplen con los requisitos técnicos para ofrecer una experiencia más estable y fluida.
Odyssey G6 y el salto a tasas de refresco extremas
Dentro de la nueva familia Odyssey, el Odyssey G6 de 27 pulgadas (G60H) destaca por introducir un modo Dual Mode que permite alternar entre HD a 1.040 Hz y QHD hasta 600 Hz, cifras que lo sitúan como un monitor orientado claramente al gaming competitivo. Esta flexibilidad busca priorizar latencia mínima, respuesta instantánea y máxima claridad en movimiento para títulos donde cada milisegundo es crítico.
Samsung también ha presentado el Odyssey G6 (G61SH), un modelo igualmente de 27 pulgadas que apuesta por un panel QD-OLED con resolución QHD y tasa de refresco de 240 Hz. Este monitor combina alto contraste, colores intensos y un tiempo de respuesta de 0,03 ms GTG, además de compatibilidad con HDR10+ GAMING, apuntando a usuarios que priorizan calidad gráfica sin renunciar a un rendimiento fluido.
Ambos monitores cuentan con certificación NVIDIA G-SYNC Compatible, garantizando una experiencia sin desgarros y con reducción de microparones, independientemente de si el foco está en la frecuencia extrema o en la resolución nativa.
Televisores OLED 2026 con foco gaming y HDR avanzado
La gama de televisores OLED 2026 de Samsung también refuerza su orientación al juego. Los modelos S95H y S90H alcanzan tasas de refresco de hasta 165 Hz, mientras que el S85H se sitúa en 120 Hz, cifras poco habituales en televisores y pensadas para PC gaming y consolas de nueva generación. A esta compatibilidad con NVIDIA G-SYNC se suma el soporte para AMD FreeSync Premium Pro, ampliando la estabilidad visual en entornos HDR.
Otro de los puntos clave es la llegada de HDR10+ ADVANCED, una evolución del formato HDR que busca mejorar brillo, contraste, precisión de color y movimiento, tanto en juegos como en contenido cinematográfico. Samsung también mantiene su tecnología Glare Free en los modelos S95H y S90H, reduciendo reflejos sin penalizar la calidad de imagen OLED.
Con esta actualización, Samsung refuerza su apuesta por un ecosistema de pantallas gaming completas, donde televisores y monitores comparten tecnologías clave orientadas a altas tasas de refresco, baja latencia y compatibilidad avanzada con GPU, consolidando su posición en el segmento premium para jugadores exigentes.
Vía: TechPowerUp










