Resident Evil Requiem rinde casi igual en Linux y Windows 11 con FSR 3.1.5

Resident Evil Requiem se ha convertido en uno de los mayores lanzamientos de la saga, alcanzando 344.000 jugadores simultáneos en Steam y consolidando su impacto en PC. Más allá de récords de concurrencia, una cuestión técnica gana peso: cómo se comporta el título en Linux frente a Windows 11, especialmente ahora que el ecosistema del gaming en Linux sigue creciendo.

Las pruebas realizadas por el canal NJ Tech comparan directamente Windows 11 Pro 25H2 y CachyOS con CachyOS-Proton (20260207) bajo el mismo hardware. El objetivo no es medir compatibilidad básica, sino analizar FPS medios, 1% lows y uso de VRAM en distintos escenarios gráficos, incluyendo FSR 3.1.5 y Frame Generation.

Plataforma de pruebas con Ryzen 9 7900X y DDR5 a 6.200 MHz

El sistema utilizado monta un AMD Ryzen 9 7900X con Precision Boost Overdrive (PBO) y Curve Optimizer activados, acompañado de 32 GB de memoria DDR5 (2×16 GB) a 6.200 MHz con latencias CL30. La placa base es una MSI PRO X670-P WiFi con firmware AGESA 1.2.0.3g, y la refrigeración corre a cargo de un Deepcool LD360 AIO.

El almacenamiento incluye un SSD NVMe Samsung 980 Pro de 1 TB junto a dos WD Blue SN570 de 2 TB, mientras que la alimentación se confía a una Corsair RM1000x. Este entorno elimina cuellos de botella externos y permite centrar el análisis en el comportamiento del motor gráfico y la capa de compatibilidad.

Resident Evil Requiem rinde casi igual en Linux y Windows 11 con FSR 3.1.5

Gráfico comparativo de rendimiento en 1080p de Resident Evil Requiem entre Windows 11 y Linux CachyOS, con FPS medios y mínimos del 1%.

1080p: empate técnico en nativo y ventaja Linux con FSR

A 1080p nativo con FXAA y TAA, Windows 11 registra 75 FPS de media con 60 FPS en 1% lows, mientras que Linux CachyOS alcanza 74 FPS de media y 55 FPS en 1% lows. El rendimiento medio es prácticamente idéntico, aunque Windows mantiene una ligera ventaja en consistencia de frame. El uso de VRAM es algo superior en Linux con 8,0 GB frente a 7,6 GB.

Con FSR 3.1.5 en modo Quality, Windows sube a 94 FPS de media y 70 FPS en 1% lows, mientras que Linux alcanza 98 FPS de media y 69 FPS en 1% lows. Aquí Linux toma una pequeña ventaja en rendimiento medio, manteniendo prácticamente iguales los mínimos.

Al activar FSR 3.1.5 Quality + Frame Generation, la diferencia se amplía: Windows logra 129 FPS de media y 105 FPS en 1% lows, mientras que Linux alcanza 145 FPS de media con 106 FPS en 1% lows. El promedio favorece claramente a Linux bajo esta configuración, aunque la estabilidad mínima permanece muy cercana.

Resident Evil Requiem rinde casi igual en Linux y Windows 11 con FSR 3.1.5

Gráfico comparativo de rendimiento en 1440p de Resident Evil Requiem entre Windows 11 y Linux CachyOS, con FPS medios y mínimos del 1%.

1440p: comportamiento similar y ligera ventaja media en Linux

En 1440p nativo con FXAA y TAA, ambos sistemas promedian 52 FPS, aunque Windows mantiene 44 FPS en 1% lows frente a 40 FPS en Linux, lo que sugiere una leve ventaja en consistencia bajo renderizado nativo. El uso de VRAM vuelve a ser algo mayor en Linux con 8,0 GB frente a 7,5 GB.

Con FSR 3.1.5 Quality, Windows registra 68 FPS de media y 54 FPS en 1% lows, mientras que Linux alcanza 72 FPS de media y 53 FPS en 1% lows. La ventaja media vuelve a inclinarse hacia Linux, aunque los mínimos permanecen muy similares.

Al activar Frame Generation junto a FSR 3.1.5, Windows llega a 101 FPS de media con 84 FPS en 1% lows, mientras que Linux sube a 107 FPS de media y 83 FPS en 1% lows. El patrón se repite: ventaja clara en FPS medios para Linux y diferencias mínimas en estabilidad.

Linux consolida su madurez en títulos AAA recientes

Los datos reflejan que Resident Evil Requiem ofrece un rendimiento prácticamente equivalente entre Windows 11 y Linux CachyOS, con ligera superioridad media en Linux cuando se emplean tecnologías de reescalado y generación de frames. La diferencia más constante aparece en los 1% lows, donde Windows mantiene pequeñas ventajas en escenarios nativos.

En términos prácticos, el resultado confirma que el gaming en Linux ha alcanzado un nivel de madurez técnica donde la brecha frente a Windows es mínima en títulos AAA recientes, especialmente cuando se combinan Proton optimizado y tecnologías como FSR 3.1.5.

Vía: NotebookCheck

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