Renault Megane E-Tech 2027 estrena una batería LFP de 67 kWh y alcanza 307 millas WLTP

Renault Megane E-Tech 2027 estrena una batería LFP de 67 kWh y alcanza 307 millas WLTP

Renault ha renovado el Megane E-Tech Electric con cambios bastante más profundos de lo que puede sugerir una actualización de mitad de ciclo. La principal novedad está en una batería LFP de 67 kWh que eleva la autonomía máxima hasta 307 millas WLTP, al tiempo que reduce los tiempos de carga rápida y sustituye la anterior oferta de baterías por una única configuración.

La gama también se simplifica de forma considerable. El nuevo modelo estará disponible únicamente con un motor delantero de 160 kW y dos acabados, Techno y Esprit Alpine, eliminando buena parte de las combinaciones anteriores. Renault intenta así hacer más sencilla la elección en un segmento donde la competencia entre eléctricos compactos se ha intensificado notablemente.

La nueva batería LFP sustituye a la anterior de 60 kWh

Renault Megane E-Tech 2027 estrena una batería LFP de 67 kWh y alcanza 307 millas WLTP

El cambio técnico más importante está en el salto a una batería de 67 kWh con química LFP, frente al anterior paquete de menor capacidad. Renault mantiene la tracción delantera y combina la batería con un motor eléctrico de 160 kW, equivalente a unos 215 CV.

La autonomía homologada alcanza hasta 307 millas bajo el ciclo WLTP, situando al Megane E-Tech claramente por encima de las cifras que ofrecían las primeras versiones lanzadas en 2022.

La utilización de química LFP también responde a una tendencia cada vez más extendida entre los fabricantes. Estas baterías prescinden de níquel y cobalto, suelen ofrecer una buena durabilidad y permiten contener los costes, aunque su densidad energética suele ser inferior a la de determinadas químicas NMC.

Del 15 al 80% en unos 24 minutos

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Renault también ha trabajado sobre la carga rápida. El nuevo Megane E-Tech puede pasar del 15 al 80% de batería en aproximadamente 24 minutos, una reducción cercana al 25% respecto al modelo anterior.

El vehículo incorpora de serie preacondicionamiento de la batería, una función especialmente importante antes de llegar a un cargador rápido porque permite acercar las celdas a su ventana térmica óptima y mantener velocidades de carga más consistentes.

A esto se suma una bomba de calor incluida de serie, destinada a reducir el impacto de la climatización sobre la autonomía durante los meses fríos. Renault busca así mejorar no solo la cifra de homologación, sino también el comportamiento del vehículo en condiciones menos favorables.

Para carga en corriente alterna encontramos un cargador bidireccional de 11 kW, mientras la marca ofrecerá opcionalmente una unidad de 22 kW. Esta capacidad bidireccional abre además la puerta a funciones donde el vehículo pueda entregar energía a otros dispositivos o integrarse en determinados sistemas domésticos compatibles.

El One Pedal y las levas siguen formando parte del equipamiento

Renault Megane E-Tech 2027 estrena una batería LFP de 67 kWh y alcanza 307 millas WLTP

El sistema de frenado regenerativo continúa pudiendo regularse mediante levas situadas detrás del volante, permitiendo al conductor modificar el nivel de retención sin acceder a diferentes menús.

También se incluye conducción One Pedal, con una retención suficientemente intensa para cubrir buena parte de las situaciones urbanas sin utilizar constantemente el pedal de freno. Son funciones menos llamativas que la nueva batería, pero tienen un impacto bastante directo en el uso cotidiano del vehículo.

Renault reduce toda la gama a Techno y Esprit Alpine

La anterior variedad de configuraciones desaparece y el Megane E-Tech pasa a tener una sola combinación de batería y motor, dejando la diferenciación principalmente en el equipamiento.

El acabado Techno incorpora nuevas llantas de aleación de 19 pulgadas, volante calefactable, planificador de rutas específico para vehículos eléctricos y cámara digital de visión trasera. También aparecen detalles interiores en material sintético, mientras los asientos eléctricos y determinados asistentes avanzados quedan disponibles como opción.

Por encima queda Esprit Alpine, que utiliza llantas específicas de 20 pulgadas y diferentes elementos estéticos asociados a Alpine. El planteamiento busca ofrecer una imagen más deportiva sin modificar la mecánica respecto al Techno.

En el interior añade asientos eléctricos con función de masaje, sistema de sonido Harman Kardon y un paquete más completo de asistentes, incluyendo Active Driver Assist, cámara de 360 grados y Easy Park Assist.

La gama de colores también se amplía hasta siete opciones exteriores, incorporando entre ellas el nuevo Satin Slate Blue. Renault aprovecha esta actualización para reforzar la diferenciación visual entre ambos acabados, especialmente en el Esprit Alpine, donde las llantas de 20 pulgadas y los detalles específicos de diseño aportan una imagen más deportiva frente al planteamiento algo más sobrio del Techno.

OpenR link mantiene Google integrado y recibirá Gemini

El sistema multimedia sigue utilizando OpenR link con una pantalla central de 12 pulgadas y servicios de Google integrados, incluyendo Google Maps y acceso a aplicaciones mediante Google Play.

Una futura actualización incorporará Gemini como asistente de inteligencia artificial, ampliando las posibilidades de interacción por voz con el vehículo y permitiendo realizar solicitudes más naturales y con mayor contexto.

Renault añade además una nueva superficie de carga inalámbrica Qi2 ventilada, pensada para mantener el teléfono mejor alineado durante la carga y controlar su temperatura. Es un cambio pequeño frente a la nueva batería, pero encaja con una actualización donde la marca también ha querido modernizar el equipamiento tecnológico del habitáculo.

El Techno parte de 34.990€ en Alemania

El nuevo Megane E-Tech comienza en 34.990€ para el acabado Techno, mientras el Esprit Alpine asciende hasta 37.990€, precios correspondientes al mercado alemán e incluyendo el 19% de IVA.

La diferencia de 3.000€ entre ambos se concentra fundamentalmente en equipamiento, diseño y asistentes de conducción, ya que batería, motor y sistema de propulsión permanecen idénticos.

Esta simplificación puede resultar especialmente relevante para Renault. En lugar de ofrecer distintas capacidades de batería, potencias y acabados, la marca concentra toda la gama alrededor de la configuración de 67 kWh y 160 kW, dejando que el comprador elija principalmente el nivel de equipamiento.

El Megane E-Tech mantiene así la base con la que debutó en 2022, pero la nueva batería LFP, la carga más rápida y el equipamiento tecnológico actualizado atacan precisamente algunos de los apartados donde el mercado eléctrico ha avanzado con mayor rapidez durante los últimos años.

Vía: NotebookCheck

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